{"id":9346,"date":"2014-05-08T13:48:51","date_gmt":"2014-05-08T16:48:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9346"},"modified":"2014-05-08T13:48:51","modified_gmt":"2014-05-08T16:48:51","slug":"una-pedagogia-de-la-compasion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9346","title":{"rendered":"Una pedagog\u00eda de la compasi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-MX\">Uno de los mayores desaf\u00edos de los educadores hoy es ense\u00f1ar a los alumnos a ser compasivos para transformar la forma en que se relacionan entre s\u00ed y con el mundo.<!--more--><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\u201cEn 1968\u00a0 Philip K. Dick public\u00f3 una novela de ciencia-ficci\u00f3n con un t\u00edtulo inquietante <em>(\u00bfSue\u00f1an los androides con ovejas el\u00e9ctricas?<\/em>), en la que Ridley Scott inspirar\u00eda en 1982 su pel\u00edcula <em>Blade Runner<\/em>. El relato gira en torno a un grupo de androides, virtualmente id\u00e9nticos al ser humano, a los que llam\u00f3 \u2018replicantes\u2019, superiores en fuerza e iguales en inteligencia a los ingenieros gen\u00e9ticos que los hab\u00edan creado, pero utilizados como esclavos en la peligrosa colonizaci\u00f3n de otros planetas. Tras un mot\u00edn en Marte, los replicantes buscan refugio en la Tierra, donde son declarados ilegales y perseguidos por patrullas policiales especiales, las unidades blade runner\u201d (C. Feix\u00e1, \u201cGeneraci\u00f3n replicante\u201d, diario <em>El Pa\u00eds<\/em>, 18 de septiembre de 2009).<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\n<p class=\"MsoNormal\">A partir de esta historia, Feix\u00e1 se pregunta si los adolescentes del siglo XXI no son \u201creplicantes\u201d y sufren \u2013en mayor o menor medida\u2013 del \u201cs\u00edndrome blade runner\u201d. En una \u00e9poca de fusi\u00f3n, donde cuesta percibir la diferencia entre lo real y lo virtual, donde el trabajo y el tiempo libre tienen desdibujados sus l\u00edmites, nuestros adolescentes lucen como h\u00edbridos:<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">-programados para las nuevas tecnolog\u00edas, pero sin memoria;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">-con el mundo a su alcance, pero sin ser due\u00f1os de sus destinos;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">-con gran versatilidad intelectual (saben m\u00e1s que los adultos en varios campos) pero con una inmadurez que reh\u00faye toda responsabilidad.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">El adolescente aumenta su tendencia a la autoprotecci\u00f3n, al refugio personal y grupal en el mundo que construye para s\u00ed, a la b\u00fasqueda de lugares o espacios placenteros (la play, el alcohol, el boliche\u2026). Feix\u00e1 se\u00f1ala que en la adolescencia actual el <em>impasse<\/em> se vuelve permanencia<em>, <\/em>\u201cun sue\u00f1o del que cuesta despertar\u201d.<\/p>\n<p class=\"MsoFootnoteText\"><span lang=\"ES\">Frente a este panorama, los adultos oscilamos entre la condescendencia (que les permite, o al menos les tolera, todo o casi todo) y la condena, muchas veces generalizada y sin matices: \u201cCada vez son m\u00e1s los adultos, incluso algunos de los que se dedican al estudio de la juventud, que no salen de su desconcierto frente a unos j\u00f3venes que se les antojan cada vez m\u00e1s complejos, cada vez m\u00e1s herm\u00e9ticos\u201d, escribi\u00f3 Juan Mar\u00eda G<\/span><span>onz\u00e1lez-Anleo en la revista espa\u00f1ola <em>Vida Nueva<\/em><\/span><em><span>.