{"id":9753,"date":"2014-10-02T17:13:40","date_gmt":"2014-10-02T20:13:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9753"},"modified":"2014-10-02T17:13:40","modified_gmt":"2014-10-02T20:13:40","slug":"el-fundamentalismo-ateo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9753","title":{"rendered":"El fundamentalismo ateo"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">En cuanto a las disputas entre ciencia y fe, el autor sostiene que \u201cel dogmatismo es m\u00e1s rentable que la honestidad intelectual, de modo que se requiere una gran libertad de conciencia para admitir que uno pudo estar equivocado\u201d.<!--more--><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Se dir\u00eda que uno ha logrado cierta madurez intelectual cuando entiende que esas ideas que hasta entonces hab\u00eda recibido y reproducido pasivamente las hab\u00eda pensado <em>alguien<\/em> en determinadas <em>circunstancias<\/em>. Esas ideas no ven\u00edan del Emp\u00edreo: hab\u00edan nacido de la experiencia y la reflexi\u00f3n, y a veces reflejaban los debates de un reducido grupo. Sin duda, no andaba tan errado quien dijo que para entender a los fil\u00f3sofos hab\u00eda que averiguar con qui\u00e9n estaban enojados.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">El otro descubrimiento que uno puede hacer en esas circunstancias es que muchas ideas que parecen obvias e indiscutibles no tienen demasiado sustento, m\u00e1s all\u00e1 de la autoridad que se le atribuye a sus autores. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">Hoy los medios son los que se encargan de construir esa autoridad, que no siempre es leg\u00edtima y a veces ni siquiera pertinente. Los medios le piden a los cient\u00edficos que opinen sobre temas filos\u00f3ficos y tientan a los fil\u00f3sofos a meterse con las cuestiones cient\u00edficas. Suelen armar un art\u00edculo en base a tres o cuatro llamadas telef\u00f3nicas, con lo cual el lego puede llegar a creer que est\u00e1 cient\u00edficamente demostrado algo que no pasa de ser una opini\u00f3n personal. Pero no todo lo que dicen los cient\u00edficos es ciencia y no todas las frases ingeniosas son verdaderas.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">Conviene tener en cuenta esto toda vez que se habla del conflicto entre la fe y la ciencia. Es sabido que la pol\u00e9mica vende m\u00e1s que la opini\u00f3n fundada y que la duda honesta, de modo que es habitual plantear un conflicto all\u00ed donde habr\u00eda condiciones para el di\u00e1logo, porque eso permite hacer vistosos titulares.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">Una de esas pol\u00e9micas es la que viene agitando al mundo de habla inglesa en las \u00faltimas d\u00e9cadas. En ella se enfrentan dos bandos tan dogm\u00e1ticos como intransigentes: el fundamentalismo b\u00edblico de los creacionistas, que toman al pie de la letra el relato del <em>G\u00e9nesis<\/em>, y el de los neodarwinianos, que niegan que el universo tenga otro sentido que el juego de la selecci\u00f3n natural. En los Estados Unidos, la disputa es esencialmente pol\u00edtica y gira en torno al contenido de los planes de estudio. El creacionismo se ha hecho fuerte de la mano de los conservadores, y los liberales cierran filas en torno a Darwin, en una pol\u00e9mica tan est\u00e9ril como simplista.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">Alrededor del a\u00f1o 2006 este enfrentamiento se agudiz\u00f3 con una ofensiva del fundamentalismo darwiniano. Este \u201cnuevo ate\u00edsmo,\u201d que ya no s\u00f3lo repudia al creacionismo y a la Biblia, sino a cualquier forma de \u201creligi\u00f3n organizada,\u201d produjo una avalancha de libros cargados de violencia verbal. Algunos fueron best sellers, lo cual hoy parece suficiente para volverlos respetables. Su estilo no deja de ser bastante panfletario y no pocas veces sus argumentos se remontan a los del <em>Diccionario Hist\u00f3rico y Cr\u00edtico<\/em> de Pierre Bayle, que a comienzos del siglo XVIII sirvi\u00f3 