{"id":9585,"date":"2014-08-08T19:28:16","date_gmt":"2014-08-08T22:28:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9585"},"modified":"2014-08-08T19:28:16","modified_gmt":"2014-08-08T22:28:16","slug":"la-vision-economica-segun-el-papa-bergoglio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9585","title":{"rendered":"La visi\u00f3n econ\u00f3mica seg\u00fan el papa Bergoglio"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><span>En tiempos en los que la humanidad demuestra mayores potencialidades pero tolera situaciones graves de desigualdad y humillaci\u00f3n, Francisco busca \u201cagitar las conciencias\u00bb. <!--more--><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 13px;\">Como era de esperarse, la publicaci\u00f3n de la exhortaci\u00f3n <\/span><em style=\"font-size: 13px;\">Evangelii Gaudium<\/em><span style=\"font-size: 13px;\">, el texto para la Jornada Mundial de la Paz del 1\u00b0 de enero 2014 y el mensaje al World Economic Forum de Davos del 21 de enero 2014 suscitaron una imprecisa toma de posiciones, en gran medida no favorables. \u00bfPor qu\u00e9? La cuesti\u00f3n es simple: al Papa no le preocupa identificarse con una l\u00ednea de pensamiento en la que todos puedan encontrar un vestigio de su propio punto de vista. En todo caso, lo suyo es de car\u00e1cter prof\u00e9tico, pero de quien no pretende anticipar el futuro sino denunciar el presente. Un fil\u00f3sofo de las ciencias dir\u00eda que el de Francisco no es un ejercicio de \u201cciencia normal\u201d sino de \u201cciencia revolucionaria\u201d, que propone un paradigma diferente al dominante. El fen\u00f3meno de la globalizaci\u00f3n y el de la tercera revoluci\u00f3n industrial tornan urgente y necesaria una nueva actualizaci\u00f3n de principios y valores a la luz de las <\/span><em style=\"font-size: 13px;\">res novae<\/em><span style=\"font-size: 13px;\"> de un mundo en r\u00e1pida transformaci\u00f3n. Este precipitarse de transformaciones obliga a reflexionar para elaborar y profundizar las intuiciones que Francisco presenta en su exhortaci\u00f3n. El pont\u00edfice pretende agitar las conciencias frente al esc\u00e1ndalo de una humanidad que, al tiempo que dispone de potencialidades cada vez mayores, no logra vencer algunas llagas estructurales que humillan la dignidad de la persona. Nos llama a no detenernos en la err\u00f3nea convicci\u00f3n de que las magn\u00edficas suertes progresivas de los mercados y de las finanzas puedan llevarnos, casi de manera determinista, a un futuro mejor. La econom\u00eda no tiene un piloto autom\u00e1tico y la tesis de Smith, seg\u00fan la cual una mano invisible armonizar\u00eda los ego\u00edsmos individuales en funci\u00f3n del bien com\u00fan, es v\u00e1lida bajo condiciones tan improbables que finalmente no se verifican en la pr\u00e1ctica. La competencia, que aporta beneficios a los consumidores, no es el resultado natural de la interacci\u00f3n de las fuerzas del mercado sino que s\u00f3lo puede conseguirse con la labor anti oligop\u00f3lica de las autoridades.<\/span><span>agitar las conciencias\u201d.<!--more--><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>En este contexto la ense\u00f1anza social de la Iglesia ofrece una perspectiva que apunta a una econom\u00eda inclusiva, sustentada en la justicia y en una cultura de la gratuidad. Con las enormes posibilidades de que se dispone gracias al progreso tecnol\u00f3gico y de las conciencias, nuestras sociedades pueden actuar mejor, mucho mejor, si son fieles a la idea de valorar la persona humana. En esto tenemos que reflexionar en la vigilia de un momento importante como la conclusi\u00f3n en 2015 de la \u00e9poca de los <em>Millennium Development Goals<\/em> y del comienzo de las definiciones de los nuevos <em>Millennium Sustainable Goals<\/em> que deber\u00edan indicar la direcci\u00f3n y los objetivos de los pr\u00f3ximos a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>\u00bfCu\u00e1les pueden ser los pilares de un