{"id":9786,"date":"2014-10-07T10:41:38","date_gmt":"2014-10-07T13:41:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9786"},"modified":"2014-10-07T10:41:38","modified_gmt":"2014-10-07T13:41:38","slug":"el-testimonio-de-sophie-scholl-y-la-rosa-blanca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9786","title":{"rendered":"El testimonio de Sophie Scholl y la \u201cRosa Blanca\u201d"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><span><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/sophieschollentraindelire.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-9787\" title=\"sophieschollentraindelire\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/sophieschollentraindelire-120x120.jpg\" alt=\"sophieschollentraindelire\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>La experiencia de dos hermanos que lideraron un grupo de resistencia pac\u00edfica al nazismo puede servir de reflexi\u00f3n para las m\u00faltiples situaciones de absolutismos que hoy se dan en el mundo.<!--more--><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/weisse-rose_02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-9788\" title=\"weisse-rose_02\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/weisse-rose_02-300x225.jpg\" alt=\"weisse-rose_02\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a>Cuando nos referimos a Alemania en la Segunda Guerra Mundial, lo primero que aparece es el nacionalsocialismo. En este sentido, una de las figuras m\u00e1s populares de Alemania vivi\u00f3 en aquel per\u00edodo y es recordada precisamente por haberlo enfrentado: Sophie Scholl.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Mientras el nacionalsocialismo tuvo el poder, hubo muchos y diversos grupos de resistencia. Existieron movimientos formados exclusivamente por comunistas, por estudiantes, por militares e incluso por cat\u00f3licos. En efecto, una de las primeras v\u00edctimas fue un joven dirigente cat\u00f3lico, Adalbert Probst, asesinado en 1934, s\u00f3lo un a\u00f1o despu\u00e9s de que los nazis llegaran al poder.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Sin perjuicio de la diversidad de movimientos, la figura m\u00e1s recordada (y poco conocida fuera del pa\u00eds) es Sophie Scholl. Tal vez porque ella y su grupo, la \u201cRosa Blanca\u201d, eligieron enfrentar al nacionalsocialismo sin violencia y sin una organizaci\u00f3n desarrollada. Su principal actividad consist\u00eda en repartir panfletos donde denunciaban las atrocidades del nacionalsocialismo y la mentira permanente de su discurso, proponi\u00e9ndose \u201cdespertar\u201d al pueblo alem\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>De esta forma, Sophie y los integrantes de la Rosa Blanca decidieron oponerse a un r\u00e9gimen que, hasta el extremo indecible, estuvo enfermo de violencia. Y, como era propio del r\u00e9gimen al que enfrentaban, Sophie y otros fueron cruelmente ejecutados. El 22 de febrero de 1943, luego de un proceso llevado ante el denominado \u201cTribunal del Pueblo\u201d, que se trat\u00f3 de una farsa judicial, ejecutaron con guillotina a Sophie junto a su hermano Hans Scholl y a Christoph Probst. El cargo por el que se los juzg\u00f3 y ejecut\u00f3 fue el de alta traici\u00f3n y ayuda al enemigo. Otros integrantes de la Rosa Blanca tambi\u00e9n fueron ejecutados con posterioridad: Alexander Schmorell, Willi Graf y el profesor de la Universidad de Munich Kurt Huber.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Sophie hab\u00eda nacido el 9 de mayo de 1921 en Forchtenberg y era la cuarta de seis hermanos. Hans, que tambi\u00e9n form\u00f3 parte de la Rosa Blanca, era el segundo hijo. La madre, Magdalena M\u00fcller, hab\u00eda sido religiosa evangelista durante a\u00f1os antes de casarse. Su padre, Robert Scholl, persona de fuertes convicciones, fue alcalde de Ingersheim y Forchtenberg. Se conocieron durante la Primera Guerra Mundial, cuando Magdalena trabajaba en un lazareto.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Sophie y sus hermanos se criaron en un ambiente cristiano. Si bien el padre desde un comienzo ejerci\u00f3 una suerte de oposici\u00f3n pasiva al nacionalsocialismo, sus hijos, como ocurr\u00eda con la mayor\u00eda de los j\u00f3venes en Alemania, militaban en las juventudes hitlerianas e incluso Sophie manifest\u00f3 en un comienzo su entusiasmo por el nacionalsocialismo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Hans Scholl, antes de su muerte, fue enviado a Rusia a combatir en el frente oriental y conoci\u00f3 los horrores de la guerra. Precisamente fue \u00e9l quien en 1942 comenz\u00f3 a distribuir los panfletos de la Rosa Blanca elaborados junto a su amigo, Alexander Schmorell.