<\/span><\/em><span> <\/span><span lang=\"ES\">El autor explica que hay cuatro razones, no siempre concurrentes, por las cuales aumenta el desconcierto adulto frente a los j\u00f3venes de hoy: la imagen esquizofr\u00e9nica que recibimos de los medios de comunicaci\u00f3n, la percepci\u00f3n del joven como permanente amenaza, la concepci\u00f3n del joven como v\u00edctima y la protecci\u00f3n que los j\u00f3venes hacen de sus mundos. <\/span><span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Ni la condescendencia, ni la indiferencia, ni la condena son educativas, por lo que vale la pena volver a preguntarnos \u2013y nunca dejar de hacerlo\u2013 c\u00f3mo podemos ayudar a los j\u00f3venes para que se conviertan en personas aut\u00f3nomas, libres y ciudadanos responsables.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">En mi libro <em>El esp\u00edritu del educador<\/em> se\u00f1alaba que \u201cu<span lang=\"ES-MX\">na educaci\u00f3n integral supone favorecer el crecimiento de habilidades sociales y de aquellos aspectos personales que hacen a la socializaci\u00f3n. El fin de la buena educaci\u00f3n no se agota en la preparaci\u00f3n de hombres y mujeres competitivos para el mercado, sino que es aut\u00e9nticamente integral cuando impulsa a cada individuo al servicio, al cuidado del pr\u00f3jimo y del bien com\u00fan. La apertura hacia quienes nos rodean, la preocupaci\u00f3n por el destino de la comunidad, el deseo de aportar el talento propio para el progreso y la equidad de una naci\u00f3n y del mundo, forman parte de las metas irrenunciables que\u00a0 toda educaci\u00f3n que se precie procura favorecer en sus alumnos\u201d. La educaci\u00f3n de la sensibilidad y el ejercicio de la compasi\u00f3n son pasos imprescindibles para la construcci\u00f3n de una vida plena, a\u00fan cuando muchos perciban que los j\u00f3venes \u201cno tienen ganas de hacer proyectos de vida\u201d<a name=\"_ednref1\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Admin\/Downloads\/Magdalena%20(1).doc#_edn1\"><span class=\"MsoEndnoteReference\"><!--[if !supportFootnotes]--><span class=\"MsoEndnoteReference\"><span lang=\"ES-MX\">[1]<\/span><\/span><!--[endif]--><\/span><\/a>, dato que debe tenerse muy presente a la hora de elaborar acciones educativas. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong>Insuficiente educaci\u00f3n en valores<\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">El paradigma academicista no alcanza para la formaci\u00f3n de las nuevas generaciones. Desde la d\u00e9cada del \u201880 se han desarrollado diversos programas que pueden agruparse en la llamada \u201ceducaci\u00f3n en valores\u201d, un concepto lo suficientemente amplio y atractivo como para cobijar las expectativas de una formaci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de las asignaturas. Sin embargo, parece que tales esfuerzos no alcanzan para brindar una aut\u00e9ntica educaci\u00f3n integral. La educaci\u00f3n en valores, seguramente influenciada por la teor\u00eda de Kohlberg sobre el desarrollo moral, ha confiado excesivamente en las capacidades cognitivas de los individuos para la toma de decisiones morales. Al trasladarse a la vida cotidiana de las instituciones educativas, estos esfuerzos terminaron convirti\u00e9ndose en un contenido m\u00e1s, que se estudia, se repite y se deja arrinconado en alg\u00fan lugar del intelecto.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Este resultado es perfectamente l\u00f3gico si comprendemos que \u201cl<span lang=\"ES\">os valores son un conjunto de conceptos o abstracciones sobre lo que consideramos correcto. Si para los adultos es a veces dif\u00edcil comprender la manera como esos conceptos se traducen a las acciones cotidianas, para los ni\u00f1os y j\u00f3venes debe serlo a\u00fan m\u00e1s. Para que la educaci\u00f3n en valores sea efectiva, es necesario llevar esas abstracciones a las interacciones sociales que ocurren en los diferentes \u00e1mbitos de la vida cotidiana en comunidad\u201d<a name=\"_ednref2\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Admin\/Downloads\/Magdalena%20(1).doc#_edn2\"><span class=\"MsoEndnoteReference\"><!--[if !supportFootnotes]--><span class=\"MsoEndnoteReference\"><span lang=\"ES\">[2]<\/span><\/span><!