pensamiento, a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia, para entender el fen\u00f3meno de la econom\u00eda capitalista de mercado tal como se presenta hoy? El Papa no se refiere a un modelo abstracto de econom\u00eda de mercado tal como se describe en la mayor parte de los manuales de texto. Francisco demuestra haber comprendido bien que a partir de los \u00faltimos treinta a\u00f1os, luego de los efectos de la globalizaci\u00f3n y de la tercera revoluci\u00f3n industrial, se verific\u00f3 una inversi\u00f3n en la relaci\u00f3n entre econom\u00eda y pol\u00edtica. En efecto, la econom\u00eda se ha convertido en un fin y la pol\u00edtica en un medio. No era as\u00ed en los siglos precedentes cuando la pol\u00edtica, en cuanto acci\u00f3n organizada responsable del bien com\u00fan, se\u00f1alaba los fines que la sociedad deb\u00eda alcanzar y al mercado se le exig\u00eda buscar los medios m\u00e1s eficaces para alcanzarlo. El Papa parece proponer que se pongan las cosas en su sitio.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Consecuentemente surge la propuesta a buscar una salida a la sofocante dicotom\u00eda que enfrenta la tesis neoliberal (seg\u00fan la cual los mercados casi siempre funcionan bien y no necesitan intervenciones que los regulen) con la tesis neo-estatista (que sostiene que los mercados casi siempre fracasan y que por lo tanto corresponde confiar en la mano visible del Estado). Precisamente porque los mercados, que son necesarios, a menudo no funcionan bien se requiere intervenir en las causas que llevan a esa situaci\u00f3n, sobre todo en el \u00e1mbito financiero, antes que en sus efectos. Este es el camino que privilegia quien defiende la econom\u00eda civil de mercado, \u00e1mbito en el cual parece moverse el Papa en sinton\u00eda con las ense\u00f1anzas de sus dos \u00faltimos predecesores.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>El mercado no es s\u00f3lo un mecanismo para regular los intercambios. Es sobre todo un <em>ethos<\/em> que induce a cambios profundos en las relaciones humanas. Por ello la insistencia del Papa en el principio de fraternidad que tendr\u00eda que encontrar un lugar adecuado en el funcionamiento del mercado y no fuera de \u00e9l. Obs\u00e9rvese que Bergoglio no ataca la riqueza en s\u00ed ni se declara a favor del pauperismo, como escribi\u00f3 alg\u00fan observador apresurado. Por otra parte, ello ser\u00eda incompatible con la idea cristiana de creaci\u00f3n y con lo que Juan XXIII ya hab\u00eda precisado en la <em>Bula Gloriosam Ecclesiam<\/em>. El juicio se refiere m\u00e1s bien a los modos en los cuales la riqueza es generada y a los criterios con los cuales es distribuida. Modos y criterios que un cristiano no puede dejar de someter al juicio moral.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Otro pilar del pensamiento de Francisco es la tesis conocida como \u201cel efecto derrame\u201d; tesis que se desprende del aforismo seg\u00fan el cual \u201cuna marea que sube eleva todas las embarcaciones\u201d. Imagen utilizada, seg\u00fan parece, por el norteamericano Alan Blinder. Si se cree en ella uno no deber\u00eda preocuparse por la distribuci\u00f3n de r\u00e9ditos y riqueza ya que finalmente todos estar\u00e1n mejor; lo importante es aumentar el tama\u00f1o de la torta. Si bien es cierto que las gotas de riqueza que caen hacia abajo favorecen tambi\u00e9n a los pobres, al considerar la perspectiva de la Doctrina Social de la Iglesia, la pregunta que debe plantearse es otra: \u00bfes moralmente aceptable que quienes est\u00e1n \u00faltimos en la jerarqu\u00eda social, aunque puedan mejorar su posici\u00f3n, vean aumentar la distancia que los separa de quienes est\u00e1n arriba? Esto es lo que ha sucedido en el curso de los \u00faltimos treinta a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>En efecto, el Papa demuestra comprender lo que muchos observadores y estudiosos simulan no ver: que la pobreza absoluta y la desigualdad son dos cosas diferentes. La globalizaci\u00f3n