de arsenal ideol\u00f3gico para la Ilustraci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">Los autores m\u00e1s populares son el zo\u00f3logo Richard Dawkins, cuya obra siempre estuvo dominada por la lucha contra la religi\u00f3n, y el fil\u00f3sofo Daniel Dennett. El resto se compone de ensayistas y periodistas como Hitchens, Harris, Crayling o el franc\u00e9s Onfray. Estos \u00faltimos no invocan a Darwin, pero suelen ser m\u00e1s belicosos. Su agresividad resulta tan sorprendente como anacr\u00f3nica, considerando que apunta a una minor\u00eda dentro de una sociedad cada vez m\u00e1s indiferente hacia la religi\u00f3n. Hay quien los llama \u201cate\u00f3logos\u201d, usando una palabra que cre\u00f3 Georges Bataille, quien pertenec\u00eda a otra familia ideol\u00f3gica.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">Los ate\u00f3logos creen que el darwinismo es el \u201csolvente universal\u201d que acabar\u00e1 con todas las creencias religiosas, aunque quiz\u00e1s no pueda acabar con los creyentes, que son seres infantiles, ignorantes y violentos. La religi\u00f3n no es m\u00e1s que la ignorancia organizada y ha sido responsable de todas las violencias de la historia. Harris cree que Dios (adem\u00e1s de no existir) es intr\u00ednsecamente perverso. Persinger y Dennett aseguran que la experiencia religiosa es una patolog\u00eda cerebral, pero Dawkins piensa que es un <em>meme<\/em>, una suerte de virus inform\u00e1tico que infecta las mentes.<\/span><\/p>\n<h2><span lang=\"ES\">Los talibanes del positivismo<\/span><\/h2>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">La tradici\u00f3n acad\u00e9mica a la cual se remiten aquellos ate\u00f3logos que hablan en nombre de la ciencia es el positivismo l\u00f3gico, que tuvo sus momentos de gloria en los a\u00f1os \u201850, inmediatamente antes del auge del estructuralismo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">El neopositivismo anglosaj\u00f3n naci\u00f3 cuando el fil\u00f3sofo Alfred Ayer (1910-1989) introdujo en Inglaterra las ideas del C\u00edrculo de Viena, un grupo de epistem\u00f3logos orientados por Rudolf Carnap que propon\u00edan al conocimiento cient\u00edfico como la \u00fanica forma v\u00e1lida del saber. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">El magisterio de Ayer y del matem\u00e1tico Bertrand Russell inspir\u00f3 la escuela neopositivista. Los neopositivistas ense\u00f1aban que el lenguaje religioso (y para algunos, hasta el del arte) no es verdadero ni falso sino absurdo. Este ate\u00edsmo <em>por default<\/em> se impuso gracias al prestigio de figuras como Willard v. O. Quine y Gilbert Ryle. \u201cDioses\u201d, el c\u00e9lebre art\u00edculo de Ryle, era bastante expl\u00edcito al respecto.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">Las pol\u00e9micas acad\u00e9micas y los debates p\u00fablicos que se plantearon en torno a estas tesis no dejaron de ser provechosos, entre otras cosas porque favorecieron el surgimiento de una renovada \u201cteolog\u00eda natural\u201d capaz de dialogar con la ciencia, cuyas figuras m\u00e1s destacadas son el fil\u00f3sofo Richard Swinburne, de Oxford, y el l\u00f3gico modal Alvin Plantinga, de Notre Dame.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">El fil\u00f3sofo Antony Flew (1923-2010) fue disc\u00edpulo de Ayer y tuvo a Ryle por padrino de tesis. Su art\u00edculo \u201cTeolog\u00eda y falsaci\u00f3n\u201d (1950) abri\u00f3 el camino por el cual transitar\u00eda el ate\u00edsmo acad\u00e9mico. A lo largo de toda su vida adulta, Flew se fue consolidando como el vocero m\u00e1s autorizado de esa postura.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">Otra de las grandes figuras de esta escuela es el epistem\u00f3logo Thomas Nagel (n.1937), un liberal que defiende la eutanasia y es ajeno a cualquier postura religiosa o metaf\u00edsica. Sin embargo, desde su famoso art\u00edculo \u201c\u00bfQu\u00e9 es ser un murci\u00e9lago?