{"id":9626,"date":"2014-08-11T10:42:14","date_gmt":"2014-08-11T13:42:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9626"},"modified":"2014-08-11T10:42:14","modified_gmt":"2014-08-11T13:42:14","slug":"sobre-el-buen-gusto-en-la-literatura-juvenil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9626","title":{"rendered":"Sobre el buen gusto en la literatura juvenil"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><span><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/adolescentes-tirados-leyendo.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-9627\" title=\"adolescentes-tirados-leyendo\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/adolescentes-tirados-leyendo-120x120.jpg\" alt=\"adolescentes-tirados-leyendo\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>Una reflexi\u00f3n en torno a los libros con s\u00f3rdidas tem\u00e1ticas que se publican pensando en el p\u00fablico juvenil y el rol de los adultos a la hora de orientar la lectura.<!--more--><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 13px;\">La ensayista y cr\u00edtica Meghan Cox Gurdon pronunci\u00f3 un discurso sobre el tema en marzo del a\u00f1o pasado en el Colegio Hillsdale (Michigan, Estados Unidos), con el auspicio del Programa de Periodismo del citado establecimiento. La expositora ha sido comentarista de libros para ni\u00f1os en el <\/span><em style=\"font-size: 13px;\">Wall Street Journal<\/em><span style=\"font-size: 13px;\">, <\/span><em style=\"font-size: 13px;\">Washington Post<\/em><span style=\"font-size: 13px;\">, <\/span><em style=\"font-size: 13px;\">Washington Examiner<\/em><span style=\"font-size: 13px;\">, <\/span><em style=\"font-size: 13px;\">San Francisco Chronicle<\/em><span style=\"font-size: 13px;\">, <\/span><em style=\"font-size: 13px;\">National Review<\/em><span style=\"font-size: 13px;\"> y <\/span><em style=\"font-size: 13px;\">Weekly Standard<\/em><span style=\"font-size: 13px;\">. Graduada <\/span><em style=\"font-size: 13px;\">magna cum laude<\/em><span style=\"font-size: 13px;\"> en 1986 en el Colegio Bowdoin de Maine (donde estudiaron Hawthorne y Longfellow), y vive cerca de Washington DC, con su esposo y cinco hijos.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Comenz\u00f3 su ponencia se\u00f1alando que los mayores temas difundidos en Twitter eran un esc\u00e1ndalo sexual (el protagonista era el <span>congresista norteamericano <\/span>Anthony Weiner) y otra noticia, tan loca como la primera pero menos humor\u00edstica, que denunciaba un \u201cintolerable, vergonzoso ataque a la literatura para adolescentes\u201d, de su autor\u00eda, en un art\u00edculo titulado \u201cOscuridad demasiado visible\u201d. All\u00ed marcaba el aumento de una corriente negativa en los libros considerados para j\u00f3venes lectores de entre 12 y 18 a\u00f1os. Asimismo, que en las cuatro d\u00e9cadas pasadas desde la aparici\u00f3n de la categor\u00eda \u201cficci\u00f3n para adultos j\u00f3venes\u201d (en ingl\u00e9s, <em>young adult<\/em>), las publicaciones se han vuelto l\u00fagubres, grotescas, profanas. Y aseguraba que demasiados textos para adolescentes son como espejos circenses que distorsionan los retratos de la vida. Sostuvo que en general los a\u00f1os de la adolescencia pueden ser turbulentos y, lamentablemente, para algunos chicos, muy infelices; pero tambi\u00e9n que en el arco de la vida humana esos a\u00f1os son breves. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Desde su visi\u00f3n, demasiadas novelas para j\u00f3venes son largas en agitaciones y breves en perspectiva. Tampoco ayuda el estilo narrativo que domina el g\u00e9nero, con el empleo de la primera persona en tiempo presente: \u201cYo, yo, yo\u201d, y \u201cAhora, ahora, ahora\u201d. Los escritores usan este recurso para crear una sensaci\u00f3n de urgencia, para mostrar solidaridad con el lector y hacer que sienta, \u00e9l o ella, que est\u00e1 ocupando la persona del narrador. El problema est\u00e1 en que la primera persona en tiempo presente tambi\u00e9n establece una suerte de prisi\u00f3n verbal, manteniendo a los j\u00f3venes lectores agitados justo cuando sus hormonas tienden a ello. Este estilo narrativo refuerza la ofuscaci\u00f3n o ceguera que suelen tener, en lugar de llevarlos a descubrirse a s\u00ed mismos. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span>Aportar juicio<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Cierta vez el desaparecido cr\u00edtico Hilton Kramer estaba sentado cerca del director cinematogr\u00e1fico Woody Allen. \u00c9ste le pregunt\u00f3 si se sent\u00eda inc\u00f3modo cuando se encontraba con gente que hab\u00eda criticado en la prensa. \u201cNo \u2013respondi\u00f3 Kramer\u2013, son ellos los que actuaron mal; yo s\u00f3lo lo describ\u00ed\u201d. Allen estaba abatido ya que hab\u00eda recibido el tratamiento de Kramer por una pel\u00edcula. La autora recurri\u00f3 a esta an\u00e9cdota para manifestar que no presum\u00eda de tener un olfato tan sensible como el de Hilton Kramer, pero sab\u00eda que la cr\u00edtica sin base no sirve. Para evaluar cualquier cosa, incluyendo los libros infantiles, se debe comprometer la facultad de juicio, que suscita el fantasma de la \u201cdiscriminaci\u00f3n\u201d pol\u00edticamente correcta. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Respondiendo a su art\u00edculo, las autoras de libros juveniles Judy Blume y Libba Bray sostuvieron que estaba alentando a los cr\u00edticos, y la publicaci\u00f3n <em>Publisher Weekly<\/em> advirti\u00f3 sobre el \u201cpeligro\u201d de que los argumentos que esgrim\u00eda Meghan Cox Gurdon \u201cfomentaran un aura de miedo en torno a la literatura juvenil\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>\u201cNo quiero proscribir ning\u00fan libro ni asustar a los autores \u2013respondi\u00f3 ella\u2013. Lo que deseo es que la gente del negocio de los libros ejercite un mejor gusto, que los autores adultos simplemente no admitan cada espasmo de la experiencia juvenil; y que nuestra cultura no avance hacia mayores cuadros de sexo y violencia\u201d. Continu\u00f3 se\u00f1alando que los libros para ni\u00f1os y adolescentes est\u00e1n escritos, impresos, embalados y vendidos por adultos. Surge as\u00ed que \u201clas descripciones emocionales que contienen llegan a los j\u00f3venes con una especie de validaci\u00f3n adulta\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>La autora ofreci\u00f3 tres ejemplos. Un adolescente es secuestrado, drogado y casi violado por su apresador. Despu\u00e9s logra escapar y, a trav\u00e9s de unos extra\u00f1os anteojos que lo transportan a un mundo de crueldad casi imposible, se encuentra frente a una pared de horrores, \u201ccubierta de cabezas empaladas y otras parte del cuerpo goteantes de sangre, podridas: manos corazones, pies, orejas, penes\u2026 \u00bfD\u00f3nde m\u2026 es esto?\u201d. El fragmento pertenece a la novela para j\u00f3venes <em>Los lentes de Marbury<\/em>, de Andrew Smith, publicada en 2010. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Meghan Cox Gurdon aport\u00f3 un segundo ejemplo: una chica lucha consigo misma, se odia y se lastima. Secretamente se corta con navaja, pero su secreto se descubre cuando es v\u00edctima de una s\u00e1dica diablura. Los compa\u00f1eros de la escuela se burlan llam\u00e1ndola \u201cperra cortante\u201d. En respuesta, \u201cella se hab\u00eda cubierto con lazos las cortaduras de sus brazos, pero la maldad permaneci\u00f3, manchando su interior como un c\u00e1ncer. Se hab\u00eda cortado su barriga hasta que fue una mezcla desordenada de carne y sangre, pero todav\u00eda pod\u00eda respirar\u201d. El fragmento pertenece a la novela para j\u00f3venes <em>Rabia<\/em>, de Jackie Morse Keeler, publicada en 2011. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>El tercer ejemplo consist\u00eda en una expl\u00edcita y obscena descripci\u00f3n de una narradora de 17 a\u00f1os sobre el sexo oral y la corrida al ba\u00f1o por sentirse descompuesta. Sin embargo, agrega, <em>School Library Journal<\/em> elogia la novela <em>Anatom\u00eda de un joven amigo<\/em>, de Daria Snadowsky, publicada en 2008, por tratar \u201cen t\u00e9rminos modernos los reales aspectos de descubrir el sexo por primera vez\u201d. Y que su editor, <em>Random House<\/em>, habla de \u201cla honesta, dram\u00e1tica voz\u201d que emplea la autora para relatar las \u201cexquisitas idas y dram\u00e1ticas ca\u00eddas del amor adolescente y el pesar que provocan\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Las editoriales, en general, consideran que los chicos tienen derecho a leer lo que se les d\u00e9 la gana. Y que los adultos no deben discriminar entre buenos y malos libros, ni determinar qu\u00e9 conviene que lean los j\u00f3venes. En otros t\u00e9rminos, contin\u00faa Cox Gurdon, la facultad de juicio y buen gusto que los mayores aplicamos en cada una de las \u00e1reas vitales relativas a los chicos, de alguna manera deber\u00eda evaporarse cuando ellos toman contacto con la palabra impresa. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Tiempo despu\u00e9s la expositora compareci\u00f3 en un programa de la Radio P\u00fablica Nacional de su pa\u00eds para discutir estos temas con la autora de libros para j\u00f3venes Laura Myracle, quien fue presentada como una persona \u201cen las primeras l\u00edneas de la lucha por la libertad de expresi\u00f3n\u201d. Myracle dej\u00f3 claro que ella no cre\u00eda que debiera haber ninguna diferencia entre la literatura de adultos y la de adolescentes. Al decirlo, se hac\u00eda eco del punto de vista prevaleciente en c\u00edrculos progresistas: que los j\u00f3venes debieran hallar material que los separe de la zona confortable, que el mundo es duro y que no hay que protegerlos de la realidad. En aquel encuentro radial, Cox Gurdon tom\u00f3 una perspectiva menos progresista: que los padres debieran tener una actitud m\u00e1s intervencionista, apartando de sus hijos libros sobre sexo, horror y degradaci\u00f3n, y acerc\u00e1ndolos a los que sostienen principios \u00e9ticos y morales. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Sin embargo, a pesar de la reacci\u00f3n que tuvieron contra su art\u00edculo, los progresistas acostumbran tener sus propias listas de obras consideradas inapropiadas para los j\u00f3venes, por ejemplo: libros te\u00f1idos de racismo, patrioter\u00eda o que describen roles tradicionales de g\u00e9nero. Observ\u00e1ndolos, cuesta creer hasta d\u00f3nde llegan los libros infantiles para pintar al padre con un delantal y a la madre lidiando con maquinarias. Es muy gracioso, dice la disertante, pero en su opini\u00f3n m\u00e1s profunda la autoproclamada manifestaci\u00f3n de la izquierda concuerda en que los libros influyen sobre los ni\u00f1os, y por lo tanto prefieren algunos textos sobre otros. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span>Gusto y belleza<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Un estudio del Instituto Tecnol\u00f3gico de Virginia descubri\u00f3 que las universitarias lectoras de novelas ligeras sobre la angustia de ser una mujer moderna (<em>chick lit<\/em>) dicen sentirse m\u00e1s inseguras de s\u00ed mismas y de sus cuerpos tras leer obras en las que las hero\u00ednas se juzgan en ese sentido. En la misma l\u00ednea, existe una paradoja que deviene de educar a los ni\u00f1os sobre los peligros de las drogas y el tabaco, ya que parec\u00eda haber una correlaci\u00f3n entre los programas antidrogas y antitabaco en escuelas elementales y secundarias y el subsecuente consumo de drogas y cigarrillos en dichos establecimientos. Pareciera que al tiempo que aprenden que son perjudiciales, tomaran el meta-mensaje de que los adultos esperan que los usen. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Esto lleva a la reflexi\u00f3n sobre la importancia del buen gusto cuando se trata de libros para ni\u00f1os y j\u00f3venes. Los libros les dicen c\u00f3mo es la vida, qu\u00e9 es la cultura, c\u00f3mo se espera que act\u00faen. No s\u00f3lo abastecen el gusto; lo forman. Crean normas, y como demuestran los ejemplos anteriores, las normas que los j\u00f3venes siguen o descartan no son las que los adultos proponen. Por eso la expositora se manifest\u00f3 esc\u00e9ptica sobre la utilidad social de las llamadas \u201cnovelas de problemas\u201d, libros que tienen un personaje principal problem\u00e1tico; como una adolescente violada por su padre quien adem\u00e1s le prove\u00eda cuchillos esperando que se hiriera hasta morir (<em>Cicatrices<\/em>, de Cheryl Rainfield, publicada en 2010 y considerada como un buen libro por <em>School Library Journal<\/em>). <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>El argumento a favor de tales textos es que validan las reales y terribles experiencias de adolescentes que han sido abusados, entregados o violados. El problema consiste en que el mero acto de detallar estas patolog\u00edas no s\u00f3lo en un libro sino en muchos, las torna normales. En el libro <em><span>Sticks and Stones<\/span><\/em>, la periodista Emily Bazelon describe