{"id":9859,"date":"2014-11-06T10:57:43","date_gmt":"2014-11-06T13:57:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9859"},"modified":"2014-11-06T10:57:43","modified_gmt":"2014-11-06T13:57:43","slug":"editorial-una-nueva-economia-para-crecer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9859","title":{"rendered":"Editorial: Una nueva econom\u00eda para crecer"},"content":{"rendered":"<p align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\">El economista brasilero Delfim Neto afirmaba lo que desde hace muchos a\u00f1os nos cuesta entender: \u201cEl crecimiento es lo m\u00e1s importante de la teor\u00eda econ\u00f3mica\u201d. Y precisamente es una de las causas, sino la principal, de nuestro retraso. En efecto, la Argentina tiene desde hace un siglo una econom\u00eda d\u00e9bil, poco innovadora. Por la importancia del tema, <span>Criterio<\/span> lo analiza en este n\u00famero.<!--more--><\/span><span style=\"font-size: 13px;\">Las fuentes genuinas de financiamiento del Estado \u2013recaudaci\u00f3n tributaria y cr\u00e9dito\u2013 y otras como la emisi\u00f3n monetaria controlada y temporaria, se relacionan con la producci\u00f3n y el crecimiento, y de su equilibrio depende la marcha de la econom\u00eda. Cuando la producci\u00f3n decae, dichas fuentes se desequilibran. En nuestro caso provocaron la voracidad fiscal que conocemos, una emisi\u00f3n descontrolada que nos llev\u00f3 a la inflaci\u00f3n recurrente e hiperinflaci\u00f3n, y un endeudamiento \u2013que algunos ya califican de \u201cperpetuo\u201d\u2013 que nos condujo al default de 2001 y sus consecuencias. Para salir de las pol\u00edticas de m\u00e1s impuestos, m\u00e1s deuda, m\u00e1s emisi\u00f3n, m\u00e1s retraso hay que encarar la variable del crecimiento.<\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\">Sorprende que este camino se se\u00f1ale desde hace tanto tiempo y siga sin ser transitado. A fines del siglo XVIII, desde el Consulado, Belgrano advert\u00eda que sin ilustraci\u00f3n y comercio, sin industrias ni escuelas, el nuestro \u201cser\u00e1 un pa\u00eds miserable y desgraciado\u201d; con s\u00f3lo los \u201cfrutos del pa\u00eds\u201d, dec\u00eda, gozaremos de una \u201cfugaz primavera\u201d. La primavera lleg\u00f3 en tiempos del centenario, cuando culminamos la mayor revoluci\u00f3n agroexportadora que ubic\u00f3 a nuestra econom\u00eda entre las primeras del mundo. Desde entonces no generamos un nuevo ciclo creador.<\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\">Alejandro Bunge, economista, soci\u00f3logo e ingeniero, so\u00f1aba \u2013ya en 1923\u2013 con una generaci\u00f3n de granjeros e industriales: \u201cDeber\u00edamos pasar de la econom\u00eda primaria a la industrial, nuestras fuentes de riqueza no pueden estar en tres o cuatro grandes cultivos y en los ganados; el desarrollo moderno necesita conocimientos de todos los \u00f3rdenes, de la qu\u00edmica, la f\u00edsica, las matem\u00e1ticas, las ingenier\u00edas&#8230;\u201d. Einstein predec\u00eda: \u201cLos imperios del futuro se construir\u00e1n sobre el conocimiento\u201d. Y Bernardo Houssay, padre de nuestra ciencia, afirmaba en 1929: \u201cNo debemos vivir en el error de seguir creyendo que somos el granero del mundo, que los europeos se morir\u00edan de hambre sin nosotros; sin un r\u00e1pido desarrollo cient\u00edfico que desarrolle las industrias, viviremos pobres\u201d. De Belgrano a Houssay \u2013un siglo y medio\u2013 hay un largo camino irresuelto, una tradici\u00f3n de hechos y advertencias que, con el lenguaje propio de cada \u00e9poca, coincide en reclamar: escuelas, industrias, ciencias.<\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\">En el per\u00edodo de entreguerras despunt\u00f3 una nueva econom\u00eda mundial, significativa por la incorporaci\u00f3n del conocimiento en la industria. La aplicaron primero pa\u00edses anglosajones y la Uni\u00f3n  Sovi\u00e9tica; tras la Segunda  Guerra, Jap\u00f3n, la mayor parte de Europa y naciones asi\u00e1ticas de extrema pobreza como Corea del Sur, Hong Kong, Singapur y Taiwan (los \u201ctigres\u201d); los Estados Unidos lograr\u00edan con ella el mayor desarrollo en el mundo y, aunque producen el doble de soja que nosotros, no depende de un cultivo, como aconsejaba Bunge.<\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\">La econom\u00eda del conocimiento tiene su base fundamental en la educaci\u00f3n, que en la Argentina ha deca\u00eddo. Se desarrolla por la transferencia de conocimientos a la industria, que entre nosotros es baj\u00edsima. Y la impulsan empresas innovadoras, de las cuales tenemos muy pocas. Consecuentemente exportamos bajo valor agregado, lo que nos priva de divisas para importar las tecnolog\u00edas que necesitamos y no producimos.