{"id":9773,"date":"2014-10-07T10:21:43","date_gmt":"2014-10-07T13:21:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9773"},"modified":"2014-10-07T10:21:43","modified_gmt":"2014-10-07T13:21:43","slug":"personalidades-de-las-colonias-judias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9773","title":{"rendered":"Personalidades de las colonias jud\u00edas"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/los-pasajeros-del-weser-90707.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-9774\" title=\"los-pasajeros-del-weser-90707\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/los-pasajeros-del-weser-90707-120x120.jpg\" alt=\"los-pasajeros-del-weser-90707\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>Reproducimos fragmentos del libro <\/span><em style=\"font-size: 13px;\">Los pasajeros del Weser<\/em><span style=\"font-size: 13px;\">, del periodista Silvio Huberman, que acaba de publicar Sudamericana.<!--more--><\/span><span style=\"font-size: 13px;\"> <\/span><em style=\"font-size: 13px;\">A fines del siglo XIX un centenar de familias jud\u00edas rusas deciden escapar de las persecuciones. S\u00f3lo se abre una puerta: la Argentina. Caen presos en Polonia y deambulan por Alemania hasta que logran abordar la tercera clase del vapor Weser y llegan al puerto de Buenos Aires. Fundan Mois\u00e9s Ville, crean cooperativas, escuelas y bibliotecas. De la mano del bar\u00f3n Hirsch nacen nuevas colonias en varias provincias. Son los primeros gauchos jud\u00edos. <\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span>Roberto Aizenberg<\/span><\/strong><span>. Hijo de un inmigrante que se estableci\u00f3 en Villa Federal, Entre R\u00edos. Ocho a\u00f1os despu\u00e9s de su nacimiento, su familia se traslad\u00f3 a la Capital Federal; estudi\u00f3 en el Colegio Nacional de Buenos Aires y dej\u00f3 inconclusa la carrera de arquitectura para dedicarse a la pintura.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Fue alumno de Antonio Berni y Juan Batlle Planas lo introdujo en el surrealismo. Expuso en 1969 una retrospectiva de su obra en el Instituto Di Tella. En 1977 debi\u00f3 exilarse en Par\u00eds y cuando regres\u00f3 recibi\u00f3 el Premio Konex en dos oportunidades (1982 y 1992).<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span>Marcos Alpersohn<\/span><\/strong><span>. Lleg\u00f3 a Buenos Aires en un contingente de trescientos inmigrantes a bordo del Tioko, el domingo 23 de agosto de 1891, rumbo a Colonia Mauricio, en Carlos Casares. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Su tarea intelectual permiti\u00f3 guardar la memoria de esa inmigraci\u00f3n, que dio a conocer en su libro <em>Colonia Mauricio<\/em>, escrito en idish. Abarca los treinta a\u00f1os iniciales de esa colonia, que manifiestan las fuerzas y debilidades de la Jewish Colonization Association y las adversidades que debieron sortear los colonos. \u201cPeque\u00f1as embarcaciones se iban acercando al Tioko, recog\u00edan de a dos o tres familias con sus bultos y hatillos y las transportaban a la costa argentina, donde las desembarcaban\u201d, narra Alpersohn. Y tambi\u00e9n cuenta sus primeras impresiones en Buenos Aires: <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>\u201cNo se ve\u00eda persona alguna en las calles. Edificios da\u00f1ados, puertas y ventanas protegidas por rejas de hierro. Escasos tranv\u00edas se arrastraban perezosamente por las arterias c\u00e9ntricas, conduciendo a muy pocos pasajeros. De cuando en cuando pasaba una monja con un amplio velo blanco en la cabeza y una gran cruz en el pecho. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Vigilantes vestidos de capotes ra\u00eddos, unos descalzos, otros con una alpargata y una bota, hac\u00edan parada en las esquinas, dormitaban con gusto o bien miraban abstra\u00eddos o pelaban naranjas. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Nos miramos unos a otros: \u2018\u00bfEsta es Buenos Aires, la capital de la Rep\u00fablica Argentina?\u2019. M\u00e1s adelante supimos que hab\u00edamos llegado justamente despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n del 90, que depuso al presidente Ju\u00e1rez Celman por su pol\u00edtica de despilfarro, y a eso se deb\u00eda el estado lamentable de la metr\u00f3poli\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Y cierra esa parte del relato: \u201cLuego, como suele suceder con los gringos, nos extraviamos, por no reconocer las calles por donde pas\u00e1ramos poco antes. Las papeletas de inmigrantes nos sacaron de apuros. Un vigilante nos condujo hasta otro, este nos llev\u00f3 a un tercero, y as\u00ed llegamos sanos y salvos, hasta el port\u00f3n del Hotel de Inmigrantes\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span>Jaime Atlas.