Revista Criterio
Cultura
Nº 2348 » Julio 2009

Shoá: farsa y tragedia

por Montserrat, Marcelo · 6 Comentarios 

 In memoriam León Klenicki, fiel amigo.

 A Rafael Braun, amigo fiel.

 

 

 “Un número infinito de maestros de lenguas, de

 artes y de ciencias enseñan lo que no saben, y

 ese talento es muy considerable, porque no se

 necesita mucho ingenio para mostrar lo que se

 sabe, pero sí es infinito el que se precisa para

 enseñar lo que se ignora”.

 

 Montesquieu

 Cartas persas (58)

 

 

Hace algunos meses, un fugaz rapto de esnobismo –ese recurrente sarpullido del progresismo porteño, que hubiera deleitado a Thackeray– puso de moda, con ignorancia de su autor, una afirmación de seductora reciedumbre. Así decía:

“Hegel observa en alguna parte que todos los hechos y personajes de gran importancia en la historia del mundo aparecen, podríamos decir, dos veces. Olvidó añadir: la primera vez como tragedia, la segunda como farsa”.Como el apotegma llegó hasta la cúspide del poder, conviene recordar que así comienza El dieciocho Brumario de Luis Bonaparte, de Karl Marx.

 

De todos modos, el dictum marxiano parece aplicarse como un guante a la situación creada por las escasamente británicas declaraciones del obispo Richard Williamson, de fecha reciente.

 

Para la alambicada ingenuidad del prelado, evocaciones como Auschwittz, Treblinka o gas Zyklon B, deben pertenecer a un imaginario improbado e improbable, en el que una falaz revisión seudohistoriográfica prefigura un capítulo más –si pudiera ser– de la Historia universal de la infamia de nuestro Borges.

 

Este revisionismo –como casi todos los de su género, incluidos los autóctonos– carece de solidez argumental y validación empírica. Hace casi tres décadas comentamos en las páginas de Criterio la traducción española de La guerra de Hitler de David Irving, con una crítica de la inverosímil hipótesis del autor, según la cual Hitler habría ignorado el diseño y la ejecución de la llamada “solución final”, a cargo exclusivo de Himmler.

 

Ni Irving –procesado en Austria– ni Faurisson ni Rassinier, ni tantos otros han hecho otra cosa que, dicho en castiza parla (o en caló), un vergonzoso paripé.

La reacción mediática, si se me excusa la socorrida locución, ha contribuido a imprimir además un humor macabro, un aire de farsa instantaneísta, a una tragedia histórica. El Holocausto –o mejor Shoᖠpasa así, sin mayores precisiones, a integrar el corpus soluble de la postmodernidad, o como afirma Zygmunt Bauman de la “modernidad líquida”, o según la notable premonición de Enrique Tierno Galván escrita hace sesenta años, del utillaje mental de las amnésicas sociedades analítico-contemplativas.

 

A todo esto, Leonardo Sciascia profería en una de sus mejores novelas, El consejo de Egipto, su voz contundente: “… cada sociedad genera el tipo de imposturas que, por así decir, se merece”.

 

Este artículo se propone, pues, mostrar un conjunto de obras en español, asequibles en el mercado, que puedan introducir con rigor y claridad, al fenómeno histórico del Holocausto, en el marco exponencional de una bibliografía casi infinita.

 

I. Obras testimoniales

 

Antony Beevor y Luba Vinogradova (eds.), Un escritor en guerra (Vasili Grossman en el Ejercito rojo, 1941-5), Crítica, Barcelona, 2006.

Grossman, quien es hoy conocido por su extraordinaria novela Vida y destino, fue corresponsal de Estrella Roja, el periódico del ejército soviético. Sus crónicas son de una conmovedora inmediatez, tal como han sido editadas por Antony Beevor. El capítulo 24, dedicado al campo de exterminio de Treblinka, es la muestra más patente de un horror genocida jamás antes descripto.

 

Viktor E. Frankl, El hombre en busca de sentido, Herder, Barcelona, 1982, parte primera: “Un psicólogo en un campo de concentración”. El creador del análisis existencial, medita sobre su propia experiencia como hombre y esclavo.