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>En total distribuyeron seis panfletos, los cuatro primeros fueron redactados y distribuidos principalmente por Hans Scholl y en los dos \u00faltimos intervino Sophie. En la redacci\u00f3n del \u00faltimo panfleto particip\u00f3 tambi\u00e9n el profesor Huber. Eran distribuidos por correo a direcciones tomadas de las gu\u00edas o depositados en lugares p\u00fablicos para que las personas pudieran leerlos.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Hans y Sophie fueron descubiertos el 18 de febrero de 1943 cuando estaban distribuyendo el sexto panfleto de la \u201cRosa Blanca\u201d denominado \u201c\u00a1Compa\u00f1eros de Estudio!\u201d en la Universidad de Munich. Cuando se encontraban en el segundo piso de un patio interno, Sophie tir\u00f3 desde all\u00ed los panfletos a la planta baja. Fue vista por un empleado de la Universidad, quien los detuvo y dio aviso a la polic\u00eda secreta del Estado (Gestapo).<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>El proceso judicial dur\u00f3 s\u00f3lo cuatro d\u00edas. En un primer momento ambos negaron todas las acusaciones; no obstante, luego de una inspecci\u00f3n que se realizara en su domicilio y ante la elocuencia de la evidencia, decidieron reconocer lo que hab\u00edan hecho, intentando siempre proteger a las otras personas comprometidas. Durante el tiempo de los interrogatorios, la Gestapo le<em> <\/em>puso a Sophie como compa\u00f1era de celda a una mujer esp\u00eda, Elsa Gebel, con la intenci\u00f3n de obtener mayor informaci\u00f3n sobre la Rosa Blanca. El resultado fue exactamente el contrario, ya que en lugar de recabar informaci\u00f3n, Gebel termin\u00f3 adhiriendo al movimiento.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Luego de la reunificaci\u00f3n, con el acceso al archivo de lo que era la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica de Alemania (la parte oriental), se pudo acceder a estos interrogatorios, que actualmente son de acceso p\u00fablico en el Archivo Federal alem\u00e1n. Si bien estos documentos deben ser le\u00eddos con una actitud cr\u00edtica ya que fueron archivados en un comienzo por el propio r\u00e9gimen nacionalsocialista, son reveladores de la convicci\u00f3n de los Scholl.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Hace unos a\u00f1os se estren\u00f3 una muy bella pel\u00edcula titulada <em>Los \u00faltimos d\u00edas<\/em>, que narra precisamente los momentos previos a las ejecuciones. Es conmovedora en las partes en que pueden verse las respuestas de Sophie Scholl al interrogatorio, particularmente las razones que da para justificar su actuar: la remisi\u00f3n a la conciencia, a hacer lo que era su deber con independencia de lo que el Estado dispusiera al respecto.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>M\u00e1s all\u00e1 de la mano del guionista, est\u00e1 claro que lo que all\u00ed se enumeran son las razones por las que Sophie, su hermano y los integrantes de la Rosa Blanca actuaban, ya que se ve claro no s\u00f3lo lo que obra en los interrogatorios de los dos hermanos, sino precisamente lo que dec\u00edan los panfletos.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Si tuvi\u00e9ramos que elegir alguna de estas cuestiones fundamentales, tal vez valdr\u00eda la pena detenerse en la referencia a la conciencia, la cosmovisi\u00f3n cristiana del mundo y la verdad. La remisi\u00f3n a la conciencia como fundamento de su conducta es especialmente conmovedora si tenemos en cuenta que implicaba en ese momento perder la vida. No s\u00f3lo ello, sino que hablar de la conciencia como raz\u00f3n de la conducta era pr\u00e1cticamente hablar un idioma distinto al dominante.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>As\u00ed, por ejemplo, Hans Scholl dice en su interrogatorio: \u201cEstaba convencido de que ten\u00eda que obrar seg\u00fan mi convicci\u00f3n, y que esta convicci\u00f3n era superior al juramento que hice como soldado. Sab\u00eda de las consecuencias, y tambi\u00e9n sab\u00eda que lo que hice me llevar\u00eda a perder la vida\u201d<a name=\"_ftnref1\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Admin\/Downloads\/Ocantos%20Sophie%20Scholl.docx#_ftn1\"><span class=\"MsoFootnoteReference\"><!--[if !supportFootnotes]--><span class=\"MsoFootnoteReference\"><span>[1]<\/span><\/span><!--[endif]--><\/span><\/a><span>.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Sophie, por su parte, al final de su declaraci\u00f3n, dice: \u201cSigo siendo de la opini\u00f3n que lo mejor que pod\u00eda hacer por mi pueblo es lo que hice. No me arrepiento de mi modo de obrar y voy a aceptar las consecuencias\u201d<span>.