\u201d (1974) Nagel nunca dej\u00f3 de se\u00f1alar que el problema de la conciencia, y especialmente en lo que ata\u00f1e a la \u00e9tica, est\u00e1 lejos de resolverse con los argumentos reduccionistas, que remiten a la biolog\u00eda.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">En cuanto a Alfred Ayer, fue el padre de todos ellos. Sus debates en la <em>BBC<\/em> con el jesuita Copleston fueron memorables, y hasta Wittgenstein los hab\u00eda seguido atentamente.<\/span><\/p>\n<h2><span lang=\"ES\">Sorpresas te da la vida<\/span><\/h2>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">En principio, se suele admitir que los autores tienen derecho a rectificarse, pero lo cierto es que cuando lo hacen parecen desautorizar a sus divulgadores, con lo cual tambi\u00e9n ven deteriorarse su autoridad. Parad\u00f3jicamente, el dogmatismo es m\u00e1s rentable que la honestidad intelectual, de modo que se requiere una gran libertad de conciencia para admitir que uno pudo estar equivocado. Esto es lo que parece haber ocurrido con algunos maestros del positivismo l\u00f3gico.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">Un d\u00eda de mayo de 1988 Alfred Ayer, que estaba internado por una neumon\u00eda, se atragant\u00f3 con el salm\u00f3n que un familiar irresponsable le hab\u00eda llevado a la sala de terapia, y estuvo cl\u00ednicamente muerto unos cuatro minutos. Al retomar la conciencia dijo haber tenido una visi\u00f3n, que m\u00e1s tarde dio a conocer en un art\u00edculo. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">Por cierto, el m\u00e1s all\u00e1 que visit\u00f3 Ayer era muy poco espectacular, y parec\u00eda m\u00e1s digno de Russell que de Dante. El fil\u00f3sofo, que hab\u00eda estado leyendo la <em>Historia del tiempo<\/em> de Stephen Hawking, vio una luz roja y se top\u00f3 con dos seres que se identificaron como los guardianes del espacio y el tiempo. Es el tipo de sue\u00f1o que esa clase de lecturas puede inspirarle a cualquiera, pero hab\u00eda algo en \u00e9l que conmovi\u00f3 a Ayer. El fil\u00f3sofo se sinti\u00f3 obligado a aclarar que esa experiencia no hab\u00eda debilitado su convicci\u00f3n de que no hay vida despu\u00e9s de la muerte, pero s\u00ed <em>su inflexible actitud<\/em> hacia quienes creen lo contrario. De todos modos, tanta cautela no impidi\u00f3 que fuera v\u00edctima de suspicacias e iron\u00edas. Un a\u00f1o m\u00e1s tarde, cuando Ayer muri\u00f3, se conoci\u00f3 el testimonio de su m\u00e9dico, a quien le habr\u00eda confesado que iba a tener que revisar todos sus libros, porque sent\u00eda que se hab\u00eda encontrado ante una presencia divina. M\u00e1s all\u00e1 de esta versi\u00f3n, el hecho es que en su \u00faltimo a\u00f1o de vida el amigo m\u00e1s cercano de Ayer fue su antiguo adversario, el padre Copleston.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">El desasosiego que provoc\u00f3 la experiencia de Ayer en el frente ateol\u00f3gico no fue nada comparado con el esc\u00e1ndalo que desat\u00f3 Antony Flew en 2007, precisamente cuando culminaban las hostilidades, al publicar un libro con el escueto t\u00edtulo <em>Dios existe<\/em>. Quiz\u00e1s los editores hayan especulado con eso, pero el hecho es que el autor hab\u00eda venido anunciando ese giro desde hac\u00eda tiempo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">Con ejemplar honestidad intelectual, Flew declaraba que lo suyo no deb\u00eda verse como una conversi\u00f3n religiosa, aunque ahora se sent\u00eda m\u00e1s abierto al di\u00e1logo con los creyentes. Simplemente hab\u00eda llegado a concebir un dios aristot\u00e9lico, causa y fin del orden c\u00f3smico, que ni siquiera era personal, a la manera del Dios de los de\u00edstas. Flew no hab\u00eda tenido ninguna experiencia espiritual ni se hab\u00eda vuelto creyente. Simplemente, tras evaluar los argumentos que ofrece la cosmolog\u00eda f\u00edsica \u2013el llamado \u201cprincipio antr\u00f3pico\u201d y la \u201csinton\u00eda fina\u201d de las leyes f\u00edsicas y las condiciones iniciales del universo\u2013 hab\u00eda llegado a la conclusi\u00f3n de que \u00a0Dios existe.