ciertamente ayud\u00f3 a disminuir la pobreza absoluta pero hizo crecer de manera preocupante a \u201clos pobres relativos\u201d, los que ganan menos de la mitad del r\u00e9dito per c\u00e1pita de la comunidad a la que pertenecen. Por ello combatir la pobreza absoluta, lo cual est\u00e1 muy bien, no puede ser enarbolado como la soluci\u00f3n frente a las desigualdades sociales. Mientras en el primer caso alcanza con intervenir en los mecanismos redistributivos (por ejemplo impuestos, filantrop\u00eda, etc.), si se quieren reducir las desigualdades hay que intervenir en los mecanismos de producci\u00f3n. Y esto incomoda. \u00bfPor qu\u00e9? Por la secreta (o mejor, mantenida en secreto) raz\u00f3n de que estorba a lo que Joseph Schumpeter (1912) llam\u00f3 el verdadero motor del capitalismo: la \u201cdestrucci\u00f3n creadora\u201d. El mercado capitalista debe \u201cdestruir\u201d, es decir, eliminar empresas y personas para poder crecer indefinidamente. En los excluidos se pensar\u00e1 despu\u00e9s, con programas asistenciales. La econom\u00eda civil de mercado nunca podr\u00e1 aceptar la darwiniana destrucci\u00f3n creadora que reduce las relaciones econ\u00f3micas entre personas a relaciones de cosas.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Y entonces, \u00bfqu\u00e9 se debe hacer? Hay muchas maneras de reaccionar frente a los desaf\u00edos del siglo XXI. Por un lado, lo que podr\u00edamos llamar el \u201cfundamentalismo del <em>laissez-faire<\/em>\u201d, que sostiene una transformaci\u00f3n tecnol\u00f3gica por sistemas auto-regulados con la abdicaci\u00f3n de la pol\u00edtica y, sobre todo, la p\u00e9rdida de una acci\u00f3n colectiva. No es dif\u00edcil advertir los riesgos de autoritarismo que se derivan.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Por otra parte, est\u00e1 la visi\u00f3n neo-estatista que postula una fuerte regulaci\u00f3n por parte del gobierno. Se trata de revivir, incluso parcialmente racionalizadas, las \u00e1reas de intervenci\u00f3n p\u00fablica en la econom\u00eda y en las esferas sociales. Resulta claro que as\u00ed surgir\u00edan efectos no deseados que podr\u00edan llevar a verdaderos desastres en los pa\u00edses emergentes. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Por \u00faltimo, la estrategia m\u00e1s af\u00edn a la Doctrina Socia de la Iglesia: la que tradicionalmente fue llamada <em>doctrina civilis<\/em> y luego <em>doctrina socialis <\/em>(Le\u00f3n XIII)<em>.<\/em> Son cinco los pilares en los que se asienta: <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>a-El c\u00e1lculo econ\u00f3mico es compatible con la diversidad de comportamientos y de tipolog\u00edas institucionales. Por lo tanto es necesario defender a las empresas m\u00e1s d\u00e9biles para asegurar el futuro. Lo cual significa que el filtro de selecci\u00f3n debe estar presente pero no ser demasiado sutil. El mercado global tiene que ser un lugar en el que las variedades locales puedan mejorarse, rechazando las visiones deterministas.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>No debemos olvidar que la globalizaci\u00f3n nivela inevitablemente hacia abajo las instituciones que existen en cada pa\u00eds. Las reglas del libre intercambio chocan con la variedad cultural y consideran las diferencias institucionales como un obst\u00e1culo. Es esencial vigilar a fin de asegurar que el mercado global no constituya una amenaza a la democracia econ\u00f3mica.