c\u00f3mo las escuelas est\u00e1n usando el m\u00e9todo denominado \u201cnormal social\u201d para desalentar la bebida y el manejo vehicular. Escribe: \u201cLos estudiantes sobreestiman cu\u00e1nto toman sus compa\u00f1eros aun conduciendo, y cuando se enteran de que el exceso es menos prevalente que lo supuesto, no lo hacen\u201d. Lo mismo ocurre con el <em>bullying<\/em>. \u201cCuando los chicos comprenden que la crueldad no es la norma \u2013escribe\u2013 no quieren ser ellos los crueles\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>El fil\u00f3sofo ingl\u00e9s Roger Scruton escribi\u00f3 sobre lo que llama la moderna fuga de la belleza que percibe en aspectos de la cultura contempor\u00e1nea. La expositora sum\u00f3 a los autores de literatura para j\u00f3venes: \u201cEst\u00e1n escapando de la belleza, hay un deseo de estropear la belleza. Porque la belleza nos hace un reclamo; es un llamado a renunciar a nuestro narcisismo y mirar con reverencia el mundo. Podemos ir al Palazzo Borghese en Roma, pararnos frente a la pintura de Caravaggio de David con la cabeza de Goliath, y aunque estamos viendo un horror, no es fealdad. La luz que juega en la cara de David y en su pecho, en los ojos semiabiertos de Goliath y en su boca, transforma la escena en algo hermoso\u201d. El problema con la literatura para j\u00f3venes es que carece de esta cualidad. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>El cuerpo de la literatura infantil es un poco como la Biblioteca de Babel en el cuento de Jorge Luis Borges: estante tras estante de libros, y unos pocos raros llenos de sabidur\u00eda y belleza y de respuestas a cuestiones importantes. Estos son los libros que perduran porque generaci\u00f3n tras generaci\u00f3n encuentra en ellos algo trascendente. Mar\u00eda Tatar, profesora de Literatura Infantil en Harvard, se\u00f1ala libros como <em>Las cr\u00f3nicas de Narnia<\/em>, <em>El viento en los sauces<\/em>, <em>El libro de la selva<\/em> y <em>Pinocho<\/em>: ponen las mentes en movimiento y renuevan los sentidos. Como escribi\u00f3 William Wodsworth, \u201caquello que hemos amado, otros amar\u00e1n, y les ense\u00f1aremos c\u00f3mo\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>La disertante concluy\u00f3 que como los libros \u201candrajosos\u201d del pasado, los del presente se disipar\u00e1n como paja. La mala noticia es que dejar\u00e1n su marca. Como en tantos aspectos de la cultura, el da\u00f1o no es f\u00e1cilmente mensurable. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>\u201cLa belleza se est\u00e1 desvaneciendo\u00a0 de nuestro mundo porque vivimos como si no importara\u201d. Otra vez Roger Scruton. Pero \u00e9l no quiere que perdamos la esperanza. Tambi\u00e9n escribi\u00f3: \u201cEl arte, la literatura y la m\u00fasica de nuestra civilizaci\u00f3n lo recuerdan y tambi\u00e9n se\u00f1alan el camino que siempre se halla delante de ellos: la senda fuera de lo profano hacia lo sagrado y lo sacrificado\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Finalmente, la periodista cerr\u00f3 la disertaci\u00f3n citando al ap\u00f3stol san Pablo: \u201cEn fin, mis hermanos, todo lo que es verdadero y noble, todo lo que es justo y puro, todo lo que es amable y digno de honra, todo lo que haya de virtuoso y merecedor de alabanza, debe ser el objeto de sus pensamientos\u201d (Filipenses 4, 8). Y propuso pensar en esas palabras cuando compramos libros para nuestros adolescentes. <\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una reflexi\u00f3n en torno a los libros con s\u00f3rdidas tem\u00e1ticas que se publican pensando en el p\u00fablico juvenil y el rol de los adultos a&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4,5],"tags":[816,817,818,819],"class_list":["post-9626","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-sociedad","tag-adolescentes","tag-lectura","tag-libros-infantiles","tag-literatura-juvenil"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2vg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9626","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9626"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9626\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9626"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9626"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9626"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}