{"id":9316,"date":"2014-04-05T14:50:23","date_gmt":"2014-04-05T17:50:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9316"},"modified":"2014-04-05T14:50:23","modified_gmt":"2014-04-05T17:50:23","slug":"berlin-y-una-nueva-cita-con-el-cine","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9316","title":{"rendered":"Berl\u00edn y una nueva cita con el cine"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/berli.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-9317\" title=\"berli\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/berli-120x120.jpg\" alt=\"berli\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>La tradicional cr\u00f3nica de nuestra corresponsal en el reciente festival internacional de cine de Berl\u00edn permite ponerse al d\u00eda con las tendencias y los logros del cine mundial.<!--more--><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/berlinale.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-9318\" title=\"berlinale\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/berlinale-300x168.jpg\" alt=\"berlinale\" width=\"300\" height=\"168\" \/><\/a>Durante diez d\u00edas en febrero, pel\u00edculas de todos los rincones del mundo recalan en una ciudad con gran tradici\u00f3n cinematogr\u00e1fica, y pionera desde hace 90 a\u00f1os en desarrollar un lenguaje visual novedoso basado primordialmente en movimientos de c\u00e1mara y escenificaci\u00f3n.<\/span><span style=\"font-size: 13px;\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\n<p class=\"MsoNormal\">La restauraci\u00f3n digital de <em>El gabinete del Doctor Caligari<\/em>, presentado con acompa\u00f1amiento orquestal en la Filarm\u00f3nica de Berl\u00edn, a pasos del Berlinale Palast, fue un homenaje c\u00e1lido en la nueva secci\u00f3n Berlinale Classics no s\u00f3lo al filme que contribuy\u00f3 a definir el g\u00e9nero de horror en 1919, sino la reafirmaci\u00f3n de la valiosa contribuci\u00f3n est\u00e9tica de Alemania entre la Primera Guerra y el Tercer Reich. La retrospectiva de esta edici\u00f3n, dedicada a estilos de iluminaci\u00f3n entre 1915 y 1950, consagr\u00f3 un tercio de la muesta al cine germano de los a\u00f1os veinte y treinta, presentando, entre otros largometrajes, una interesante restauraci\u00f3n digital de <em>Unter der Laterne<\/em> (Bajo el farol, 1928) , un drama naturalista de Gerhard Lamprecht en el estilo llamado \u201cnueva objetividad\u201d, que todav\u00eda hoy se percibe moderno.\u00a0 No por casualidad esta cronista vio, mezclado entre el p\u00fablico joven que atiborraba el cine, al director Volker Schl\u00f6ndorf, uno de los representantes de la generaci\u00f3n de los setenta que busc\u00f3 inspiraci\u00f3n precisamente en ese cine de la \u00e9poca de Weimar, junto con Herzog, Wenders y Fassbinder. Fue el sacarse el sombrero de un director ya veterano por la contribuci\u00f3n est\u00e9tica de sus abuelos cinematogr\u00e1ficos.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Los filmes en competencia resultaron variados e interesantes.\u00a0 El gusto ecl\u00e9ctico de quien escribe estas l\u00edneas le permite apreciar tanto el cine de g\u00e9nero \u2013por ejemplo, <em>Black Coal, Thin Ice<\/em>, la pel\u00edcula china ganadora del Oso de Oro, un policial negro, curiosa combinaci\u00f3n de convenciones norteamericanas con elementos del thriller existencialista franc\u00e9s, tanto como los filmes minimalistas \u2013los argentinos <em>Historia del miedo<\/em> y <em>La tercera orilla<\/em>\u2013 y los trabajos <em>sui generis<\/em>. Fue este \u00faltimo el caso de <em>Boyhood<\/em>, del norteamericano Richard Linklater, rodado una semana al a\u00f1o durante doce, interpretado por el mismo actor no profesional, que vemos literalmente transformarse en la pantalla de seis a dieciocho a\u00f1os.\u00a0 Lo m\u00e1s notable \u2013de ah\u00ed el premio al mejor director\u2013 es que la historia se desarrolla org\u00e1nicamente durante tres horas, ensamblando an\u00e9cdotas peque\u00f1as, momentos inconexos \u2013el fluir de la vida\u2013 que van conformando el retrato de una familia de clase media en Texas, emblem\u00e1tico a su vez de temas sociales y pol\u00edticos de los \u00faltimos veinte a\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><em>Historia del miedo<\/em>, <em>opera prima<\/em> de Benjam\u00edn Naishtat, graduado de la Universidad del Cine, y <em>La tercera orilla<\/em>, segundo largometraje de la entrerriana Celina Murga, egresada de la misma Universidad y ya con una carrera fianzada, son ejemplos del cine de autor que la Berlinale siempre privilegia en la competencia. Siendo las dos co-producciones europeas, de bajo costo en euros, resultaron propuestas cinematogr\u00e1ficas muy diferentes.