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>b-La aplicaci\u00f3n del principio de subsidiariedad a nivel internacional. Se exige que las organizaciones de la sociedad civil sean reconocidas y no autorizadas por los Estados. Dichas organizaciones deber\u00edan cumplir una funci\u00f3n m\u00e1s importante que la mera <em>advocacy<\/em> o denuncia: tendr\u00edan que desempe\u00f1ar un rol en el monitoreo de las actividades de las empresas multinacionales y de las instituciones internacionales. \u00bfQu\u00e9 significa en la pr\u00e1ctica? Las organizaciones de la sociedad civil tendr\u00edan que cumplir roles y funciones p\u00fablicas. En particular, pudiendo ejercer presi\u00f3n sobre los gobiernos de los pa\u00edses m\u00e1s importantes para suscribir un acuerdo que no permita el imprevisto retiro de los capitales de los pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>c-Los Estados nacionales, en particular los que pertenecen al G8, deben encontrar un acuerdo para modificar las constituciones y los estatutos de las organizaciones financieras internacionales, superando el <em>Consenso de Washington<\/em>, creado en los a\u00f1os 80 despu\u00e9s de la experiencia latinoamericana. Se requieren reglas que traduzcan la idea de que la eficiencia no se genera s\u00f3lo con la propiedad privada y el libre comercio, sino tambi\u00e9n con pol\u00edticas de competencia, con transparencia, con transferencia de tecnolog\u00eda, etc. La aplicaci\u00f3n de esta visi\u00f3n parcial y unilateral por parte del FMI y del Banco Mundial tiene como desafortunadas consecuencias el exagerado endeudamiento y el castigo financiero.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Debe recordarse que en una econom\u00eda financieramente ahogada la presi\u00f3n inflacionaria marca una brecha entre los dep\u00f3sitos nacionales y las tasas de inter\u00e9s, obligando as\u00ed a las empresas nacionales a pedir pr\u00e9stamos en el extranjero, mientras los ahorristas son tentados a depositar sus fondos en el exterior.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>d-Las instituciones de Bretton Woods, la UNDP y dem\u00e1s agencias internacionales deber\u00edan ser presionadas por las organizaciones de la sociedad civil para incluir entre sus par\u00e1metros de desarrollo los indicadores de distribuci\u00f3n de la riqueza humana, adem\u00e1s de los indicadores que midan el respeto de las especificidades locales. Estos indicadores deber\u00edan ser considerados tanto en la elaboraci\u00f3n de las clasificaciones internacionales como cuando se preparan planes de intervenci\u00f3n o de asistencia.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>La presi\u00f3n debe ser ejercida a fin de obtener la aceptaci\u00f3n de la idea de que el desarrollo merece ser ecu\u00e1nime, democr\u00e1tico y sustentable.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>La falta de instituciones (\u00a1no de burocracias!) a nivel global hace que muchos problemas actuales sean dif\u00edciles de solucionar, en especial el ambiental. Mientras los mercados son cada vez m\u00e1s globales, el panorama institucional transnacional es a\u00fan el del mundo de postguerra. Se podr\u00e1 objetar: \u00bfno hay suficientes tratados internacionales como contratos nacionales para regular las relaciones entre los individuos? La analog\u00eda puede llevarnos por mal camino, porque los contratos estipulados dentro de un pa\u00eds pueden ser aplicados por el Estado de esa naci\u00f3n, pero no existe una autoridad transnacional capaz de hacer respetar los tratados entre Estados.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>En su conjunto, es dif\u00edcil pensar c\u00f3mo el actual estado de cosas pueda continuar. Mientras el mercado, en la gran variedad de sus formas, ya es global, la configuraci\u00f3n de los gobiernos sigue siendo sustancialmente nacional o, al m\u00e1ximo, internacional.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Lo que se necesita es que las organizaciones gubernamentales internacionales est\u00e9n constituidas por gobiernos nacionales (un ejemplo de red intergubernamental de reguladores nacionales es el Comit\u00e9 de Supervisi\u00f3n Bancaria de Basilea con representantes de 27 autoridades nacionales de vigilancia bancaria). Que no exista un \u00fanico orden jur\u00eddico global y completo, y menos un gobierno global, no implica que sea imposible concebir reg\u00edmenes reguladores globales constituidos por actores como las organizaciones intergubernamentales y las ONG que se ocupan de estos temas y de problemas que no pueden ser afrontados o resueltos solamente por gobiernos nacionales.