Reseña de “Pax menemista. Historia secreta de los indultos a militares y montoneros en el país del odio”, de Ceferino Reato (CABA, 2026, Sudamericana)
Este es el décimo libro de Ceferino Reato, toda una saga sobre los setenta, la década que siempre vuelve. Acaso sea oportuno interrogarse por la razón de esa recurrencia: ¿por qué vuelve? Quizás sea porque nunca se ha ido. Están, ante nuestra vista, las heridas que continúan abiertas. Uno de los motivos de la permanencia de una de nuestras tragedias más dolorosas quizás no se deba sólo a su magnitud.
Son sus lecturas interesadas e ideológicas las que alimentan el odio e impiden clausurar un periodo negro de nuestra historia y dar vuelta la página. Triste prueba de inmadurez en la sociedad.
Ciertamente no es éste el caso de Reato, un incansable explorador de aquellos años. Por eso es que, si algo hay que reconocerle a este perseverante investigador de una guerra civil no declarada, es haber desmenuzado temas extremadamente difíciles y cargados de ideologismos sin incurrir en preconceptos visibles.
En este libro, como en los anteriores, se advierte la adrenalina de un autor que busca, averigua y contrasta perspectivas y posibilidades sin aprioris engañosos; a partir de esa actitud procura febrilmente una profundización madura que transita los intersticios sin importarle otra cosa que la verdad.
Ese es el motivo de su atractivo y el secreto de que sus libros se hayan convertido siempre en auténticos bestsellers. Ha abierto un camino nuevo en un terreno dominado por el juicio previo, que suele dificultar la búsqueda honesta y sincera de la realidad. No es poco mérito.
En esta obra, Reato se interna en las procelosas aguas de los decretos presidenciales que indultaron a militares y guerrilleros, cuando Menem intentó superar aquellas heridas sangrantes, articulando su estrategia en tres audaces procesos: la repatriación de los restos de Rosas, la construcción del monumento a los caídos en Malvinas y el abrazo con el almirante Isaac Francisco Rojas.
El autor cita a Joaquín V. González, quien caracterizó la ley del odio como una constante en la historia argentina. Este libro mira el pasado, pero nos hace reflexionar sobre el presente. Lo dijo Cicerón: Historia est magistra vitae.


