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Al margen de sus posibilidades comerciales, el filme de Naishat dar\u00e1 que hablar, ya que a trav\u00e9s de una estructura narrativa y sonora de corte experimental este joven realizador construye una serie de cuadros semiaut\u00f3nomos en torno a un campo de batalla simb\u00f3lico, un <em>country <\/em>de la Zona Norte rodeado de villas miserias. El plano a\u00e9reo con que abre el filme plantea su est\u00e9tica y contenido: un rompecabezas sociol\u00f3gico, pol\u00edtico, ideol\u00f3gico basado en la inseguridad cotidiana. Es un retrato fragmentado del caos urbano y los miedos a flor de piel de quienes se saben precariamente protegidos por guardas y alarmas. El cin\u00e9filo apreciar\u00e1 el uso de las convenciones del cine de terror y las elocuentes alusiones a <em>Casa tomada<\/em> de Cort\u00e1zar y <em>El \u00e1ngel exterminador<\/em> de Bu\u00f1uel.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Celina Murga propone una historia en clave de realismo costumbrista. <em>La tercera orilla <\/em>pinta sin estridencias el impacto del autoritarismo en el seno de una familia del interior, soslayando coyunturas sociales o pol\u00edticas. La pel\u00edcula observa meticulosamente una vida familiar escindida por el ego\u00edsmo paterno (un m\u00e9dico exitoso, vuelto a casar, con una segunda familia) y una madre sin autoridad. Nico, el protagonista adolescente, se ve obligado, simult\u00e1neamente, a cumplir con las expectativas hipermasculinas del padre y a suplir su ausencia: es la tercera orilla del t\u00edtulo, una manera elegante de aludir a un lugar que no existe. En ese espacio la realizadora y su co-guionista Gabriel Medina construyen una cr\u00edtica muy humana, y diferente a la propuesta mordaz con la que de Lucrecia Martel aborda el microcosmos salte\u00f1o en <em>La ci\u00e9naga<\/em> y <em>La mujer sin cabeza<\/em>.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Tanto Celina Murga como Benjam\u00edn Naishtat son representantes de un cine de autor, queesposible en la Argentina gracias a la financiaci\u00f3nprovistaporfondosalemanes, franceses, espa\u00f1oles y holandeses. Muchos de ellos est\u00e1n vinculados a festivales (el World Cinema Fund a Berlin, el Hugo Bals a Rotterdam) u organismos europeos de promoci\u00f3n cultural \u2013como Ibermedia y el Fond Sud\u2013 y obtienen pre-ventas de televisi\u00f3n y distribuci\u00f3n en salas de cine de arte y ensayo europeas. Estos coproductores aportan el 50% de los costos de producci\u00f3n \u2013entre 300 y 600 mil euros, suma \u00ednfima en un contexto internacional. Las producciones cuentan con el apoyo financiero del Instituto Nacional de Cine, se estrenan en salas regenteadas por \u00e9ste, circulan por festivales internacionales, integran semanas de cine, y en general no conectan con el gran p\u00fablico. Es un cine personal que se presenta como alternativa a los proyectos comerciales, cuyos cultivadores m\u00e1s reconocidos hoy d\u00eda son Daniel Burman, Jos\u00e9 Luis Campanella, Pablo Trapero y Ariel Winograd. El mercado para la exhibici\u00f3n de cine argentino est\u00e1 polarizado entre \u00e9xitos de cr\u00edtica \u2013pi\u00e9nsese en los trabajos de Lucrecia Martel y Rodrigo Moreno, cuya consagraci\u00f3n les lleg\u00f3 en Cannes y Berl\u00edn, y filmes recientes como los estupendos <em>El estudiante<\/em> y <em>Las Acacias<\/em>\u2013 y \u00e9xitos de taquilla, financiados enteramente por productores argentinos conectados a la television, que conciben el negocio con par\u00e1metros puramente comerciales y estrategias narrativas cl\u00e1sicas. No es un fen\u00f3meno nuevo; se da tambi\u00e9n en otros pa\u00edses, donde existe una pol\u00edtica de fomentar la industria nacional a trav\u00e9s de un cine considerado representativo de lo nacional.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Por \u00faltimo, un comentario sobre el premio ecum\u00e9nico otorgado por Signis \u2013la organizaci\u00f3n heredera de la Oficina Cat\u00f3lica del Cine, e Interfilm, que nuclea a las iglesias protestantes\u2013 al filme alem\u00e1n de Dietrich Br\u00fcgemann, <em>Kreuzweg<\/em> (Via Crucis). No sorprendi\u00f3 que entre las veintipico de pel\u00edculas en competencia, este riguroso drama teol\u00f3gico, abordado desde una perspectiva af\u00edn al catolicismo, saliera premiado.