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>e-Finalmente, un rico tejido de experiencias no-utilitarias debe ser creado para contar con una base que sirva para pensar modelos de consumo y, en t\u00e9rminos m\u00e1s generales, estilos de vida que permitan establecer una cultura de reciprocidad. Para ser cre\u00edbles, los valores deben ser practicados y no s\u00f3lo expresados. Lo fundamental es que quienes acepten encaminarse hacia una sociedad civil transnacional sepan que deber\u00e1n comprometerse para crear organizaciones cuyo <em>modus operandi<\/em> gire en torno al principio de reciprocidad.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Puede afirmarse, en conclusi\u00f3n, que la b\u00fasqueda de un modelo para humanizar la econom\u00eda comporta una pregunta referida a las relaciones que habr\u00eda que profundizar y saber responder adecuadamente si se quieren evitar importantes efectos colaterales. En efecto, el buen funcionamiento de un sistema econ\u00f3mico depende del hecho de que ciertas concepciones y ciertos estilos de vida hayan alcanzado o no una posici\u00f3n dominante. Las conductas individuales est\u00e1n integradas en una red pre-existente de relaciones sociales que no pueden explicarse como un simple v\u00ednculo, tal como los economistas tradicionales siguen sosteniendo. M\u00e1s bien se trata de uno de los factores que impulsan para alcanzar los objetivos y las motivaciones individuales.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>El papa Francisco es consciente de que el secularismo est\u00e1 tratando de dejar de lado al cristianismo en el discurso p\u00fablico para tornarlo intrascendente. Y reacciona con fuerza ante las tentativas del capitalismo global, entendido como modelo de orden social, para imponerse como una suerte de religi\u00f3n inmanente.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>El intento de no mostrar en toda su realidad la naturaleza religiosa del capitalismo global se da principalmente de dos maneras. Por una parte, las decisiones de contenido moral se presentan en t\u00e9rminos t\u00e9cnicos (los derechos humanos fundamentales deben ser limitados por razones de eficiencia). Por otra, los temas t\u00e9cnicos con respecto a los medios (como la opci\u00f3n entre \u201cm\u00e1s mercado\u201d o \u201cm\u00e1s Estado\u201d) son presentados como si se tratara de cuestiones ideol\u00f3gicas. Esforzarnos por desenmascarar proyectos de esta naturaleza es una manera de demostrar la importancia intelectual y la capacidad de perspectiva de la Doctrina Social de la Iglesia en el mundo actual.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><em><span>El autor es <span>Profesor de Econom\u00eda Pol\u00edtica en la Universidad de Bolonia y en la John Hopkins University.<\/span><\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><em><span> <\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En tiempos en los que la humanidad demuestra mayores potencialidades pero tolera situaciones graves de desigualdad y humillaci\u00f3n, Francisco busca \u201cagitar las conciencias\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8,6,3],"tags":[783,270,784,538,585,273,785,786],"class_list":["post-9585","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia","category-nota-tapa","category-politica-economia","tag-doctrina-social","tag-economia","tag-efecto-derrame","tag-francisco","tag-globalizacion","tag-instituciones","tag-mercado","tag-subsidiaridad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2uB","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9585","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9585"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9585\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9585"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9585"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9585"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}