 

Primo Levi, la trilogía compuesta por: Si esto es un hombre, Muchnik, Barcelona, 2003 (3ª. ed.); La tregua, Muchnik, Barcelona, 1997 (4ª. ed.); Los hundidos y los salvados, El Aleph, Barcelona, 2005 (2ª. ed.), ahora reunidos en un solo volumen. El gran novelista turinés relata su existencia concentracionaria en Auschwitz, entre 1943 y 1945. Hoy puede leerse la monumental biografía de Ian Thomson, Primo Levi, Belacqua, Barcelona, 2007, esp. caps. X a XIII.

II. Obras de ficción

 

Vasili Grossman, Vida y destino, Lumen, México, 2008. Publicada en francés en 1980, esta novela prohibida bajo el régimen de Jrushov, constituye una de las cumbres literarias del siglo XX, como una suerte de Guerra y paz del último conflicto bélico mundial. Los capítulos 40 a 50 narran con verosímil crudeza las miserias de un campo de exterminio nazi.

 

Joseph Roth, La tela de araña, Acantilado, Barcelona, 2001. El impar autor de La marcha de Radetzky y La leyenda del santo bebedor, publicó en 1923 su primera narración, notablemente premonitoria.

 

Norman Spinrad, El sueño de hierro, Minotauro, Buenos Aires, 1978. Una novela de ciencia ficción, montada sobre otra de un tal Adolf Hitler, plantea en un futuro lejano la sombra de un nuevo genocidio.

 

III. Obras historiográficas y fuentes directas

 

Una relación pertinente para las relaciones entre la historiografía y la memoria, puede hallarse en las obras de Françoise Barret- Ducrocq (dir.), ¿Por qué recordar?, Granica, Buenos Aires, 2007; Paul Ricoeur, La memoria, la historia y el olvido, Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2004; y Beatriz Sarlo, Tiempo pasado, Siglo XXI, Buenos Aires, 2005, esp. pp. 42-49 sobre Primo Levi.

 

Götz Aly, La utopía nazi, Crítica, Barcelona, 2006, esp. tercera parte: “El expolio de los judíos”.

 

Hannah Arendt, Eichmann en Jerusalén, De Bolsillo, Barcelona, 2004. Se trata del texto clásico sobre el juicio de Adolf Eichmann durante 1961, por una filósofa judía que había hecho su tesis doctoral sobre El concepto de amor en San Agustín dirigida por Karl Jaspers y que había asistido en Berlín a los seminarios de Romano Guardini.

 

Michael Burleigh, El Tercer Reich, Taurus, Buenos Aires, 2003, esp. cap. 8. Una nueva historia de la dictadura nazi, escrita con agudez y originalidad. Del mismo autor, puede leerse su notable análisis de la relación entre la religión y la política en Europa, Poder terrenal, Taurus, Madrid, 2005, y su continuación, Sacred Causes, Harper Perennial, New York, 2008.

 

David Engel, El Holocausto (El Tercer Reich y los judíos), Nueva Visión, Buenos Aires, 2006. La mejor introducción al tema, en apretada y esclarecida síntesis.

 

Saul Friedlander (comp.), En torno a los límites de representación (El nazismo y la solución final), Universidad Nacional de Quilmes, Bernal, 2007. Una interesante recopilación que incluye ensayos de Hayden White y Carlo Ginzburg.

 

François Furet y Ernst Nolte, Fascismo y comunismo, Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 1999, esp. caps. IV, VI y VII. La publicación de estos dos eximios historiadores europeos, durante 1996-7, plantea el problema del genocidio judío enfrentado al Gulag soviético. Hoy, la aparición de libros como el de Nicolás Werth, Cannibal Island (Death in a Siberían Gulag), Princeton University Press, 2007, que describe un episodio colectivo de canibalismo inducido, habría intensificado el debate.

 

Noemí Girbal-Blacha y Diana Quatrocchi-Woisson (dirs.), Cuando opinar es actuar (Revistas argentinas del siglo XX), Academia Nacional de la Historia, Buenos Aires, 1999. V. Marcelo Montserrat, “El orden y la libertad” (Una historia intelectual de Criterio (1928-1968), pp. 151-191.

 

Beatriz Gurevich y Carlos Escudé (comps.), El genocidio ante la historia y la naturaleza humana, Universidad Torcuato Di Tella/GEL, Buenos Aires, 1994. Una compilación de diecisiete propuestas originales; entre ellos puede verse, del autor de este artículo, “En torno de los orígenes históricos ideológicos del nacionalsocialismo alemán”, pp. 75-90.

