{"id":9769,"date":"2014-10-07T10:09:58","date_gmt":"2014-10-07T13:09:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9769"},"modified":"2014-10-07T10:09:58","modified_gmt":"2014-10-07T13:09:58","slug":"dos-efemerides-orteguianas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9769","title":{"rendered":"Dos efem\u00e9rides orteguianas"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/quijote2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-9770\" title=\"quijote2\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/quijote2-120x120.jpg\" alt=\"quijote2\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>En el centenario de \u201cVieja y nueva pol\u00edtica\u201d y <em>Meditaciones del Quijote<\/em>, el autor se refiere a estos dos importantes textos de Ortega y Gasset.<!--more--><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 13px;\">En marzo de 1914, Jos\u00e9 Ortega y Gasset (1883-1955) pronunci\u00f3 la conferencia \u201cVieja y nueva pol\u00edtica\u201d. Poco despu\u00e9s, en julio de ese mismo a\u00f1o, public\u00f3 su primer libro: <\/span><em style=\"font-size: 13px;\">Meditaciones del Quijote<\/em><span style=\"font-size: 13px;\">. Se trata de dos acontecimientos que contribuyeron no poco a cimentar su liderazgo generacional y que influir\u00e1n notoriamente en la evoluci\u00f3n de su pensamiento.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\n<p class=\"MsoNormal\">Con respecto a la conferencia, recordar\u00e9 brevemente la parte dedicada a la imagen de \u201clas dos Espa\u00f1as\u201d que, a\u00f1os atr\u00e1s, hab\u00eda divulgado el aragon\u00e9s Joaqu\u00edn Costa para resaltar el car\u00e1cter saludable de la naci\u00f3n espa\u00f1ola (la Espa\u00f1a \u201cdel estudio y del trabajo\u201d) que, no obstante, se encontraba oprimida por una minor\u00eda pol\u00edtica corrupta cuyos integrantes merec\u00edan estar \u201c<span lang=\"ES\">entre rejas en Ceuta, en un manicomio o sentados en los bancos de una escuela\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Ortega discrep\u00f3 con esta lectura. Para \u00e9l, en efecto, la raz\u00f3n del mal desempe\u00f1o de los pol\u00edticos deb\u00eda buscarse m\u00e1s bien en la Espa\u00f1a gobernada, a la que consideraba igualmente enferma. En otros t\u00e9rminos, su diagn\u00f3stico no ten\u00eda tanto que ver con los <em>abusos<\/em> de los gobernantes (\u201cenfermedades localizadas a quienes se puede hacer frente con el resto sano del organismo\u201d) sino con los <em>usos<\/em> de una sociedad adonde pod\u00edan hallarse los mismos males enquistados en la administraci\u00f3n del Estado. Siendo as\u00ed, el concepto de <em>vieja pol\u00edtica<\/em> expresaba no s\u00f3lo el rechazo de un grupo dominante sino de toda una \u201cEspa\u00f1a oficial\u201d que inclu\u00eda a las diversas funciones de la sociedad, \u201cdesde el Parlamento al peri\u00f3dico y de la escuela rural a la Universidad\u201d: una Espa\u00f1a agonizante, con sus abusos y sus usos, \u201cque se obstina en prolongar los gestos de una edad fenecida\u201d, frente a la cual se insinuaba \u201cotra Espa\u00f1a aspirante, germinal, <em>una Espa\u00f1a vital<\/em>, tal vez no muy fuerte, pero vital, sincera, honrada, la cual, estorbada por la otra, no acierta a entrar de lleno en la historia\u201d.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">De ah\u00ed que Ortega propiciara una transformaci\u00f3n profunda del pa\u00eds y de la pol\u00edtica misma que, trasponiendo el \u00e1mbito electoral, parlamentario y gubernativo, deb\u00eda ponerse al servicio de la sociedad en todos los \u00f3rdenes (cultural, econ\u00f3mico, cient\u00edfico, administrativo, etc.) en el convencimiento de que, m\u00e1s importante que la captaci\u00f3n del gobierno, era \u201cel aumento y fomento de la vitalidad de Espa\u00f1a\u201d. A lo que a\u00f1ad\u00eda: <span lang=\"ES\">\u201cConsideramos el Gobierno, el