{"id":9855,"date":"2014-11-06T10:46:11","date_gmt":"2014-11-06T13:46:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9855"},"modified":"2014-11-06T10:46:11","modified_gmt":"2014-11-06T13:46:11","slug":"editorial-hay-que-cuidar-a-cristina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9855","title":{"rendered":"Editorial: \u201cHay que cuidar a Cristina\u201d"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\">El reciente y tercer almuerzo del papa Francisco con Cristina Fern\u00e1ndez, as\u00ed como el encuentro con su nutrida comitiva integrada mayoritariamente por miembros de \u201cLa C\u00e1mpora\u201d, estuvieron animados por intereses muy distintos pero finalmente convergentes. Para Cristina, este evento signific\u00f3 un vital refuerzo de su legitimidad simb\u00f3lica.<!--more--> Francisco, por su parte, acept\u00f3 el acercamiento persiguiendo un objetivo que trasciende la cuesti\u00f3n de las \u201cscholas occurrentes\u201d, y que sin duda est\u00e1 en l\u00ednea con su decisi\u00f3n de \u201ccuidar a Cristina\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\">Esta consigna parecer\u00eda incuestionable, como la natural prolongaci\u00f3n de un tema muy caro al Sumo Pont\u00edfice: su insistencia en que nos cuidemos unos a otros. \u00bfPor qu\u00e9 habr\u00edamos de excluir a la propia Presidenta de nuestra solicitud? Pero no se puede ignorar que al referir estas palabras espec\u00edficamente a la primera mandataria en su calidad de tal se pasa de la caridad a la pol\u00edtica, y el contenido del deber de cuidado se vuelve menos evidente. Por ello es imprescindible preguntarse: \u00bfEn qu\u00e9 consiste exactamente \u201ccuidar\u201d a Cristina?<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\">Una primera interpretaci\u00f3n, poco sutil, de esta expresi\u00f3n podr\u00eda ser: \u201cNo conspiren contra Cristina\u201d, pero resultar\u00eda claramente agraviante para los destinatarios, y por lo tanto, poco probable. Otra posibilidad, m\u00e1s gen\u00e9rica, es entenderla como equivalente a: \u201cNo profundicen la confrontaci\u00f3n pol\u00edtica\u201d, pero tampoco parece plausible, porque se trata de palabras dirigidas a todos menos a Cristina, quien no parece especialmente preocupada por preservar un clima de serenidad, ni se siente particularmente inc\u00f3moda con el hecho de que desde su c\u00edrculo m\u00e1s \u00edntimo se promueva su re-reelecci\u00f3n (lo que equivale a desestabilizar las instituciones). Ahora bien, precisamente el hecho de que no se hable de cuidar las instituciones sino a la persona, y que a esta persona no se le dirija una exhortaci\u00f3n complementaria, en el sentido de: \u201cCu\u00eddese usted misma y cu\u00eddenos\u201d, lleva a una tercera interpretaci\u00f3n: que el llamado del Papa a cuidar a Cristina sea en el fondo un pedido o una orden (seg\u00fan los casos) de no criticarla.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\">Lamentablemente, y m\u00e1s all\u00e1 de cu\u00e1l sea la verdadera intenci\u00f3n de Francisco, basta con que as\u00ed suene esta consigna para que produzca efectos negativos tanto para la sociedad como para la Iglesia local. Para la sociedad, porque todo acto de oposici\u00f3n queda autom\u00e1ticamente sospechado de desestabilizador. Para la Iglesia, porque marca una frontera a lo que se puede nombrar y denunciar.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\">Un caso claro de esto \u00faltimo es el documento de los obispos sobre la inseguridad, de mayo de este a\u00f1o. Tras la airada cr\u00edtica que le dirigi\u00f3 la Presidenta (en un acto p\u00fablico que cont\u00f3 con la presencia de varios obispos), fueron pocos los miembros del episcopado que se animaron a invocar su derecho a expresarse. M\u00e1s bien predominaron las \u201caclaraciones\u201d embarazosas que tuvieron un sabor de t\u00e1cita retractaci\u00f3n. Y con referencia a los informes del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Cat\u00f3lica Argentina, luego de las descalificaciones del Jefe de Gabinete, voceros oficiosos del Santo Padre se apresuraron a indicar que esos informes ten\u00edan \u201cun valor relativo\u201d y que Francisco no estaba interesado en \u201cmiradas puramente sociol\u00f3gicas\u201d. Como resultado, los obispos argentinos hoy parecen tener temor de hacer sentir su voz, ante la \u00a0perspectiva de ser desautorizados (y no s\u00f3lo desde el Gobierno), y porque no contar\u00edan ya con datos sociales de solidez reconocida, ni siquiera dentro de la Iglesia, para apoyar sus juicios.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\">La consigna de cuidar a Cristina adolece de una peligrosa ambig<\/span><span lang=\"ES\">\u00fc<\/span><span lang=\"ES\">edad. La Iglesia \u201ccuida\u201d a los gobernantes confront\u00e1ndolos con el mensaje del Evangelio para que no pierdan el rumbo. Y para ello es necesario que preserve una saludable distancia, efectiva y gestual, como instancia aut\u00f3noma y cr\u00edtica frente al poder pol\u00edtico. La aparente decisi\u00f3n de Francisco de no recibir m\u00e1s dirigentes pol\u00edticos argentinos ser\u00eda, de confirmarse en los hechos, un paso en la direcci\u00f3n correcta. Cuando religi\u00f3n y pol\u00edtica se acercan demasiado, m\u00e1s all\u00e1 de las buenas intenciones, esta funci\u00f3n se pierde. Y entonces sucede como en la guerra: la primera v\u00edctima es la verdad.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\"> <\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El reciente y tercer almuerzo del papa Francisco con Cristina Fern\u00e1ndez, as\u00ed como el encuentro con su nutrida comitiva integrada mayoritariamente por miembros de \u201cLa&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[902,538,14,211,286],"class_list":["post-9855","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editoriales","tag-cristina-fernandez","tag-francisco","tag-iglesia","tag-politica","tag-religion"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2yX","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9855","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9855"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9855\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9855"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9855"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9855"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}