 

Beatriz Gurevich y Paul Warzawski (comps.), Proyecto Testimonio, Planeta, Buenos Aires, 1998 (2 vols.). Un minucioso escrutinio de los archivos argentinos durante la era nazi, con un exhaustivo análisis documental.

 

Sebastian Haffner, Historia de un alemán (Memorias 1914-1933), Destino, Barcelona, 2005. Las apasionantes memorias de un lúcido alemán.

 

Adolf Hitler, Mein Kampf, Houghton Migglin Co., Boston, 1971. Sigo la traducción inglesa de Ralph Manheim introducida por Konrad Heinden, que me parece superior a las versiones españolas existentes. La aparición del libro de culto del régimen nazi, en 1925-6, con una tirada de un millón y medio de ejemplares en 1933, revela en su capítulo XI (Nación y raza) la síntesis de la teoría conspirativa hitleriana: judíos marxistas y liberales aliados con un Vaticano judaizado. Al cabo del capítulo puede leerse: “El final no consiste sólo en la destrucción de los pueblos oprimidos por el judío, sino también en el final de este parásito sobre las naciones. Tras la muerte de su víctima, el vampiro, tarde o temprano, muere también” (la traducción es mía).

 

Jeffrey Herf, El enemigo judío (La propaganda nazi durante la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto), Sudamericana, Buenos Aires, 2008. Una ejemplar investigación del autor de El modernismo reaccionario describe la configuración del judío como el enemigo total.

 

Ian Kershaw, Hitler, Península, Barcelona, 1999-2000, (2 vols.) caps. 3, 6, y 8 del segundo volumen. La mejor biografía de Hitler escrita hasta ahora.

 

Ian Kershaw, La dictadura nazi (Problemas y perspectivas de interpretación), Siglo XXI, Buenos Aires, 2004, esp. cap. 5: “Hitler y el Holocausto”. Alguna vez deberá rendirse adecuado homenaje a la estirpe Romero en el impulso historiográfico en nuestro medio. Luis Alberto Romero ha editado en los últimos años los más importantes clásicos críticos del autoritarismo europeo.

 

Ian Kershaw, Decisiones trascendentales, Península, Barcelona, 2008, cap. 10.

 

Claudia Koonz, La conciencia nazi (La formación del fundamentalismo étnico del Tercer Reich), Paidós, Barcelona, 2005. Analiza los orígenes del antisemitismo radical entre 1933-9.

 

John Lukacs, El Hitler de la historia, Turner FCE, 2003, esp. capítulo VIII, sobre el revisionismo.

 

Lawrence Rees, Auschwitz (Los nazis y la “solución final”), Crítica, Barcelona, 2005.

 

Gerhard Reitingler, La solución final, Grijalbo, Barcelona, 1973. Una exposición clásica del genocidio.

 

Joseph Roth, La filial del infierno en la tierra, Acantilado, Barcelona, 2004. Se agrupan las crónicas periodísticas del gran novelista europeo publicadas entre 1933-9 en su exilio parisino. V. también El juicio de la historia (Escritos: 1920-1939), Siglo XXI, Madrid, 2004, esp. pp. 23-40 sobre el proceso por el asesinato de Walther Rathenau.

 

Rosa Sala Rose, Diccionario crítico de mitos y símbolos del nazismo, Acantilado, Barcelona, 2003. Una obra imprescindible por su originalidad y erudición histórica-filológica.

 

Pierre-André Taguieff, Les protocoles des Sages de Sion (Faux et usajes d´ un faux), Berg International-Fayard, París, 2004. Se trata de la más completa revisión de los famosos Protocolos universalmente difundidos como prueba del supuesto complot judío para la dominación del mundo. Taguieff, junto con Norman Cohn, demuestra acabadamente el fraude urdido por la policía zarista, la celebre Ojrana en 1902. Del mismo autor, puede leerse La nueva judeofobia, Gedisa, Barcelona, 2003. Debe recordarse el libro liminar de Norman Cohn, El mito de los sabios de Sión, Candelabro, Buenos Aires, s.f.

 

Hugh Trevor-Roper (Prefacio e introducción), Las conversaciones privadas de Hitler, Crítica, Barcelona, 2004.