Estado, como uno de los \u00f3rganos de la vida nacional; pero no como el \u00fanico ni siquiera el decisivo. Hay que exigir a la m\u00e1quina Estado mayor, mucho mayor rendimiento de utilidades sociales que ha dado hasta aqu\u00ed; pero aunque diera cuanto idealmente le es posible dar, queda por exigir mucho m\u00e1s a los otros \u00f3rganos nacionales que no son el Estado, que no es el Gobierno, que es la libre espontaneidad de la sociedad\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">Dejar\u00e9 de lado otros aspectos de esta conferencia, de la que se ha dicho es \u201cel primer bosquejo\u201d de futuros aportes de Ortega (como el concepto de <em>generaci\u00f3n<\/em> o la distinci\u00f3n entre <em>ideas <\/em>y <em>creencias<\/em>), para remitirme ahora al libro cuyo centenario tambi\u00e9n evocamos: <\/span><em><span lang=\"ES-MX\">Meditaciones del Quijote<\/span><\/em><span lang=\"ES-MX\">. En esta obra, Ortega se propuso responder a la pregunta sobre el destino de Espa\u00f1a mediante un m\u00e9todo que, sin excluir la cr\u00edtica, pretend\u00eda elevar \u201ca la plenitud de su significado\u201d materias de toda \u00edndole relativas a esa circunstancia nacional que constitu\u00eda para \u00e9l \u201cla otra mitad\u201d de su persona y de la que deb\u00eda, por tanto, hacerse cargo. La cita merece recordarse: \u201c\u2026 \u00a1Las cosas mudas que est\u00e1n en nuestro pr\u00f3ximo derredor! Muy cerca, muy cerca de nosotros levantan sus t\u00e1citas fisonom\u00edas con un gesto de humildad y de anhelo, como menesterosas de que aceptemos su ofrenda y a la par avergonzadas por la simplicidad aparente de su donativo. Y marchamos entre ellas ciegos para ellas, fija la mirada en remotas empresas, proyectados hacia la conquista de lejanas ciudades esquem\u00e1ticas\u201d. De ah\u00ed la f\u00f3rmula tan consagrada: \u201cYo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo\u201d. O tambi\u00e9n esta otra: \u201cla reabsorci\u00f3n de la circunstancia es el destino concreto del hombre\u201d.<a name=\"_ednref1\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Admin\/Downloads\/Aguilar%20ortega%20y%20gasset.doc#_edn1\"><span class=\"MsoEndnoteReference\"><!--[if !supportFootnotes]--><span class=\"MsoEndnoteReference\"><span lang=\"ES-MX\">[1]<\/span><\/span><!--[endif]--><\/span><\/a><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-MX\">La empresa consist\u00eda, esencialmente, en la negaci\u00f3n de una realidad caduca y la afirmaci\u00f3n de una nueva. Por eso Ortega dijo de sus <em>Meditaciones<\/em> que eran \u201cexperimentos de nueva Espa\u00f1a\u201d: la b\u00fasqueda de una Espa\u00f1a superadora de viejos antagonismos y de \u201cun patriotismo sin perspectiva\u201d que, atrapado en \u201cla superstici\u00f3n del pasado\u201d, ven\u00eda desde hac\u00eda siglos desvi\u00e1ndola de su trayectoria ideal. \u201c\u2026 La realidad tradicional en Espa\u00f1a (escribe Ortega) ha consistido precisamente en el aniquilamiento progresivo de la posibilidad Espa\u00f1a. No, no podemos seguir la tradici\u00f3n. Espa\u00f1ol significa para m\u00ed una alt\u00edsima promesa que s\u00f3lo en casos de extrema rareza ha sido cumplida\u201d. Precisamente, u<\/span><span lang=\"ES\">no de esos casos hab\u00eda sido Cervantes, quien representaba para Ortega la mayor experiencia de plenitud espa\u00f1ola. En su estilo, en su manera de acercarse a las cosas, ve\u00eda la mejor indicaci\u00f3n para reanudar ese rumbo perdido e integrar el sensualismo castizo con el \u201cfulgor de mediod\u00eda\u201d que caracterizaba a Europa, es decir, la espontaneidad y la ex\u00e9gesis, la impresi\u00f3n y la reflexi\u00f3n, la vida y la cultura. \u201c\u2026 La vida es el texto eterno, la retama ardiente al borde del camino donde Dios da sus voces. La cultura \u2013arte o ciencia o pol\u00edtica\u2013 es el comentario, es aquel modo de la vida en que, refract\u00e1ndose \u00e9sta dentro de s\u00ed misma, adquiere pulimento y ordenaci\u00f3n\u201d. \u00a0Una labor de complementos, como se ve, y no de exclusi\u00f3n.