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">Con estos simples argumentos, Flew desat\u00f3 la ira de aquellos que hasta hac\u00eda poco lo exaltaban como un maestro de la epistemolog\u00eda, y ahora se ensa\u00f1aban con el octogenario autor apelando a la peor de las falacias, el argumento <em>ad hominem<\/em>. Dawkins sali\u00f3 a decir que esos devaneos se deb\u00edan a la \u201cavanzada edad\u201d de Flew y alg\u00fan periodista insinu\u00f3 que el libro lo hab\u00eda escrito otra persona. Cuando se sugiri\u00f3 que la cercan\u00eda de la muerte hab\u00eda intimidado al anciano, Flew les respondi\u00f3, con brit\u00e1nico humor, que al no creer en otra vida, ese tema no lo inquietaba. Quiz\u00e1s las cosas hubieran sido distintas de haberse tratado de un nonagenario arzobispo que en el lecho de muerte renegar<a name=\"_GoBack\"><\/a>a de su fe: en ese caso no hubieran dudado en alabar su \u201cimplacable lucidez\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">La \u00faltima de estas escandalosas \u201cdeserciones\u201d fue la del epistem\u00f3logo Thomas Nagel, quien la emprendi\u00f3 nada menos que con el baluarte darwiniano. Por supuesto, Nagel no critica la obra cient\u00edfica de Darwin \u2013un agn\u00f3stico a quien una dolorosa experiencia hab\u00eda hundido en la depresi\u00f3n\u2013 sino que impugnaba el uso ideol\u00f3gico que se hace de \u00e9l. As\u00ed como antes se apelaba a un \u201cDios de los baches\u201d para explicar todo lo que la ciencia no alcanzaba a entender, Nagel denunci\u00f3 que ahora existe una suerte de \u201cdarwinismo de los baches\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">El libro que Nagel dio a conocer en 2012 se titula <em>Mente y cosmos<\/em> y lleva un ir\u00f3nico subt\u00edtulo: <em>Por qu\u00e9 la concepci\u00f3n materialista y neo-darwiniana de la Naturaleza es casi seguramente falsa<\/em>.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">Nagel tampoco se ha convertido. Se ha limitado a profundizar las tesis que ven\u00eda desarrollando durante d\u00e9cadas, para llegar a la conclusi\u00f3n de que el materialismo no alcanza a explicar la presencia de la mente en el universo y que el reduccionismo no puede dar cuenta de la conciencia. El ateo Nagel llega a agradecerles a los partidarios del Dise\u00f1o Inteligente (la versi\u00f3n m\u00e1s acad\u00e9mica del creacionismo) por haber vuelto a plantear estas cuestiones. Hasta se atreve a decir que ahora se inclina por una suerte de idealismo hegeliano.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">Algo debe andar mal en este mundo que tanto exalta la tolerancia y tan poco la practica, cuando una tesis filos\u00f3fica es vista como una imperdonable deserci\u00f3n, y hasta el or\u00e1culo de la Wikipedia es reacio a dar cuenta de ella. Sin duda, vivimos un tiempo de violencia, donde el fracaso de la Ilustraci\u00f3n parece permitir que el fanatismo renazca con renovados br\u00edos.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\"> <\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En cuanto a las disputas entre ciencia y fe, el autor sostiene que \u201cel dogmatismo es m\u00e1s rentable que la honestidad intelectual, de modo que&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[6,124,5],"tags":[864,16,774,761,865],"class_list":["post-9753","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nota-tapa","category-religiones","category-sociedad","tag-ateismo","tag-ciencia","tag-fe","tag-fundamentalismo","tag-relativismo"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2xj","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9753","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9753"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9753\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9753"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9753"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9753"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}