--[endif]--><\/span><\/a>. Un individuo puede conocer mucho de valores y no actuar virtuosamente. Los ejercicios intelectuales, en s\u00ed mismos meritorios, no alcanzan para educar los comportamientos.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span lang=\"ES\">\u00c9tica del cuidado, formaci\u00f3n de virtudes<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">En el informe Delors (1996), la UNESCO se\u00f1alaba que uno de los aspectos fundamentales para la educaci\u00f3n del nuevo siglo es aprender a vivir juntos, lo cual <\/span>nos exige comprender mejor al otro, comprender mejor el mundo y, a partir de ah\u00ed, crear un esp\u00edritu nuevo que impulse la realizaci\u00f3n de proyectos comunes o la soluci\u00f3n inteligente y pac\u00edfica de los inevitables conflictos. Aprender a vivir juntos supone algo m\u00e1s que desarrollo de conocimientos.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">Esta sensaci\u00f3n de insatisfacci\u00f3n hizo cobrar fuerza a la \u201c\u00e9tica del cuidado\u201d, que afirma que los sentimientos son la base del comportamiento moral. Sus principales autores enfatizan que para enfrentar los conflictos morales que surgen en la interacci\u00f3n con los dem\u00e1s y alcanzar una vida digna, es necesario desarrollar sensibilidad para comprender las necesidades humanas particulares en un contexto espec\u00edfico, y responder actuando de manera que se busque el bienestar de los otros y de s\u00ed mismo. Es decir que para hacer justicia se requiere atender de manera sensible a las expresiones de los otros, y a partir de esa habilidad de comprender al otro, responder de manera pertinente y justa. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">La \u00e9tica del cuidado se sustenta en el principio de que los seres humanos actuamos bien por la emotividad y por nuestros sentimientos, m\u00e1s que por el saber. Y en el fondo no hace otra cosa que remitirnos al cl\u00e1sico concepto de virtud, sin el cual los valores solamente reflejan un acto intelectual sin encarnaci\u00f3n. Es bueno que recordemos y traigamos a nuestra pr\u00e1ctica pedag\u00f3gica el concepto de virtud como h\u00e1bito operativo que ordena rectamente y que mejora a la persona. Para los cristianos esto se logra desarrollando la virtud m\u00e1s importante, el amor, por el cual el otro no solamente es un semejante sino un hermano, el rostro de Dios en mi vida. No s\u00f3lo comprendo, sino que siento con el otro y por el otro. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span lang=\"ES\"> <\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span lang=\"ES\">La pedagog\u00eda de la compasi\u00f3n<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">Tenemos que educar la sensibilidad de los alumnos dentro de lo que llamo pedagog\u00eda de la compasi\u00f3n, un elemento central y decisivo. <\/span><span lang=\"ES-MX\">Compadecerse significa \u201ccompartir la desgracia ajena, sentirla, dolerse de ella\u201d. En el libro antes citado afirm\u00e9 que \u201cla compasi\u00f3n supone compartir, asumir el dolor y acompa\u00f1ar a quien sufre. Es por lo tanto una toma de posici\u00f3n de toda la persona. No es un ejercicio intelectual ni una disquisici\u00f3n filos\u00f3fica o pol\u00edtica, aunque no las descarta ni las anula\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-MX\">Uno de los referentes de la \u00e9tica del cuidado, Nel Noddings, ha se\u00f1alado que existen cuatro componentes pedag\u00f3gicos para favorecer las relaciones de ese tipo en la escuela:<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span lang=\"ES-MX\">-Modelar<\/span><\/strong><span lang=\"ES-MX\">: El primero que debe dar ejemplo en las habilidades de cuidado es el propio docente: el manejo de las emociones, la comunicaci\u00f3n y el reconocimiento de la responsabilidad de las propias acciones. Esto exige del docente autoobservaci\u00f3n y reflexi\u00f3n continua sobre sus pr\u00e1cticas de relaci\u00f3n. El educador se compadece de un alumno con dificultades intelectuales y le brinda apoyo especial y nuevas oportunidades, por ejemplo. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-MX\">&#8211;<strong>Dialogar<\/strong>: para constatar la pertinencia de las propias acciones. Conocer y comprender al otro, aprender de sus intereses, expectativas, dificultades. <\/span>Y, por supuesto, aprender a escuchar, t\u00f3pico pr\u00e1cticamente inexplorado en la propuesta escolar tradicional.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-MX\">&#8211;<strong>Practicar<\/strong>: poner en acci\u00f3n sus habilidades de cuidado. La primera de ellas es la resoluci\u00f3n de conflictos: e<\/span>nse\u00f1ar que el conflicto es inevitable, pero que se puede manejar. Aprendizaje en conciliaci\u00f3n, toma de decisiones, c\u00f3mo entender al contrario, c\u00f3mo amarlo, para juntos construir un mundo mejor.<span lang=\"ES-MX\"><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span lang=\"ES-MX\">-Confirmar<\/span><\/strong><span lang=\"ES-MX\">: afirmar y estimular lo mejor de cada uno. Actitud de confianza del docente. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-MX\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-MX\">La pedagog\u00eda de la compasi\u00f3n no es una simple t\u00e9cnica para el manejo de grupos o para solucionar problemas, sino que puede transformar la forma en que se relacionan los alumnos. El otro, el semejante, no es un accidente en nuestra vida, sino parte necesaria de ella. A partir del reconocimiento del otro, la pedagog\u00eda de la compasi\u00f3n debe favorecer el desarrollo de las cualidades para compartir, entre ellas la sensibilidad, para captar riquezas, debilidades, matices, estados de \u00e1nimo, posibilidades, situaciones de vida. Tambi\u00e9n debemos cultivar en nuestros alumnos la atenci\u00f3n, para \u201csaber leer\u201d lo que le pasa al pr\u00f3jimo. Por \u00faltimo, desarrollar el compromiso personal con el otro, lograr que cada alumno se pregunte \u201cqu\u00e9 puedo hacer por el que sufre\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-MX\">El tercer paso es descubrir que el sufrimiento de los dem\u00e1s no me es indiferente, que cada uno tiene algo que hacer y que decir frente al sufrimiento del pr\u00f3jimo. Entra a jugar el concepto de necesitado, de pobre. El pobre no es una idea rom\u00e1ntica, sino un ser humano que sufre y sobre el cual se tiene que volcar la compasi\u00f3n de sus semejantes, acompa\u00f1arlo, procurar colaborar frente a su dolor. El pobre es aquel que sufre, aquel que debe motivar la compasi\u00f3n de sus pares. Puede ser un compa\u00f1ero aislado o burlado, un hermano incomprendido, un padre abatido, un mendigo abandonado, un desempleado, un marginado por un sistema insensible. La pedagog\u00eda de la compasi\u00f3n desemboca en el servicio hacia el pobre, que es entrega generosa y que se expresa a trav\u00e9s de experiencias concretas y progresivas. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-MX\">De esta forma, la educaci\u00f3n cumple con su funci\u00f3n de humanizaci\u00f3n. Ya en el G\u00e9nesis se plantean las dos preguntas antropol\u00f3gicas m\u00e1s importantes: \u00bfqui\u00e9n es el hombre? y \u00bfqui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?<strong> <\/strong>Estas preguntas, que encierran las dos grandes preocupaciones de toda persona, se vuelven a pronunciar cada d\u00eda en cada escuela. Y se responden cada d\u00eda y en cada escuela.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-MX\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-MX\">La primera pregunta fue respondida por el propio Dios en su acto creador: \u201cHizo al hombre y a la mujer a su imagen y semejanza\u201d. La segunda pregunta, en cambio,\u00a0 la hizo el propio Dios: \u201cCa\u00edn, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 tu hermano?