<\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\">De todas formas la Argentina no est\u00e1 tan atr\u00e1s, como otros pa\u00edses lo estuvieron cuando implementaron dicha pol\u00edtica econ\u00f3mica. Baste mencionar a Jap\u00f3n o Corea del Sur, que pertenec\u00edan al Asia empobrecida, continente que crece sostenidamente. Jap\u00f3n, entre 1945 y 1960, ten\u00eda un ingreso per c\u00e1pita<em> <\/em>menor a US$ 500; con pocos recursos naturales, en tres d\u00e9cadas se convirti\u00f3 en la segunda econom\u00eda del mundo<em>. <\/em>Corea del Sur, dividida por la guerra con el Norte donde quedaron las materias primas, con una poblaci\u00f3n campesina pobre, alto analfabetismo y un ingreso per c\u00e1pita<em> <\/em>de US$ 155, es la 15\u00aa econom\u00eda mundial, la cuarta de Asia y el segundo pa\u00eds que m\u00e1s porcentaje del PBI invierte en investigaci\u00f3n y desarrollo (I+D). El camino abierto por Jap\u00f3n fue as\u00ed recorrido por los \u201ctigres asi\u00e1ticos\u201d y luego China, la India e Indonesia, entre otros.<\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\">I+D es el proceso de Investigaci\u00f3n en las universidades + el Desarrollo experimental en las industrias que adoptan conocimientos. En 1963 la OCDE defini\u00f3 este proceso como clave para el crecimiento econ\u00f3mico. La Red de Indicadores de Ciencia y Tecnolog\u00eda Iberoamericanos e Interamericanos (RICYT) \u2013a la que nuestra dirigencia deber\u00eda seguir por sus an\u00e1lisis y comentarios\u2013 muestra que la regi\u00f3n que m\u00e1s invierte en I+D es Asia (33,7% del total mundial), le siguen los Estados Unidos y Canad\u00e1 (32,4%) y la Uni\u00f3n Europea (28,3%); Am\u00e9rica latina y \u00c1frica est\u00e1n en \u00faltimo lugar (3,2 y 0,7%, respectivamente).<\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\">La Argentina<\/span><span lang=\"ES-TRAD\">, seg\u00fan la RICYT, invierte 0,65% de su PBI en I+D; Brasil, 1,21%; China, 1,84%; los Estados Unidos, 2,84%; y Corea del Sur, 4,03%. Como el PBI norteamericano es el mayor del mundo, su inversi\u00f3n en I+D \u2013aunque con menor porcentaje del PBI\u2013 es la m\u00e1s alta; lo mismo ocurre con China, que super\u00f3 a Jap\u00f3n como segunda econom\u00eda al ocupar el segundo lugar por el monto que destina a I+D. Los que invierten m\u00e1s del 1% del PBI desarrollan una econom\u00eda del conocimiento: s\u00f3lo Brasil logr\u00f3 esta meta en Am\u00e9rica latina; desde los a\u00f1os \u201870 la Argentina la proclama; en 2003, el Ministerio de Educaci\u00f3n y Ciencia indic\u00f3 que la alcanzar\u00eda en 2006.<\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\">Es importante la participaci\u00f3n de empresas en la inversi\u00f3n total de I+D: en los Estados Unidos es del 62,4%; en la Uni\u00f3n Europea, 55%; y en Brasil, 45,2%. En la Argentina, la industria disminuy\u00f3 su participaci\u00f3n del 31% (2005) al 23,9% (2011): la inversi\u00f3n p\u00fablica creci\u00f3 pero el aporte privado es muy bajo, entre otras razones porque la investigaci\u00f3n no interesa mientras altos aranceles protejan a una industria poco innovadora. Reducida la innovaci\u00f3n, la producci\u00f3n se debilita, caen los empleos y el salario. El Banco Mundial dijo que la baja innovaci\u00f3n de las empresas latinoamericanas har\u00e1 que la regi\u00f3n no pueda contar ya con sus exportaciones para crecer. La excepci\u00f3n que confirma la regla es, entre nosotros, la biotecnolog\u00eda, la maquinaria agr\u00edcola y otras industrias surgidas de las ra\u00edces innovadoras de nuestro campo.<\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\">Es clara la relaci\u00f3n entre inversi\u00f3n de empresas en I+D y crecimiento. El Banco Mundial mostraba que los \u201ctigres asi\u00e1ticos\u201d, tras 44 a\u00f1os de haber implementado la econom\u00eda del conocimiento (1960-2003), lograban un crecimiento de sus respectivos PBI de entre 1.728 y 2.529% seg\u00fan el pa\u00eds (7 al 7,9% anual promedio). La Argentina creci\u00f3 en ese per\u00edodo 125% (2%).<\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\">Finalmente es necesario proteger el conocimiento y evitar que los avances cient\u00edficos publicados sean apropiados por otros pa\u00edses. Los Estados Unidos tienen el record de 108 mil patentes\/a\u00f1o otorgadas, mientras nosotros promediamos 250. La UBA publica m\u00e1s de mil <em>papers<\/em> anuales de sus cient\u00edficos en ciencias duras pero, a casi un siglo y medio de la ley de patentes, registraba s\u00f3lo 15 patentes. As\u00ed, empresas extranjeras se apropian de nuestro conocimiento y lo comercializan, financiadas con fondos p\u00fablicos argentinos. <\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El economista brasilero Delfim Neto afirmaba lo que desde hace muchos a\u00f1os nos cuesta entender: \u201cEl crecimiento es lo m\u00e1s importante de la teor\u00eda econ\u00f3mica\u201d&#8230;.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[7,6],"tags":[276,909,910,911,912,913,914],"class_list":["post-9859","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editoriales","category-nota-tapa","tag-crecimiento","tag-credito","tag-economia-del-conocimiento","tag-empresas","tag-financiamiento","tag-inversion","tag-investigacion"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2z1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9859","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9859"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9859\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9859"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9859"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9859"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}