cine
Cine: Apuntes sobre Luis García Berlanga
El emblemático director español fue el representante de un cine obligado a convivir con la censura franquista y capaz de ofrecer una mirada crítica desdehistorias y gestos aparentemente ingenuos y convencionales. Leer más
cine
Cine: Algo más que una venganza
La película En un mundo mejor, coproducción sueco-danesa dirigida por Susanne Bier, presenta historias en las que se manifiestan diversas maneras de enfrentar la humillación y la violencia. Leer más
cine
Cine: Un analista del Pontífice
El estreno de Habemus Papam permite reencontrar al director y actor Nanni Moretti con constantes de su cine. Aquí reemplaza la ironía por una mirada tamizada de humor y candidez: una historia planteada en los entretelones del cónclave vaticano. Leer más
cine
Cine: Para pasar el invierno
Un recorrido por varios films italianos que vale la pena ver en DVD. Leer más
cine
El sentido cristiano de Las crónicas de Narnia
El éxito de la saga Las crónicas de Narnia es una buena ocasión para volver sobre su autor, el irlandés C.S. Lewis. Leer más
cine
El Aballay de Di Benedetto
Sobre Aballay, el hombre sin miedo (Argentina, 2010), el western gauchesco del director Fernando Spiner. Leer más
cine
Los mártires de Argelia en el cine
Han pasado ya casi quince años desde que, junto al padre Bernardo Olivera, en aquel momento abad general de la Orden Cisterciense de la Estrecha Observancia (más conocidos como “trapenses”), escribimos sobre los siete monjes asesinados en Argelia el 21 de mayo de 1996. Lo recuerdo como si fuera hoy. Finalizaba una de sus charlas durante un encuentro del Movimiento de espiritualidad “Soledad Mariana” (fundado por él en la Argentina). Nos había relatado lo acontecido en el monasterio Nuestra Señora de Atlas, a donde había tenido que viajar al enterarse del anuncio de la muerte de los monjes. Al llegar le confirmaron la noticia y le hicieron saber que habían aparecido unos despojos. Dos días más tarde supo que se trataba sólo de las cabezas y que se ignoraba el destino de los cuerpos. Tuvo que participar luego en el reconocimiento de los restos, misa de exequias y entierro en el cementerio del monasterio. Inmediatamente, le sugerí que debíamos escribir sobre el tema y darlo a conocer. ¿Por qué? Era importante que la gente supiera de la existencia de mártires cristianos en el siglo XX. Ya no se trataba de personajes casi imaginarios devorados por leones en el circo romano, sino de hombres de carne y hueso, asesinados por su fidelidad a Cristo, al Evangelio, a su compromiso monástico y a una comunidad islámica con la cual convivían y trabajaban en paz.
Dom Bernardo, por un instante, dudó si podría interesarle el tema al público en general, pero al cabo de unas semanas me escribió desde Roma proponiéndome relatar una crónica, basándonos en los escritos de los monjes de aquel perdido monasterio en las colinas de los montes Atlas, sobre todo el “testamento” del padre Christian de Chergé y el diario de Christophe. Hoy, cuando tomo conciencia de que la historia no sólo fue relatada en varios libros que aparecieron posteriormente en Europa, sino que fue llevada al cine con un éxito inusitado en Francia, a través de la película De dioses y de hombres (llegando a obtener el segundo premio en el Festival de Cannes), me doy cuenta de que no nos equivocamos. Es que hoy en día, más que dar cátedra, hay que dar testimonio; más que decir, hay que obrar, sobre todo en temas ligados a la trascendencia espiritual. De lo contrario, nadie se conmueve ni se mueve, porque vivimos en un mundo secularizado y en extremo escéptico y racional, principalmente en Occidente. De allí que el “testamento” de Christian de Chergé (prior del monasterio) haya conmovido a tanta gente, puesto que tres años antes de su muerte, en un pequeño escrito, prefiguraba su martirio mostrándose dispuesto a “dar” la vida y a “perdonar” a su posible asesino del futuro. Y lo encabezaba con una frase por demás profética: “Cuando un A-Dios se vislumbra…”. Frase que mezclaba despedida con encuentro, un ver el final que sería para el alma que espera, el principio. Me ocurrió algo parecido al ver la película, conociendo el final, pero esperando meditar el desarrollo desde el comienzo. Y no salí defraudado, porque ver este testimonio llevado al cine fue como una gota de agua fresca cayendo en el desierto apagado de un mundo al que le cuesta nombrar a Dios, como una pizca de sal sobre la masa insulsa del espectáculo acostumbrado. Se destaca no sólo al mostrar pinceladas de la vida sencilla de los trapenses en la meditación, el silencio, el trabajo y la oración, sino al bosquejar la forma de vivir en clave de comunidad monástica y la toma de decisiones tan trascendentales donde puede estar en juego hasta la propia vida.
