Un reciente editorial de Criterio mostró los déficits en servicios públicos. Este artículo inicia una serie de propuestas innovadoras de la sociedad civil para mejorar la calidad de vida en diversas comunidades.
En Historia de una pasión argentina Eduardo Mallea decía que el trabajo creador se origina en la inteligencia desinteresada, en un ensueño, en el proceso de una fantasía trasformadora. Éste sería, a mi entender, el motor de la sociedad civil (fundaciones y asociaciones civiles).
En 1948 las Naciones Unidas crearon la Conferencia de Organizaciones No Gubernamentales (CONGO) donde fundaciones y asociaciones de todo el mundo tienen status consultivopara hacer propuestas a los Estados miembros y concretar iniciativas. Personalmente participé de esos diálogos en Ginebra (sede de CONGO), Santiago de Chile (CEPAL) y Nueva York (ONU), en representación de la Fundación Sales, miembro de CONGO.
La Argentina no aprovecha debidamente la inteligencia de instituciones de la sociedad civil que estudian soluciones a problemas que no terminan de resolverse.
Comenzamos con la Fundación Pro Vivienda Social, que posibilitó a familias pobres el acceso al gas natural. Un informe del Observatorio de la Deuda Social (UCA) dice que 3,2 millones de hogares no poseen este servicio y pagan el alto costo de la garrafa, limitando su uso en la alimentación, higiene y otras necesidades. Con imaginación, la FPVS instaló el servicio a miles de hogares, con empresas líderes y un financiamiento adecuado.
Arturo Prins
El déficit habitacional y de infraestructura de servicios afecta a más del 30% de la población y prácticamente al 100% de las familias pobres argentinas. El reciente estudio “Un espacio para el desarrollo. Los mercados de vivienda en América Latina y el Caribe” del BID indica que de 250 mil viviendas construidas (2007), 93 mil fueron autoconstruidas sin asistencia profesional; 100 mil las construyó el sector privado y 56 mil el sector público. Hay una notable capacidad en los más pobres para procurarse la vivienda sin asistencia profesional y financiera.
La FPVS hace dos décadas que trabaja con vecinos del segundo cordón del Gran Buenos Aires, consciente del rol de la sociedad civil en la construcción y mejoramiento de viviendas y barrios surgidos mediante dicho proceso de autoconstrucción. Desde 2001 actúa en el Partido de Moreno para que familias de bajos ingresos tengan gas natural. A través del Programa de Mejoramiento de Vivienda y de Fidecomisos de Gas, más de 8.000 familias mejoraron sus viviendas y 4.000 accedieron al gas natural. Ellas invirtieron decenas de millones de pesos y cumplieron sus obligaciones crediticias.
Juntos superamos la desconfianza de los vecinos, la falta de interés de proveedores que no veían potencial trabajo en la zona y las dudas de la empresa distribuidora de gas sobre la viabilidad del proyecto. La FPVS asumió su rol articulador para estructurar la oferta, organizar la demanda y dar respuesta a las fallas de mercado que imposibilitaban acceder a servicios de infraestructura. Así, Gas Natural Fenosa, Ferrum, SGR Acindar y Gigas, con el Fondo de Capital Social del Ministerio de Economía de la Nación y el Fideicomiso Fuerza Solidaria del Banco de la Provincia de Buenos Aires, proveyeron las obras de gas, el financiamiento y las garantías necesarias.
El modelo de gestión fue una combinación innovadora de tres componentes: el social, basado en la capacitación, participación y acción de los vecinos; el económico, que adecuó el microcrédito y los negocios a las necesidades y posibilidades de los destinatarios, y a las exigencias de los financiadores, y el legal, materializado en la figura del fideicomiso que promovió la interacción de todos los actores.
La experiencia adquirida por la FPVS permitió confirmar que los vecinos son los principales constructores de la ciudad suburbana; desarrolladores locales pues se encargaron históricamente de la construcción de sus barrios. Por la vida comunitaria generaron confianza entre ellos, confianza y experiencia comunitaria que constituyó la base sobre la que la FPVS les propuso la gestión de proyectos para mejorar su calidad de vida. La capacitación y transferencia de conocimientos técnicos fue el principal motor de esta acción.
El horizonte futuro que se trazó la FPVS, parte de la premisa de lograr –a través de la gestión social– que los vecinos propongan, implementen y lideren acciones para el salto cualitativo del mejoramiento habitacional al desarrollo barrial planificado, un concepto más amplio.
Como en todo proyecto orientado a la transformación de las condiciones de vida de comunidades desfavorecidas, hay dificultades, tropiezos y limitaciones que se capitalizan como aprendizajes. Los trabajos de la FPVS se efectúan en barrios preexistentes con su propia cultura y manera de hacer y comunicarse, por lo que insertar nuevas herramientas que respeten esa cultura requiere tiempo, participación de los vecinos y fondos específicos.
Desde esta experiencia es posible la construcción y consolidación de alternativas para dar respuestas a los problemas sociales. Lo realizado muestra un sendero de superación de dificultades, a través de la aplicación novedosa de instrumentos de financiamiento para la provisión de bienes públicos: los fideicomisos de vecinos. Instrumento que permite superar la ausencia de incentivos para la inversión en barrios pobres, carentes de servicios básicos. Por la capacidad de ahorro de la población, fue posible iniciar emprendimientos que satisfagan necesidades colectivas, capacidad que se moviliza si va acompañada de la promoción de un capital social, que permita reconocer aspiraciones y canalizarlas con mecanismos institucionales.
El impacto en la salud y la economía familiar, la autopercepción de capacidades y la generación de confianza entre los vecinos y con las empresas y organismos públicos fue grande. Medidos por el Observatorio de Desarrollo Barrial y la Universidad Di Tella, los resultados son asombrosos y dan cuenta del impacto que una inversión que no superó los $ 10.000 por familia, tiene en la calidad de vida de la población.
Por eso ahora, con el Fondo Multilateral de Inversiones del BID, el Banco Supervielle, el Programa Mejor Vivir del Ministerio de Planificación Federal de la Nación, el Programa de la ONU para el Desarrollo, Gas Natural Fenosa, la Escuela Técnica de Trujui, el Municipio de Moreno y un fideicomiso de vecinos, la FPVS se propone instalar y proveer gas natural a otras 11.000 familias pobres.
La articulación de actores públicos y privados es la clave para la concreción de estos emprendimientos.
El autor es Director Ejecutivo de la Fundación Pro Vivienda Social (www.fpvs.org)



















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Join discussionHermosísimanota!,lamentablemente nombran al escritor que escribía en el diario que nos tenía dominado económica y socialmente:La Nación» 1º de G bretaña y después del FMI ee uu)