<span> <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>A su vez, en los panfletos puede leerse: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 el pueblo alem\u00e1n se comporta de manera tan ap\u00e1tica frente a estos atroces cr\u00edmenes contra la dignidad humana? Casi nadie piensa al respecto\u201d (panfleto II). O tambi\u00e9n: \u201c\u00a1No nos callamos, somos su mala conciencia, la Rosa Blanca no los va a dejar tranquilos!\u201d (panfleto IV).<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Tambi\u00e9n queda claro que lo que motivaba su conducta era una cosmovisi\u00f3n del mundo incompatible con el r\u00e9gimen nacionalsocialista: la convicci\u00f3n cristiana. \u201cAs\u00ed, cada uno debe ser consciente de su responsabilidad como miembro de la cultura cristiana y occidental, y luchar en esta \u00faltima hora, tanto como le sea posible, para trabajar contra los flagelos de la humanidad, contra el fascismo y cada sistema similar de Estado absoluto. Hay que hacer una resistencia pasiva (\u00a1resistencia!) donde se encuentren, para prevenir la propagaci\u00f3n de esta m\u00e1quina de guerra atea antes de que sea demasiado tarde &#8230; \u00bb (panfleto I). \u201cSi bien el hombre es libre, se encuentra sin defensa en contra del mal sin el verdadero Dios, es como un barco sin tim\u00f3n que a la tormenta se abandon\u00f3, es como un beb\u00e9 sin su madre, como una nube que se disuelve\u201c (panfleto IV).<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Tambi\u00e9n la insistencia en la verdad se ve patente durante los interrogatorios y en los panfletos. Hablar de la verdad cuando era un\u00edvoca e impuesta por un Estado totalitario y asesino daba cuenta del coraje de la Rosa Blanca.\u201cNo crean en la propaganda nacionalsocialista que les ha infundido el miedo al bolchevismo; no crean que la salvaci\u00f3n de Alemania est\u00e1 ligada a la victoria del nacionalsocialismo. Un r\u00e9gimen criminal no puede alcanzar la victoria\u201d (panfleto IV). \u201cCada palabra que sale de la boca de Hitler es mentira. Si dice paz quiere decir guerra y cuando en forma sacr\u00edlega invoc\u00f3 el nombre del Todopoderoso quiso referirse al poder del Mal\u201d (panfleto IV).<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>La decisi\u00f3n de enfrentar la violencia institucionalizada sin violencia no demuestra debilidad, como a veces se pretende caricaturizar, sino que se\u00f1ala un coraje mayor al de aquel que enfrenta la violencia con las armas, ya que lo que expone en el enfrentamiento es la propia persona, la propia vida. Tanto Hans como Sophie Scholl en las respuestas (transcriptas) que dan en sus interrogatorios lo dejan claro: expresamente mencionan que conoc\u00edan las consecuencias que de su actuar se pod\u00eda seguir, y aclaran estar dispuestos a aceptarlas.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Entre las muchas riquezas que su testimonio nos deja, tal vez para la historia reciente de nuestro pa\u00eds sirva recordar que la violencia es siempre un crimen, provenga de donde provenga, y que la resistencia a un r\u00e9gimen opresivo no necesariamente justifica una nueva violencia.<\/span><\/p>\n<div><!--[if !supportFootnotes]--><\/p>\n<hr size=\"1\" \/><!--[endif]--><\/p>\n<div id=\"ftn1\">\n<p class=\"MsoFootnoteText\"><a name=\"_ftn1\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Admin\/Downloads\/Ocantos%20Sophie%20Scholl.docx#_ftnref1\"><span class=\"MsoFootnoteReference\"><span lang=\"DE\"><!--[if !supportFootnotes]--><span class=\"MsoFootnoteReference\"><span lang=\"DE\">[1]<\/span><\/span><!--[endif]--><\/span><\/span><\/a><span lang=\"DE\"> <\/span>Las traducciones son libres del autor con la ayuda de Christine Gouverneur, a quien se le agradece mucho su colaboraci\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La experiencia de dos hermanos que lideraron un grupo de resistencia pac\u00edfica al nazismo puede servir de reflexi\u00f3n para las m\u00faltiples situaciones de absolutismos que&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[3,5],"tags":[886,887,888,889],"class_list":["post-9786","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-economia","category-sociedad","tag-nazismo","tag-pacifismo","tag-rosa-blanca","tag-sophie-scholl"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2xQ","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9786","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9786"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9786\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9786"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9786"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9786"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}