Desde julio de 1941 hasta noviembre de 1944 quedaron registradas las Bormann-Vermake, las conversaciones de sobremesa de Adolf Hitler, que el historiador inglés Trevor-Roper ha presentado en una pulcra edición. Allí pueden encontrarse las amenazas de exterminio racial, la concepción crudamente racista de la historia y, lo que es también interesante, las opiniones sobre el cristianismo: “Nuestra época verá sin duda el fin de la enfermedad del cristianismo” (p. 270) y “Jesús desde luego no era judío… La religión que montó Pablo de Tarso y que posteriormente se llamaría cristianismo, no es sino el actual comunismo” (pp. 576-7) y “El cristianismo se propuso la destrucción sistemática de la cultura antigua” (p. 71). Sobre el empleo de metáforas biomédicas en el discurso hitleriano (los judíos como sifilíticos o tuberculosos), Susan Sontag, La enfermedad y sus metáforas, Muchnik, Barcelona, 1980, y Alice Platen-Hallermund, Exterminio de enfermos mentales en la Alemania nazi, Nueva Visión, Buenos Aires, 2007.

 

Eugenio Xammar, El huevo de la serpiente (Crónicas desde Alemania-1922-4), Acantilado, Barcelona, 2005. Las cáusticas crónicas weimarianas de este gran periodista catalán, incluyen una temprana e inquietante entrevista con Adolf Hitler, (pp. 204-8).

 

 

 *

 

 

Tras la minuciosa enumeración bibliográfica, deseo despedirme de la mano de un novelista, de un filósofo y de un poeta.

 

“En esos momentos, con gran llaneza, fray Giuseppe le explicaba que la tarea de historiador es un verdadero embrollo, una impostura, y que significa mayor merecimiento inventar la historia que transcribirla, sin más ni más, de viejos folios, de antiguas lápidas, de antiguos mausoleos”. (4)

 

“La decadencia tiene una causa espiritual… El resultado es, por una parte, el cinismo propio de la vida moderna; las gentes se encogen de hombros ante lo infame que se deja pasar en lo grande y en lo pequeño, velándolo… un humanitarismo sensiblero en que se pierde la humanitas, justifica con anémicos ideales lo más miserable y fortuito”.(5)

 

Así, entre el aleccionador sarcasmo del siciliano Sciascia y la dramática apelación del alemán Jaspers, queda configurada –en esas grandes voces– la tremenda tensión entre la farsa y la tragedia. Quizás el fulgor de un poeta nos ayude a soportarla:

 

Echa el cerrojo: hay

rosas en la casa.

Hay

siete rosas en la casa.

Está

el candelabro de siete brazos en la casa.

Nuestro

niño

lo sabe y duerme.(6)

 

 

 

Notas:

 

 

1. Karl Marx, El dieciocho Brumario de Luis Bonaparte, Ediciones en Lenguas Extranjeras, Pekín, 1978, p. 9. Una penetrante interpretación del fragmento puede hallarse en Hayden White, Metahistoria, Fondo de Cultura Económica, México, 1992, cap. VIII.

 

 

2. V. Marcelo Montserrat, “Bibliografía para una historia mundial”, en el volumen de AA. VV., 1943- 1982. Historia política argentina, Editorial de Belgrano, Buenos Aires, 1983, p. 267, y del mismo autor, “Introducción” a AA.VV. No olvidarás el Holocausto, DAIA, Buenos Aires, 1982, pp. 5-9. Allí mismo, el excelente artículo de Lucy S. Dawidowicz, “Mentiras en torno del Holocausto”, pp. 21-33.

 

 

3. Leonardo Sciascia, El Consejo de Egipto, Tusquets, Barcelona, 2004, (2· ed.), p. 136.

 

4. Leonardo Sciascia, ob. cit., p. 66.

 

5. Karl Jaspers, Ambiente espiritual de nuestro tiempo, Labor, Barcelona, 1955 (reimpr.), p.79.La primera edición es de 1933.

