{"id":9620,"date":"2014-08-11T10:36:59","date_gmt":"2014-08-11T13:36:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9620"},"modified":"2014-08-11T10:36:59","modified_gmt":"2014-08-11T13:36:59","slug":"hector-schenone-una-leyenda-en-la-historia-del-arte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9620","title":{"rendered":"H\u00e9ctor Schenone, una leyenda en la historia del arte"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/schenone.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-9621\" title=\"schenone\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/schenone-120x120.jpg\" alt=\"schenone\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>Semblanza del <span>acad\u00e9mico <\/span><span lang=\"ES-TRAD\">H\u00e9ctor Schenone (1919-2014), <\/span><span>de fama internacional en la historia del arte barroco y del arte colonial hispanoamericano.<!--more--><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 13px;\">H\u00e9ctor Schenone naci\u00f3 el 1\u00ba de enero de 1919. En 1941 public\u00f3 su primer art\u00edculo sobre la obra del pintor Miguel Aucell, en el diario <\/span><em style=\"font-size: 13px;\">La Prensa<\/em><span style=\"font-size: 13px;\">. En 1944 se recibi\u00f3 de Profesor Nacional de dibujo y pintura en la Escuela <\/span><em style=\"font-size: 13px;\">Prilidiano Pueyrred\u00f3n<\/em><span style=\"font-size: 13px;\">. Fue disc\u00edpulo de P\u00edo Collivadino y Lino Spilimbergo. Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde se gradu\u00f3 como Profesor de Historia en la Facultad de Filosof\u00eda y Letras. All\u00ed entabl\u00f3 una amistad, que durar\u00eda toda la vida, con Adolfo Ribera. En 1947, gan\u00f3 una beca para estudiar en Sevilla y viaj\u00f3 por Espa\u00f1a, llevando como gu\u00eda de su periplo el <\/span><em style=\"font-size: 13px;\">Viaje <\/em><span style=\"font-size: 13px;\">escrito por Antonio Ponz a fines del siglo XVIII.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Al a\u00f1o siguiente, escribi\u00f3 en co-autor\u00eda con Adolfo Ribera <em>El Arte de la Imaginer\u00eda en el R\u00edo de la Plata<\/em>. Gracias a trabajos como \u00e9ste y los de Torre Revello, es posible conocer datos preciosos, custodiados en el Archivo de la Curia Arzobispal hasta su destrucci\u00f3n en 1955.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Fue profesor en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, en cuyos <em>Anales <\/em>public\u00f3 m\u00e1s de una decena de art\u00edculos. Destaquemos tambi\u00e9n el trabajo de Schenone en el Instituto de Investigaciones Est\u00e9ticas de esa Facultad, junto a Mario Buschiazzo, <\/span><span>Ram\u00f3n Guti\u00e9rrez y Jos\u00e9 Mar\u00eda Pe\u00f1a<\/span><span lang=\"ES-TRAD\">.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Mencionemos las expediciones de H\u00e9ctor al norte argentino, a Bolivia y Per\u00fa, lugares que conoci\u00f3 como pocos y en los que entabl\u00f3 amistades entra\u00f1ables con Teresa Gisbert, Jos\u00e9 de Mesa, Pedro Querejazu, Elizabeth y Rosanna Kuon.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Desde 1957 y hasta su aprobaci\u00f3n en el Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires en 1963, junto a Julio Payr\u00f3, Ernesto Epstein, Adolfo Ribera, Jos\u00e9 Antonio Gallo, Guillermo Thiele y, poco despu\u00e9s, Nelly Perazzo, particip\u00f3 en la organizaci\u00f3n de una carrera de Historia de las Artes. En ese marco, organiz\u00f3 los cursos de arte barroco europeo e hispanoamericano.