\u201d. Sabemos la respuesta de Ca\u00edn, repetida hasta el hartazgo a lo largo de la Historia y actualizada por la indiferencia, el individualismo y el desinter\u00e9s por el pr\u00f3jimo. La pedagog\u00eda de la compasi\u00f3n procura que la respuesta al interrogante divino que podamos dar docentes y alumnos sea \u201caqu\u00ed, conmigo\u201d.\u00a0 Por ello el papa Francisco insiste, desde la homil\u00eda de la misa del inicio de su ministerio, en que todos \u201c<\/span>seamos custodios de la creaci\u00f3n, del designio de Dios inscrito en la naturaleza, guardianes del otro, del medio ambiente; no dejemos que los signos de destrucci\u00f3n y de muerte acompa\u00f1en el camino de este mundo nuestro\u201d.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span lang=\"ES-MX\">Construir comunidad<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">Procuremos que en nuestros espacios se favorezca el conocimiento mutuo, que sea posible que cada uno se exprese con libertad y reconocimiento, se suscite trabajo en colaboraci\u00f3n y se generen \u00e1mbitos donde prevalezca el respeto y la ayuda. Porque de esa forma los alumnos perciben reconocimiento y se genera en ellos un fuerte sentido de pertenencia (y compromiso) a una comunidad. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-MX\">Ense\u00f1ar a ser compasivos es uno de los mayores desaf\u00edos para los educadores de hoy. Nuestra cultura es de agitaci\u00f3n y vibraci\u00f3n emocional, pero tambi\u00e9n de aislamiento, superficialidad e insensibilidad. Me atrevo a decir que si los educadores no formamos hombres y mujeres llenos de compasi\u00f3n ser\u00e1 imposible esperar una sociedad m\u00e1s justa, solidaria y fraterna. <\/span><\/p>\n<div><!--[if !supportEndnotes]--><\/p>\n<hr size=\"1\" \/><!--[endif]--><\/p>\n<div id=\"edn1\">\n<p class=\"MsoEndnoteText\"><a name=\"_edn1\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Admin\/Downloads\/Magdalena%20(1).doc#_ednref1\"><span class=\"MsoEndnoteReference\"><span><!--[if !supportFootnotes]--><span class=\"MsoEndnoteReference\"><span>[1]<\/span><\/span><!--[endif]--><\/span><\/span><\/a><span> Cf. M. Maffesoli, <em>El futuro ya no moviliza energ\u00edas<\/em> (EN: Clar\u00edn, Revista \u00d1, 26 de septiembre de 2009)<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"edn2\">\n<p class=\"MsoEndnoteText\"><a name=\"_edn2\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Admin\/Downloads\/Magdalena%20(1).doc#_ednref2\"><span class=\"MsoEndnoteReference\"><span><!--[if !supportFootnotes]--><span class=\"MsoEndnoteReference\"><span>[2]<\/span><\/span><!--[endif]--><\/span><\/span><\/a><span> B.Daza (2009), \u201cAmbiente del aula: \u00e9tica del cuidado y disciplina positiva\u201d (EN: <em>Educaci\u00f3n en valores y ciudadan\u00eda desde una perspectiva cotidiana<\/em>, Bogot\u00e1: Instituto para el Desarrollo y la Innovaci\u00f3n Educativa,\u00a0 p. 31<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Uno de los mayores desaf\u00edos de los educadores hoy es ense\u00f1ar a los alumnos a ser compasivos para transformar la forma en que se relacionan&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[6,5],"tags":[652,653,654,17,655,237,656,657],"class_list":["post-9346","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nota-tapa","category-sociedad","tag-compasion","tag-comprension","tag-docencia","tag-educacion","tag-educacion-en-valores","tag-etica","tag-pedagogia","tag-virtudes"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2qK","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9346","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9346"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9346\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9346"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9346"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9346"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}