 

6. Paul Celan, Los poemas póstumos, Trotta, Madrid, 2003, p. 47.

Comentarios

6 comentarios to “Shoá: farsa y tragedia”
  1. Alberto Levy dice:

    Gracias a la titànica e incansable labor de la lic.Diana Wang ((Generaciones de la Shoa)), hemos podido tener acceso a una valiosa Bibliografìa sobre aspectos relevantes de la Shoa.-Shalom.-

    dr.Alberto Levy
    Corrientes, Argentina
    jul.17.09 ((a un dìa de los 15 años de la tragedia de la AMIA))

  2. Eduardo dice:

    ¡Excelente selección bibliográfica! Realmente, quien lea todo esto sabrá muy bien en qué ha consistido el nazimos. Por cierto, desde hace poco existe un blog que también está bastante bien y que suele hablar de estos temas. Es de la autora de uno de los libros que mencionas, Rosa Sala Rose: http://www.rosasalarose.blogspot.com/

  3. ALFOR dice:

    el holocausto
    que tipo de verdad es esa,que precisa de una ley criminalizando su negacion??
    que tipo de verdad es esa ,que precisa de un ejercito de censores??
    que tipo de verdad es esa,que solo se mantiene en vilo,mediante amedrentaciones,amenazas,insultos,descalificaciones,agravios y todo tipo de violencias incluso carcel??
    que tipo de verdad es esa,que no permite un debate respetuoso y mucho menos una revision??
    que tipo de verdad es esa,que se ha convertido en una industria del fraude,y que se la utiliza como chantage para obtener posiciones de ventaja?
    cualquier similitud,con el nazismo,las bulas papales medievales,el oscurantismo,no es mera coincidencia y si el holocausto,tambien conocido en algunos medios academicos,como el holofraude,el holonegocio,el holocuento.
    si viviera galileo galilei,volveria a ser condenado por estos estafadores de la historia.

  4. alfor dice:

    mentiras nunca mas,y presuntas verdades que no permitan un debate respetuoso y mucho menos una revision mucho menos.unico acontecimiento en toda la historia de la humanidad que criminaliza su negacion convirtiendo a este presunto hecho en lo minimo en sospechoso.

  5. alfor dice:

    dr levy con todo respeto sin descalificaciones insultos y amenazas,que acostumbran a ser una practica normal entre los nazis sionistas.
    mas de la mitad de los altos jerarcas del tercer reich eran de origen judio,adolph eichmann,y su esa,martin borman,himmler,joseph mengele (el dr muerte) goebbels,oskar schindler goyim ayudador que muestra que no solo los jerarcas sino tambien el poder industrial con oskar y otto frank a la cabeza(el estafador padre de la malograda anna franl (juicio en los angeles ano 1958 lewis vs otto frank) paul schaeffer el nazi de colonia babiera actual dignidad en chile y su HIJA REBECA (CURIOSO NAZI PAUL NO??) PAUL AVANZADA DEL PLANO ANDINIA,ECT.
    QUE EL PODER DE LA DIASPORA E ISRA HELL ESTA EN MANOS DE LOS JUDIOS DE LA RAMA ASKENAZIM (CAUCASICOS DE EUROPA CENTRAL ,Y DE UNA TRIBU MONGOL CONVERTIDA AL JUDAISMO EN EL SIGLO VI Y VII) Y NO SEMITAS,EN UN 90% NOS DEBE LLAMAR LA ATENCION YA QUE ABSOLUTAMENTE TODOS ELLOS DEL PODER ISRAELI SE CAMBIAN NOMBRES Y APELLIDOS SEMITIZANDO ELLOS,BEGIN,DAYAN,PERES NETANHAYU ECT,SOMOS BOBOS PERO NO TANTO.

  6. horacio bottino dice:

    Siempre de vez en cuando es bueno la revisión,por que en general la historia la esciben LOS VENCEDORES en este caso,a Europa no le importó o subestimó a Hitler y el rearme de alemania,en 1937 Churchill dijo:”ojalá tuvierámos un Hitler”,la verdader recuperación de eeuu es por la fabricación de armas y la venta sobre todo a Inglaterra,no es el new deal,los norteamericanosen medio de la guerra contrataban nazis para hacer la bomba atómica Oppenheimer y otros,no querían citicar a Hitler uno de los pocos Chaplin en el gran dictador,los católicos empresarios alemanes también subestimaron a Hitler¿qué hizo la “denocracia y la libertad de Europa occidental y eeuu cuando se perseguía a los judíos antes de la guerra,CASI NADA,hasta que no empezó la guerra en eso no se metieron,hay que acordarese que la urss de Stalin era el de la guerra que despué ël persiguió a los judíos ¿qué hizo la banca Roshild?

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