\u00a0 Qu\u00e9 circulaci\u00f3n internacional tendr\u00e1, m\u00e1s all\u00e1 de festivales y semanas de cine o servicios digitales de distribuci\u00f3n, es dif\u00edcil saber. Pero que vale la pena verlo y analizarlo desde un punto de vista est\u00e9tico y teol\u00f3gico, de eso estoy segura. La pel\u00edcula se alz\u00f3 con el Oso de Plata al mejor gui\u00f3n \u2013a la hermana del director, la actriz Anna Br\u00fcggemann. Los hermanos hablaron de la familia cat\u00f3lica en que nacieron y se formaron, pero no se profesaron cat\u00f3licos en la conferencia de prensa posterior a la proyecci\u00f3n de prensa. Seg\u00fan explicaron, les interes\u00f3, en el marco del papado de Ratzinger y una teolog\u00eda conservadora, vuelta sobre s\u00ed misma, contar una historia ambientada en una familia integrista del sur de Alemania, mencionada como la Sociedad de san Pablo, en alusi\u00f3n al grupo disidente de Monse\u00f1or Lefevbre. La protagonista es la hija de catorce a\u00f1os, una adolescente sensible que vive la letra y el esp\u00edritu del Evangelio con enorme convicci\u00f3n pero tambi\u00e9n sin espacio para canalizar inquietudes y dudas, asfixiada por una madre y un sacerdote en guerra sutil contra el mundo moderno. No estamos en el devastador territorio bu\u00f1ueliano de <em>Nazar\u00edn<\/em> \u2013qu\u00e9 ocurre cuando las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas se viven radicalmente\u2013 ni en un anticlericalismo mezquino, de golpes bajos y cl\u00e9rigos indignos. Un antecedente m\u00e1s ajustado es Krzysztof Kieslowski y su interpretaci\u00f3n de los Diez Mandamientos. Pienso que el papa Francisco se interesar\u00eda en ver esta exploraci\u00f3n de lo que pasa cuando la fe de los adultos no trasunta alegr\u00eda y los que est\u00e1n a nuestro cuidado perciben y reciben una gran dosis de rigorismo.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Concebida como catorce escenas, cuyos t\u00edtulos coinciden literalmente con los de las estaciones del Via Crucis, la pel\u00edcula traza el camino de Mar\u00eda desde que ofrece su vida al Se\u00f1or para que su hermano menor se salve, hasta su muerte por inanici\u00f3n. Cada escena es un cuadro, compuesto de una manera cl\u00e1sica, filmado con una c\u00e1mara inm\u00f3vil, dotada de movimiento lateral y ascendente en tres momentos claves; cadacuadrotienes\u00f3lounatoma la primera de quince minutos.\u00a0 El efecto de estoscatorceplanossecuenciaespoderoso, yaque el espectador se veinmerso en el drama teol\u00f3gicoplanteado en cadacuadro, en \u00faltimainstanciaunabatallaentre la misericordiaquepide la protagonista y la respuestalegalistaquelas\u00a0 \u00e1ridasfiguras de autoridad le dan.Unareferenciaindirectaresulta el asc\u00e9ticofilme de Robert Bresson, <em>Diario de un cura de campa\u00f1a<\/em>, tambi\u00e9n un calvario, pero que culmina con la fulgurante frase de san Pablo \u201cTodo es gracia\u201d.\u00a0 En <em>Kreuzweg <\/em>el final se disuelve en un gesto ambiguo, puramente visual, abierto o no a la esperanza, seg\u00fan la interpretaci\u00f3n de cada espectador: la c\u00e1mara asciende, desvincul\u00e1ndose del peque\u00f1o grupo en el cementerio, para perderse en un cielo de plomo, cerrado.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La pel\u00edcula puede escandalizar o desconcertar al laico fiel, pero la invitaci\u00f3n a examinar lo que ocurre cuando la fe se vive sin trasmitir alegr\u00eda, sin volcarse al otro, imagen de Jes\u00fas, genera un examen de conciencia valioso. El precio ecum\u00e9nico se\u00f1al\u00f3 que Kreuzweg refleja \u201clos aspectos destructivos de cualquier tipo de fundamentalismo, pero tambi\u00e9n nos lleva a reflexionar sobre el significado de la fe abierta a la compasion\u201d.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Como siempre, se quedan en el tintero comentarios sobre las cuarenta y pico de pel\u00edculas, todas con algo interesante que comentar, que esta cronista vio en diez d\u00edas.\u00a0 Pero ni ella ni los lectores est\u00e1n cortados por la tijera de Funes el memorioso\u2026<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La tradicional cr\u00f3nica de nuestra corresponsal en el reciente festival internacional de cine de Berl\u00edn permite ponerse al d\u00eda con las tendencias y los logros&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[130,636,637,638,639],"class_list":["post-9316","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-berlinale","tag-el-gabinete-del-doctor-caligari","tag-historia-del-miedo","tag-la-tercera-orilla","tag-linklater"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2qg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9316","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9316"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9316\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9316"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9316"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9316"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}