Individualidad y comunidad que se percibían en los escritos rescatados del monasterio por Dom Bernardo Olivera, como era aquel diario del padre Christophe Lebreton, que moriría a los 45 años. Unos meses antes del secuestro y martirio escribía: “Presencia de la muerte. Según la tradición, ella es la asidua compañera del monje. Esta compañía ha tomado una intensidad más concreta debido a las amenazas directas, a los asesinatos que han tenido lugar muy cerca de nosotros y a ciertas visitas.…La muerte violenta de uno de nosotros o de todos a la vez, no sería más que una consecuencia de esta opción de vida en seguimiento de Cristo…”. Y días después, terminaría un poema diciendo: “Por favor, tómame”. Muchos no comprendieron el por qué de la decisión de los monjes de permanecer en el monasterio, pese a tener el permiso y hasta la sugerencia de la Orden para salir de Argelia ante las amenazas esgrimidas contra todos los extranjeros por los grupos integristas islámicos (“Los que se queden, morirán”). Se trataba de estar dispuestos a “dar la vida” por los amigos, que no sólo eran los miembros de la comunidad monástica, sino las familias musulmanas de los alrededores, a quienes no querían abandonar.
No todos estamos llamados a vivir la gracia del “martirio rojo”, el de la sangre, pero, si “martirio” significa, precisamente, “dar testimonio”, esta gracia está abierta para todos en la posibilidad de vivir el “martirio blanco”, muriendo cada día a nuestras propias debilidades y optando por el camino del amor.
Por último, recuerdo de aquella crónica el haber colocado al comienzo del libro el escudo del monasterio, que llevaba como figura una cruz sobre un monte y la frase de la mística inglesa Juliana de Norwich: “Tout finira bien, Alleluia” (Todo terminará bien, Aleluya). ¿Pero cómo podía haber terminado bien, si siete de los monjes fueron degollados?
La mejor respuesta fue la frase evangélica utilizada por Juan Pablo II en una carta de condolencias a los trapenses: “Si el grano de trigo caído en el suelo no muere, permanece solo, pero si muere, produce fruto en abundancia”. El éxito de la película De dioses y de hombres muestra parte de los frutos obtenidos.
El autor, junto a Bernardo Olivera, escribió el libro Los mártires de Argelia (Paulinas). De próxima aparición: Tengo sed. Tras los pasos de Teresa de Calcuta (Lumen).
cine
Fugaz charla con el impulsor de una obra inmensa
De pura casualidad aparecimos unos días en París (¡qué hermosa es en primavera!, ¡con razón tantos la elogian!), y casi de pura casualidad, gracias a Unifrance, pudimos charlar un ratito con Etienne Comar, el productor y guionista de una obra inmensa, De hombres y de dioses, sobre los monjes cistercienses del Tibhirine, secuestrados y asesinados en 1996, durante los conflictos argelinos de esa época. Ellos conocían el riesgo, pero eligieron quedarse. Ésta es la charla, más breve de lo deseado. Leer más
cine
Cine: Profundidad poética y vibración social
Esta edición de Criterio coincide con el anunciado estreno en la Argentina de la última película del francés Xavier Beauvois. De dioses y hombres fue exhibida previamente en nuestro país como apertura del festival de cine europeo que presentó el director artístico del Festival de Cannes, Thierry Frémaux, junto a otras producciones de firmas prestigiosas como Ken Loach, Manoel de Oliveira, Gaspar Noé y Radu Muntean. Leer más
cine
Cine: Andalucía con sabor porteño
Con un perfil orientado al cine español, pero con fuerte impronta latinoamericana, el Festival de Cine de Málaga celebró su 14º edición. Leer más