<\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Sol\u00eda dar en los a\u00f1os 60 unas clases impecables y deslumbrantes sobre el barroco romano. Hay una peque\u00f1a historia al respecto. Un d\u00eda supimos que H\u00e9ctor se dispon\u00eda a viajar por primera vez a Roma y nos resultaba incre\u00edble que nunca hubiera estado all\u00ed, o m\u00e1s todav\u00eda, que no hubiera transitado cien veces alrededor de los edificios, de las esculturas y de los ciclos decorativos que explicaba para nosotros. Schenone lleg\u00f3 a Roma en 1980 una ma\u00f1ana y se larg\u00f3 a caminar en busca de <em>Sant&#8217;Andrea della Valle<\/em>, de <em>Sant&#8217;Andrea al Quirinale<\/em>, de <em>San Carlino<\/em>. Iba sin plano, se lo hab\u00eda olvidado en el hotel (una de sus distracciones gloriosas), entr\u00f3 a <em>Sant&#8217;Agnese<\/em>, fotografi\u00f3 la Fuente de los Cuatro R\u00edos y sali\u00f3 de la <em>Piazza Navona<\/em> por la <em>Via dei Coronari<\/em>. De pronto, hacia la izquierda vislumbr\u00f3, en el fondo de un <em>vicolo<\/em> que no figura en los mapas, el perfil de una columna y el dibujo terminal de una cornisa. Excitad\u00edsimo, dijo: \u00abAh\u00ed est\u00e1 <em>Santa Maria della Pace<\/em>\u00ab, y as\u00ed era nom\u00e1s, hab\u00eda identificado la iglesia de Pietro da Cortona por el alzado del orden arquitect\u00f3nico en el costado m\u00e1s exiguo del edificio. Hay pocos ejemplos de una captaci\u00f3n parecida, de una individualizaci\u00f3n de un objeto art\u00edstico a partir de tan min\u00fasculo trazo. El ojo, el archivo de im\u00e1genes y la mente asociativa de H\u00e9ctor Schenone, una leyenda de nuestra historiograf\u00eda del arte. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Otro mitologema asociado a su nombre tiene que ver con el llamado \u201cprincipio Schenone\u201d, a cuya formulaci\u00f3n, cada a\u00f1o m\u00e1s precisa, asistimos sus alumnos desde 1967 en adelante. En los cuatro tomos de <em>Iconograf\u00eda del arte colonial<\/em>, escritos por H\u00e9ctor, publicados hasta hoy y que abarcan la totalidad de la vida de los santos, la vida de Cristo y la existencia de Mar\u00eda, nuestro maestro demostr\u00f3 de una manera\u00a0 sistem\u00e1tica la vigencia de una pr\u00e1ctica de derivaci\u00f3n iconogr\u00e1fica en los talleres de arte de la Am\u00e9rica colonial que, a partir de grabados, se convert\u00edan total o parcialmente en pintura y relieve, o bien se fragmentaban y recompon\u00edan en un cuadro, en un retablo, al modo del <em>patch-work<\/em>. Tanto insisti\u00f3, con raz\u00f3n, en este punto, que un buen principio de la tarea del historiador latinoamericano, ocupado en el estudio del arte colonial, es el de buscar tenazmente las fuentes grabadas europeas de cualquier representaci\u00f3n religiosa americana. A dicho apotegma los investigadores hemos dado con justicia el nombre de \u201cprincipio Schenone\u201d. \u00c9l se\u00f1alaba, no obstante, un solo <em>topos<\/em>, frecuente en la pintura cuzque\u00f1a y altoperuana entre finales del siglo XVII y mediados del XVIII, que se resist\u00eda a la aplicaci\u00f3n del c\u00e9lebre principio<em>, id est<\/em>, los \u00e1ngeles arcabuceros pintados en largas series de entre seis y diez criaturas celestes aladas, que visten trajes de etiqueta comunes en la Europa de Luis XIV, manipulan arcabuces, los apoyan sobre un hombro, apuntan con ellos hacia arriba del cuadro y les cargan la p\u00f3lvora. Es com\u00fan que esos escuadrones incluyan un abanderado y un tambor y que los designen nombres salidos de la tradici\u00f3n hebrea, inscriptos en la parte inferior de las telas, pero lo que define y separa a esos conjuntos de cuanto modelo europeo se haya indagado es definitivamente el arma de fuego que blanden los personajes. En procura de la soluci\u00f3n del enigma, Mesa y Gisbert anudaron el tema a las listas de \u00e1ngeles del <em>Libro de Enoch<\/em>, en tanto que un historiador peruano de la nueva generaci\u00f3n, Ram\u00f3n Mujica Pinilla, emprendi\u00f3 una de las investigaciones m\u00e1s fascinantes de la iconolog\u00eda latinoamericana. El tema sigue abierto. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">En 1967 Schenone fue nombrado director del Museo Fern\u00e1ndez Blanco, cargo que ocup\u00f3 hasta 1974. All\u00ed llev\u00f3 a cabo una renovaci\u00f3n profunda del ordenamiento, la clasificaci\u00f3n y el contenido de las colecciones. Por primera vez instaur\u00f3 una pol\u00edtica de compras, retomada luego durante las \u00faltimas gestiones del doctor Corcuera y del licenciado Cometti. Llev\u00f3 adelante una reforma museogr\u00e1fica en la que cambi\u00f3 toda la manera de presentar la colecci\u00f3n. Pero los arreglos en la capilla fueron utilizados arteramente en 1973-4 para desplazarlo de su cargo de director. El dolor profundo que el asunto le caus\u00f3 fue s\u00f3lo resta\u00f1ado en 2008 por un grupo de alumnos suyos, en el que se destacaron Gabriela Siracusano, Agustina Rodr\u00edguez Romero, Patricio L\u00f3pez M\u00e9ndez y Gustavo Tudisco, quienes organizaron una muestra de la colecci\u00f3n de arte que el propio Schenone hab\u00eda reunido, con paciencia y dificultad, entre 1947 y 1987.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Deben destacarse otros aportes suyos, imprescindibles y novedosos para la historiograf\u00eda art\u00edstica argentina: el trabajo de gran s\u00edntesis sobre el arte colonial hispanoamericano en nuestro territorio en los cap\u00edtulos correspondientes de los tomos I y II de la <em>Historia del Arte en la Argentina<\/em>, publicada por la Academia Nacional de Bellas Artes; los cuatro tomos de la <em>Iconograf\u00eda <\/em>ya citados, en los que el registro exhaustivo de las leyendas de las im\u00e1genes aqueropoi\u00e9ticas en Sudam\u00e9rica, im\u00e1genes hechas por una mano no humana (es decir, para las que se imagina la intervenci\u00f3n de un \u00e1ngel o un ser a\u00fan m\u00e1s alto a la hora de terminarlas), permiti\u00f3 escribir un nuevo cap\u00edtulo de \u00a0la teor\u00eda del poder de las im\u00e1genes que hab\u00eda desarrollado, pocos a\u00f1os antes, David Freedberg.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Descuella tambi\u00e9n el relevamiento del patrimonio art\u00edstico nacional, concebido por Ribera y Schenone en el marco de la Academia y dirigido s\u00f3lo por H\u00e9ctor a partir de la prematura muerte de Adolfo en 1990. Esa labor se llev\u00f3 a cabo en las provincias de Corrientes, Jujuy, Salta y parte de C\u00f3rdoba. Fue fundamental el papel cumplido entonces por Iris Gori y Sergio Barbieri. Respecto de la ciudad de Buenos Aires, la Academia edit\u00f3 cuatro vol\u00famenes de inventario patrimonial, dirigidos por Schenone y en los que colaboraron Isaura Molina, Elisa Radovanovic y Adela Gauna. Uno de los logros que tambi\u00e9n debemos a nuestro profesor en ese marco es el rescate del valor del arte religioso del siglo XIX en nuestra ciudad. Y no s\u00f3lo del arte del catolicismo sino tambi\u00e9n del juda\u00edsmo, el cristianismo oriental y las iglesias protestantes. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Fue iniciativa suya la creaci\u00f3n de taller TAREA junto a Ribera, Basilio Uribe y los directores de la Fundaci\u00f3n Antorchas, Pablo Hirsch, Jos\u00e9 Oppenheimer, Jos\u00e9 Martini, Jorge Helft y Am\u00e9rico Castilla. En principio, ese taller se dedic\u00f3 a la restauraci\u00f3n del arte colonial en las iglesias y peque\u00f1os museos del norte de nuestro pa\u00eds. H\u00e9ctor y Basilio desarrollaron un proyecto cient\u00edfico que implic\u00f3 la incorporaci\u00f3n de la qu\u00edmica a los procesos de restauraci\u00f3n. Schenone y Uribe sumaron entonces a Alicia Seldes al equipo. Ella fue la primera cient\u00edfica argentina que aplic\u00f3 sistem\u00e1ticamente las ciencias f\u00edsico-qu\u00edmicas a la conservaci\u00f3n. Schenone promovi\u00f3 as\u00ed una base de datos \u00fanica en el mundo sobre las t\u00e9cnicas de la pintura hispanoamericana. El actual Instituto de Investigaciones sobre el Patrimonio Cultural de la Universidad de San Mart\u00edn \u201cTAREA\u201des el descendiente directo de aquel proyecto inicial. S\u00f3lo hay que recordar la felicidad y la alegr\u00eda enormes que H\u00e9ctor sent\u00eda cada vez que regresaba al taller cuando ya se hab\u00eda jubilado. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">H\u00e9ctor Schenone falleci\u00f3 el 31 de mayo de 2014.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Un pasaje de la <em>Apolog\u00ed<\/em>a que Erasmo dedic\u00f3 al gran Reuchlin parece destinado a nuestro amigo: \u201c\u00bfCre\u00e9is que se haya de llorar la muerte de tan grande hombre? Ha vivido largo tiempo, si acaso la longevidad sirve para ser felices. Ha dejado recuerdos imperecederos de su virtud y amor hacia su familia y hacia todos los hombres que a \u00e9l se acercaron. Consagr\u00f3 con sus buenas obras su propia persona a la inmortalidad. Suponemos que ahora, librado de las miserias humanas, goza del cielo y discurre\u201d con San Francisco, su santo m\u00e1s amado. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">S\u00f3lo nos resta transmitir con emoci\u00f3n el agradecimiento por el saber que H\u00e9ctor nos prodig\u00f3, por la amistad con que nos honr\u00f3, por la bondad de coraz\u00f3n y el af\u00e1n de verdad con que ilumin\u00f3 nuestra ciencia. Su obra ha escrito varias p\u00e1ginas fundamentales en el libro de lo mejor de la civilizaci\u00f3n argentina. Parafraseando el <em>dictum<\/em> de Mitre sobre Rivadavia: todo historiador del arte en nuestro pa\u00eds transita por los libros que \u00e9l escribi\u00f3 y las instituciones que fund\u00f3 o contribuy\u00f3 a engrandecer.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><em><span>Jos\u00e9 Emilio Buruc\u00faa es historiador del arte, profesor en la Universidad Nacional de San Mart\u00edn. Lucio Buruc\u00faa es traductor del italiano y del lat\u00edn. <\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Semblanza del acad\u00e9mico H\u00e9ctor Schenone (1919-2014), de fama internacional en la historia del arte barroco y del arte colonial hispanoamericano.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4,5],"tags":[810,811,812,813,814],"class_list":["post-9620","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-sociedad","tag-arte-barroco","tag-arte-colonial","tag-burucua","tag-historia-del-arte","tag-schenone"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2va","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9620","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9620"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9620\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9620"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9620"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9620"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}