{"id":9607,"date":"2014-08-09T09:22:06","date_gmt":"2014-08-09T12:22:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9607"},"modified":"2014-08-09T09:22:06","modified_gmt":"2014-08-09T12:22:06","slug":"en-voz-baja","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9607","title":{"rendered":"En voz baja"},"content":{"rendered":"<p><em><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/ida-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-9608\" title=\"ida-1\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/ida-1-120x120.jpg\" alt=\"ida-1\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>Ida<\/em>, pel\u00edcula del director polaco Pawel Pawlikowski (<span>(Polonia-Dinamarca\/2013), cuenta la historia de una joven de familia jud\u00eda que, antes de convertirse en monja, toma contacto con una t\u00eda que tiene algo para contarle.<!--more--><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/ida-pawel-pawlikowski.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-9609\" title=\"ida-pawel-pawlikowski\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/ida-pawel-pawlikowski-225x300.jpg\" alt=\"ida-pawel-pawlikowski\" width=\"225\" height=\"300\" \/><\/a>Esta historia se ambienta en la Polonia de comienzos de los \u201960, \u00e9poca en que mucho p\u00fablico se solazaba con la pintura anticlerical e inmisericorde de \u201cMadre Juana de los \u00c1ngeles\u201d, sin advertir acaso que el relato dejaba entrever inquietantes similitudes con la propia sociedad comunista. En particular, con sus defectos de irracionalidad, oscuro dogmatismo, locura colectiva, errores jam\u00e1s reconocidos, juicio sumario y castigo \u201cejemplar\u201d.<\/p>\n<p>En esa \u00e9poca, ya se sabe, no pod\u00edan decirse ciertas cosas. S\u00f3lo era posible sugerirlas, en un tono muy medido, muchas veces invadido por una enorme y fascinante tristeza, una amargura cargada de reproches que apenas pod\u00edan deslizarse en voz baja y frases breves, una desconfianza de soledades vigiladas. Y con una impresionante fotograf\u00eda en blanco y negro. Los polacos fueron grandes maestros en ese aspecto. Curiosamente, la pel\u00edcula que ahora vemos, rodada en 2013, casi podr\u00eda confundirse con una de aquellas. No s\u00f3lo se ambienta en esa \u00e9poca, sino que tambi\u00e9n recoge su esp\u00edritu, los sobreentendidos, la misma respiraci\u00f3n, y adem\u00e1s tiene aquel estilo de fotograf\u00eda, y hasta un formato caracter\u00edstico de entonces, el 4:3, de pantalla casi cuadrada.<\/p>\n<p>No lo hace por experimentalismo ni mero antojo. Lo hace para meter al p\u00fablico m\u00e1s de lleno en el drama que quiere contarnos. Un drama de unas pocas personas, con un asunto que apenas parece trascender. Y del que poco se habla.<\/p>\n<p>Todo comienza en un convento. La madre superiora, due\u00f1a de particular calma, env\u00eda a una novicia al mundo exterior. Antes de tomar los votos, la joven debe conocer a su \u00fanica parienta, una t\u00eda que la dej\u00f3 vivir olvidada en el orfanato, pero que tiene algo que decirle. Algo relacionado con su origen, y con el destino de los suyos.<\/p>\n<p>La t\u00eda es una jueza alcoh\u00f3lica y viciosa, ya curtida, que como fiscal de Estado supo mandar al cadalso a varios \u201cenemigos del pueblo\u201d, como llamaban los comunistas a los opositores (\u201cal enemigo, ni justicia\u201d, dec\u00eda por aqu\u00ed un general, pero esa es otra historia). La t\u00eda es eso que vemos. Pero tiene cierta dignidad. Y la novicia, es jud\u00eda. Reci\u00e9n se entera. Cuando bebita, alguien la salv\u00f3 del Holocausto y la escondi\u00f3 entre las monjas. All\u00ed se cri\u00f3, sin saber mucho de lo que pasaba afuera. El asunto es saber entonces qu\u00e9 fue de sus padres, y de su hermano. El asunto, en esta historia, es ver cu\u00e1nta cola de paja tuvieron los propios polacos en eso del Holocausto, y cu\u00e1nto de esa mentalidad mantuvieron los comunistas durante su largo r\u00e9gimen. Hoy sabemos de eso un poco m\u00e1s de lo que entonces se reconoc\u00eda.<\/p>\n<p>Queda luego por ver qu\u00e9 decidir\u00e1 la novicia, ahora que, adem\u00e1s de su origen, conoci\u00f3 el mundo exterior. Y, en todo caso, con qu\u00e9 \u00e1nimo volver\u00e1. Casi todo est\u00e1 sobreentendido, o dicho en voz baja. Incluso las confesiones de los culpables, que son confesiones a medias y un tanto desafiantes. Y envolvi\u00e9ndolo todo, el silencioso invierno. Pel\u00edcula de climas, de evocaciones, de dolor aceptado pero injusto. Int\u00e9rpretes, la jovencita Agata Trzebuchowska y Agata Kulesza. Fotograf\u00eda,\u00a0Ryszard Lenczewski, maestro. Coguionista, Rebecca Lenkiewicz, dramaturga. Realizador, Pawel Pawlikowski, nacido en 1957, emigrado \u00a0a Oxford como estudiante, director de documentales durante diez a\u00f1os en la BBC, y de <em>Mi verano de amor<\/em> y otras historias inglesas. Curiosamente, casi a los 55 a\u00f1os, hizo su primera pel\u00edcula polaca. Tremendamente polaca.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ida, pel\u00edcula del director polaco Pawel Pawlikowski ((Polonia-Dinamarca\/2013), cuenta la historia de una joven de familia jud\u00eda que, antes de convertirse en monja, toma contacto&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[32,800,801,802],"class_list":["post-9607","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-cine","tag-comunismo","tag-ida","tag-polonia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2uX","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9607","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9607"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9607\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9607"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9607"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9607"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}