<span class=\"msoIns\"><ins datetime=\"2014-02-21T16:15\" cite=\"mailto:enrique_aguilar\"><\/ins><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">En otro orden, me interesa destacar el significado que adquieren estas <em>Meditaciones del Quijote<\/em> con relaci\u00f3n al abandono por parte de Ortega de las convicciones socialistas de su juventud y sus consecuentes prevenciones contra el avance del colectivismo en todas sus formas. En particular, me refiero a las p\u00e1ginas<em> <\/em>donde Ortega se pregunta por los motivos que llevaron a los hombres de la segunda mitad del siglo XIX \u201ca desatender todo lo inmediato y moment\u00e1neo de la vida\u201d, a relegar lo individual \u201ccomo si fuera cuesti\u00f3n poco seria o intrascendente\u201d, para ocuparse puramente de los problemas de la vida social. Leemos ah\u00ed: \u201cTodas nuestras potencias de seriedad las hemos gastado en la administraci\u00f3n de la sociedad, en el robustecimiento del Estado, en la cultura social, en las luchas sociales, en la ciencia en cuanto t\u00e9cnica que enriquece la vida colectiva. Nos hubiera parecido fr\u00edvolo dedicar una parte de nuestras mejores energ\u00edas \u2013y no solamente los residuos\u2013 a organizar en torno nuestro la amistad, a construir un amor perfecto, a ver en el goce de las cosas una dimensi\u00f3n de la vida que merece ser cultivada con los procedimientos superiores. Y como \u00e9sta, multitud de necesidades privadas que ocultan avergonzados sus rostros en los rincones del \u00e1nimo porque no se les quiere otorgar ciudadan\u00eda; quiero decir, sentido cultural.\u201d <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">La sola menci\u00f3n de <em>La rebeli\u00f3n de las masas<\/em> parece suficiente para recordar hasta qu\u00e9 punto esta filosof\u00eda de la libertad impregnar\u00e1 en adelante el pensamiento de Ortega. Pero, como ocurre con otras dimensiones de este pensamiento, tambi\u00e9n en lo tocante al liberalismo es posible encontrar en <em>Meditaciones<\/em> <em>del Quijote <\/em>el origen de ulteriores desarrollos. <\/span><\/p>\n<div><!--[if !supportEndnotes]--><\/p>\n<hr size=\"1\" \/><!--[endif]--><\/p>\n<div id=\"edn1\">\n<p class=\"MsoEndnoteText\"><a name=\"_edn1\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Admin\/Downloads\/Aguilar%20ortega%20y%20gasset.doc#_ednref1\"><span class=\"MsoEndnoteReference\"><span lang=\"ES\"><!--[if !supportFootnotes]--><span class=\"MsoEndnoteReference\"><span lang=\"ES\">[1]<\/span><\/span><!--[endif]--><\/span><\/span><\/a><span lang=\"ES\"> <\/span>Retomo aqu\u00ed afirmaciones hechas en una nota de opini\u00f3n publicada en <em>La Naci\u00f3n<\/em><em> <\/em>(18\/7\/2014), en colaboraci\u00f3n con Roberto Aras, con el t\u00edtulo \u201cA 100 a\u00f1os de las <em>Meditaciones<\/em> de Ortega y Gasset\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el centenario de \u201cVieja y nueva pol\u00edtica\u201d y Meditaciones del Quijote, el autor se refiere a estos dos importantes textos de Ortega y Gasset.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4,3],"tags":[384,261,876,211],"class_list":["post-9769","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-politica-economia","tag-estado","tag-gobierno","tag-ortega-y-gasset","tag-politica"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2xz","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9769","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9769"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9769\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9769"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9769"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9769"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}