<\/span><\/strong><span> Se gradu\u00f3 en la Facultad de Medicina de la Universidad de\u00a0 Buenos Aires, fue master of Sciences en Nutrici\u00f3n y Salud P\u00fablica por la Universidad de Columbia, Estados Unidos. La Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud le encarg\u00f3 el estudio y la atenci\u00f3n alimentaria en pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina y \u00c1frica. Public\u00f3 <em>Asistencia alimentaria<\/em>, donde estableci\u00f3 pautas para los programas nutricionales destinados a la poblaci\u00f3n y a establecer la mejor alimentaci\u00f3n en cada momento de la vida, y un cap\u00edtulo de Endocrinolog\u00eda Cl\u00ednica.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span>Jos\u00e9 Blejer<\/span><\/strong><span>. Vivi\u00f3 una vida breve. Fue pionero del psicoan\u00e1lisis en la Argentina y lo incorpor\u00f3 a los estudios de grado de la carrera de Psicolog\u00eda (Universidad de Buenos Aires) en 1959. Fue la primera experiencia de ese tipo en nuestro pa\u00eds. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Integr\u00f3 las filas del Partido Comunista, del que fue separado cuando public\u00f3 su libro <em>Psicoan\u00e1lisis y dial\u00e9ctica materialista<\/em>. Como miembro del Comit\u00e9 pro Paz en el Medio Oriente, visit\u00f3 la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y a su regreso denunci\u00f3 el antisemitismo stalinista.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span>Berta Braslavsky<\/span><\/strong><span>. Educadora de alto reconocimiento internacional, fue considerada \u201cmaestra de los maestros\u201d. Se gradu\u00f3 con diploma de honor en la Universidad de Buenos Aires y despu\u00e9s obtuvo el t\u00edtulo de Profesora de Pedagog\u00eda (1946). Entre tanto, fue expulsada del profesorado por su adhesi\u00f3n a la Juventud Comunista, y reci\u00e9n regresar\u00eda a sus tareas en una instituci\u00f3n estatal en 1963, cuando fue designada profesora de la Universidad de La Plata. En esos a\u00f1os trabaj\u00f3 fuera del pa\u00eds. En 1948 integr\u00f3 el Instituto de Psicobiolog\u00eda del Ni\u00f1o de la Universidad de Par\u00eds. En los a\u00f1os setenta mantuvo una hist\u00f3rica pol\u00e9mica epistolar con el educador brasile\u00f1o Paulo Freire, autor de <em>Pedagog\u00eda del oprimido<\/em>: \u00e9l sosten\u00eda que la alfabetizaci\u00f3n de los marginados deb\u00eda realizarse en sus propias comunidades, pero Braslavsky apoyaba la importancia del aula escolar y la relaci\u00f3n del maestro con sus alumnos. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>A causa del golpe militar de 1976 debi\u00f3 exiliarse en Caracas, donde colabor\u00f3 con los \u00f3rganos educativos oficiales de Venezuela, M\u00e9xico y Cuba y se desempe\u00f1\u00f3 como consultora de la Unesco. Regres\u00f3 a fines de 1983, se incorpor\u00f3 como profesora a la Universidad de Buenos Aires y cre\u00f3 el sistema de lectoescritura utilizado en las escuelas p\u00fablicas de la ciudad de Buenos Aires.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span>Fenia Cherkoff<\/span><\/strong><span>. A la muerte de su esposo, viaj\u00f3 a nuestro pa\u00eds y se radic\u00f3 en Colonia Clara, Entre R\u00edos. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Pedagoga rusa, posteriormente nacionalizada argentina, ejerci\u00f3 el magisterio en Odessa, estudi\u00f3 franc\u00e9s e italiano, m\u00fasica, teatro y danza, pero debi\u00f3 exiliarse de Rusia con su familia por su condici\u00f3n de jud\u00eda y sus incursiones en pol\u00edtica. En la Universidad de Lausana, Suiza, se especializ\u00f3 en pedagog\u00eda seg\u00fan el m\u00e9todo educativo froebeliano basado en el respeto al ni\u00f1o, a su libertad para jugar y correr y luego concluy\u00f3 sus estudios en la Universidad de La Sorbona, Francia. En ese tiempo mantuvo un intercambio epistolar con Rosa Luxemburgo. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>En nuestro pa\u00eds obtuvo la ciudadan\u00eda argentina y se traslad\u00f3 a la casa de Enrique Dickman, en Buenos Aires, donde conoci\u00f3 y contrajo matrimonio con Nicol\u00e1s Repetto, m\u00e9dico socialista, disc\u00edpulo de Juan B. Justo, fundador del Partido Socialista. En 1903 particip\u00f3 como delegada del Congreso del Partido Socialista, donde plante\u00f3 temas referidos a la igualdad de g\u00e9nero, la igualdad ante la ley para hijos leg\u00edtimos e ileg\u00edtimos, la promulgaci\u00f3n de una ley de divorcio y la investigaci\u00f3n de la paternidad. Simult\u00e1neamente, cre\u00f3 un consultorio gratuito con m\u00e9dicos solidarios y propuso que la conmemoraci\u00f3n del 1\u00ba de Mayo comenzase todos los a\u00f1os con una fiesta infantil. Siete a\u00f1os despu\u00e9s fund\u00f3 el Centro Socialista Femenino y la Uni\u00f3n Gremial Femenina con sus hermanas y con Gabriela Laperri\u00e9re y Raquel Mesina. Particip\u00f3 en las primeras huelgas obreras y en la organizaci\u00f3n de las trabajadoras telef\u00f3nicas, textiles, del comercio y de las f\u00e1bricas de alpargatas que deriv\u00f3 en la sanci\u00f3n de leyes para el descanso dominical. Denunci\u00f3 tambi\u00e9n el trabajo infantil en las industrias fosforera y tabacalera, las condiciones de salubridad de los establecimientos fabriles y las jornadas laborales sin l\u00edmite de horario.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span>Samuel Eichelbaum<\/span><\/strong><span>. Hijo de un inmigrante ruso, se radic\u00f3 durante su adolescencia en Buenos Aires donde cultiv\u00f3 el periodismo en <em>La Vanguardia<\/em>, <em>Caras y Caretas<\/em> y <em>La Nota<\/em>. Estren\u00f3 obras teatrales como <em>El lobo manso<\/em> (1917), <em>En la quietud del pueblo<\/em> (1919), <em>La mala sed<\/em> (1920), <em>El ruedo de almas<\/em> (1923) y <em>La hermana terca<\/em> (1924), entre otras. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Como guionista cinematogr\u00e1fico escribi\u00f3 <em>El pendiente<\/em> o <em>Arrabalera<\/em>. Tambi\u00e9n public\u00f3 sus novelas <em>Tormento de Dios<\/em> (1929) y <em>El viajero inm\u00f3vil<\/em> (1933), adem\u00e1s de los relatos contenidos en <em>Un monstruo en libertad<\/em> (1925). Se lo considera uno de los cuatro mejores autores dram\u00e1ticos argentinos de su \u00e9poca, junto a Roberto Arlt, Conrado Nal\u00e9 Roxlo y Armando Disc\u00e9polo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span>Alberto Gerchunoff<\/span><\/strong><span>. Naci\u00f3 el 1\u00b0 de enero de 1883 en Proskurov, actual territorio de Ucrania. Tras la emigraci\u00f3n en 1889 se instal\u00f3 en la colonia de Mois\u00e9s Ville y posteriormente en Colonia Rajil, Entre R\u00edos. Transcurri\u00f3 su infancia entre esas dos localidades, donde trabaj\u00f3 como agricultor y boyero. En 1895 viaj\u00f3 a Buenos Aires y pocos a\u00f1os despu\u00e9s comenz\u00f3 la actividad period\u00edstica que ejerci\u00f3 hasta su fallecimiento en 1950. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Gerchunoff fue profesor universitario y editor de numerosos diarios y revistas. De \u00e9l dijo Borges: \u201cFue un indiscutible escritor, pero el estilo de su fama trasciende la de un hombre de letras. Sin propon\u00e9rselo y quiz\u00e1 sin saberlo, encarn\u00f3 un tipo m\u00e1s antiguo: el de aquellos maestros que ve\u00edan en la palabra escrita un mero suced\u00e1neo de la oral, no un objeto sagrado\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Escribi\u00f3 <em>Los gauchos jud\u00edos<\/em> en homenaje al Centenario de la Revoluci\u00f3n de Mayo, donde recogi\u00f3 estampas y relatos de la inmigraci\u00f3n jud\u00eda en la Argentina inspirados en sus recuerdos de ni\u00f1ez y adolescencia. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span> <\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reproducimos fragmentos del libro Los pasajeros del Weser, del periodista Silvio Huberman, que acaba de publicar Sudamericana.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4,5],"tags":[877,878,136,879],"class_list":["post-9773","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-sociedad","tag-baron-hirsch","tag-gauchos-judios","tag-judios","tag-weser"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2xD","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9773","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9773"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9773\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9773"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9773"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9773"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}