{"id":9348,"date":"2014-05-08T13:51:48","date_gmt":"2014-05-08T16:51:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9348"},"modified":"2014-05-08T13:51:48","modified_gmt":"2014-05-08T16:51:48","slug":"garcia-marquez-la-pasion-por-contar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9348","title":{"rendered":"Garc\u00eda M\u00e1rquez, la pasi\u00f3n por contar"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Pese a que no fue Garc\u00eda M\u00e1rquez el que acu\u00f1\u00f3 la idea de que lo real maravilloso define la realidad americana, sino Alejo Carpentier, la torrencial escritura del colombiano parece la cifra de esa misma realidad fabulosa. En ella se funden el mito y la desmesura del continente, a los que se refiri\u00f3 en el comienzo de su discurso al recibir el Premio Nobel, en 1982: \u201cAntonio Pigafetta, un navegante florentino que acompa\u00f1\u00f3 a Magallanes en el primer viaje alrededor del mundo, escribi\u00f3 a su paso por nuestra Am\u00e9rica meridional una cr\u00f3nica rigurosa que sin embargo parece una aventura de la imaginaci\u00f3n. [\u2026] Cont\u00f3 que hab\u00eda visto un engendro animal con cabeza y orejas de mula, cuerpo de camello, patas de ciervo y relincho de caballo. Cont\u00f3 que al primer nativo que encontraron en la Patagonia le pusieron enfrente un espejo, y que aquel gigante enardecido perdi\u00f3 el uso de la raz\u00f3n por el pavor de su propia imagen\u201d.<!--more--><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Esta desmesura organiza tambi\u00e9n el mito del origen de su escritura. \u201cTuve una infancia prodigiosa\u201d, le confes\u00f3 a Luis Harss. Sus padres lo dejaron, con muy pocos a\u00f1os, al cuidado de los abuelos. Recuerda: \u201cTen\u00edan una casa enorme, llena de fantasmas. Era una gente con una gran imaginaci\u00f3n y superstici\u00f3n. En cada rinc\u00f3n hab\u00eda muertos y memorias, y despu\u00e9s de la seis de la tarde la casa era intransitable. Era un mundo prodigioso de terror\u201d. Otras veces, no es la fuente inagotable de maravillas que fue esta etapa de su vida ni la figura de su abuela lo que define su vocaci\u00f3n, sino la lectura de <em>La metamorfosis <\/em>de Kafka, a los 17 a\u00f1os. En esta obra, seg\u00fan declar\u00f3, descubri\u00f3 algo que no sab\u00eda: que era posible contar cosas tales como que un hombre amaneciera convertido en un insecto.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">La misma vitalidad desborda en su producci\u00f3n, extendida en el tiempo, en la cantidad de obras y en los g\u00e9neros que abord\u00f3. A partir de 1955 \u2013fecha en que public\u00f3 su primera novela <em>La hojarasca<\/em>\u2013 escribi\u00f3, sostenidamente, durante m\u00e1s de 50 a\u00f1os, novelas y cuentos, una vasta obra period\u00edstica, guiones y hasta tres vol\u00famenes de memorias. Sin duda el punto culminante lo marca <em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>, que public\u00f3 Sudamericana en Buenos Aires, en 1967, despu\u00e9s de una serie de rechazos que tambi\u00e9n suman una cifra mitol\u00f3gica.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span lang=\"ES-TRAD\">El arte de narrar<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Seg\u00fan reiteraba Garc\u00eda M\u00e1rquez, toda su obra era residuo de su experiencia, de gente que conoc\u00eda y hechos que hab\u00eda vivido. A partir de ese reservorio organiz\u00f3 un <em>corpus<\/em> consistente, definido por una serie de constantes: de un texto a otro circulan historias y personajes que se mencionan o se despliegan una y otra vez, y que se vinculan con el m\u00edtico Macondo, el pueblo que es espacio central de su narrativa. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Entre los autores de los que se reconoc\u00eda deudor, en primer t\u00e9rmino aparece Faulkner. De \u00e9l aprende el manejo del tiempo \u2013la circularidad, la simultaneidad del pasado, presente y futuro\u2013 y encuentra las singulares coincidencias que lo orientan en la construcci\u00f3n de un lugar imaginario que, como el legendario condado del norteamericano, encuentra sus ra\u00edces en la topograf\u00eda y los mitos de su propio origen. La prosa ajustada de Hemingway le va a advertir la importancia de la elipsis, procedimiento que se convierte en la clave de una de sus novelas m\u00e1s perfectas: <em>Cr\u00f3nica de una muerte anunciada.<\/em> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Y por supuesto tambi\u00e9n est\u00e1, como para desmentir la ilusi\u00f3n de que la riqueza de su prosa brota casi de manera m\u00e1gica, el sostenido trabajo de reflexi\u00f3n sobre la escritura que aparece reflejado en la tarea que realizaba como director del taller de gui\u00f3n en la escuela de cine de San Antonio de los Ba\u00f1os, en Cuba. <em>C\u00f3mo se cuenta un cuento<\/em>, que es el relato de esta experiencia, resulta un verdadero compendio del arte de narrar. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Su obra promete mantener la vitalidad a trav\u00e9s de una lectura incesante que despunt\u00f3 en los \u00b460 y se sigue sosteniendo por la persistente adhesi\u00f3n de una enorme cantidad de lectores de distintas edades para quienes ha sido, a lo largo de d\u00e9cadas, el representante indiscutido de la literatura latinoamericana. <\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pese a que no fue Garc\u00eda M\u00e1rquez el que acu\u00f1\u00f3 la idea de que lo real maravilloso define la realidad americana, sino Alejo Carpentier, la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4,6],"tags":[658,425,659],"class_list":["post-9348","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-nota-tapa","tag-garcia-marquez","tag-literatura","tag-realismo-magico"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2qM","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9348","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9348"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9348\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9348"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9348"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9348"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}