{"id":9709,"date":"2014-09-09T18:07:20","date_gmt":"2014-09-09T21:07:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9709"},"modified":"2014-09-09T18:07:20","modified_gmt":"2014-09-09T21:07:20","slug":"los-romances-del-rio-seco-de-leopoldo-lugones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9709","title":{"rendered":"Los Romances del R\u00edo Seco, de Leopoldo Lugones"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\">Conozco dos ediciones de los <em>Romances<\/em> de Lugones. Una m\u00e1s lujosa, con ilustraciones de Alberto G\u00fciraldes, no f\u00e1cil de hallar; la otra, un tomito editado por <em>Clar\u00edn<\/em> de los cl\u00e1sicos argentinos con el n\u00famero 14 y el retrato del autor en la tapa.<!--more--><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">De los 13 romances hay dos que nos merecieron especial inter\u00e9s. Uno es el del Tigre Capiango y el otro el del Malevo. El primero cuenta la historia de dos hermanos. El uno se sorprende de que su hermano, que ayuna casi todo el d\u00eda, se muestre fornido y bien alimentado. Al comprobar que lleva rastros de sangre en las unas, lo esp\u00eda de noche: revolvi\u00e9ndose en algunos cueros, el hermano se transforma en tigre capiango, el que se s\u00f3lo se alimenta de sangre humana. Es as\u00ed como causa estragos en la poblaci\u00f3n del lugar.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Deciden perseguirlo pero nunca m\u00e1s adquiere forma de hombre, perdi\u00e9ndose para siempre en la arboleda del bosque. No se vuelve a hablar de \u00e9l y lo m\u00e1s extra\u00f1o: no deja huellas en terreno en que hasta los teros dejan sus pisadas. Lugones no intenta explicarlo. Y as\u00ed termina esta historia.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">En el segundo caso, se produce un encuentro entre un viajero y un malevo, quien para su caballo a la par. Le pide tabaco al viajero y \u00e9ste, con generosidad, le da la mitad que lleva. Entonces dice el malevo: \u201cTiene usted mucha suerte porque hoy es s\u00e1bado, el d\u00eda de la Virgen, el \u00fanico d\u00eda de la semana en que yo nunca mato\u201d.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">El malevo debi\u00f3 treinta muertes y los se\u00f1ores del pago deciden hacer una partida para ponerle fin, con orden de capturarlo vivo o muerto. Vi\u00e9ndose perdido, el malevo opta por la muerte de Judas y se ahorca en un \u00e1rbol. La partida lo encuentra y le corta la cabeza expuesta en un lugar a la vista de todos. Y aqu\u00ed lo m\u00e1s raro del caso. Dos hombres, incapaces de mentir, vieron c\u00f3mo la cabeza, el pelo y la barba encanec\u00edan. Dice Lugones: \u201cNo me lo explico ni soy qui\u00e9n para explicarlo\u201d, dese\u00e1ndole al lector salud y buena suerte.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conozco dos ediciones de los Romances de Lugones. 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