Revista Criterio
Iglesia, Sociedad
Nº 2298 » Octubre 2004

Divorciados vueltos a casar

por Girard, Gustavo A. · 28 Comentarios 

El tema de las personas separadas y/o divorciadas y vueltas a casar en nueva unión ha sido y es un problema que ocupa y preocupa a los diversos estamentos de la Iglesia católica. Una de las consecuencias de la crisis de la familia es el número creciente de rupturas del vínculo matrimonial y de personas que establecen una nueva relación. Con la aprobación de las leyes de divorcio en la mayoría de los países, este nuevo vínculo es oficializado por la ley civil y entra en neta oposición con lo establecido por la Iglesia católica, que sostiene la indisolubilidad del matrimonio. En cierto sentido, esto representa un hecho nuevo dado que en los países considerados católicos no existían leyes en la materia que se contrapusieran a lo establecido por la Iglesia.

 

Una situación tan compleja como el divorcio puede ser analizada desde diversas perspectivas: la tradición de la Iglesia, las palabras de Cristo, la cosmovisión cristiana, la posición de relevantes teólogos católicos (especialmente aquellos que presentaron se pronunciaron en y luego del Concilio Vaticano II), la postura de diversas confesiones cristianas que aún con el mismo mensaje de Cristo adoptaron actitudes diferentes y finalmente el llamado beneficio pastoral (posición que aun considerando la indisolubilidad del vínculo y la nulidad sacramental de toda unión posterior presenta una actitud más condescendiente). Cada una de estas perspectivas podría dar lugar a un artículo, a un libro o a un tratado, pero otro es el objetivo de la presente reflexión. Tampoco se pretende discurrir sobre lo conveniente o no, lo adecuado o menos, lo justo o lo injusto o cualquier otro elemento calificatorio de la posición de la Iglesia.

 

Aquí se intenta aportar elementos que, dentro del contexto actual y sin especular con que las cosas puedan cambiar en el futuro, brinden líneas aplicables a la pastoral de las personas y familias que se encuentren en esta situación.

 

Merece destacarse que en los últimos años han surgido en varias parroquias de distintas diócesis, grupos de sacerdotes, catequistas y laicos profundamente motivados en esta labor pastoral. A esos grupos, muy especialmente, están dirigidas estas reflexiones.

 

La postura oficial de la Iglesia

 

Veamos la posición de la Iglesia en los últimos documentos al respecto, especialmente aquellos posteriores al Concilio Vaticano II.

 

Podemos fijar la posición oficial basándonos en lo establecido en la constitución pastoral Familiaris consortio (artículo 84) promulgada por el papa Juan Pablo II en 1981.

 

a) La situación de los divorciados vueltos a casar representa para la Iglesia una “situación irregular”. Este aspecto es de gran importancia porque antes se consideraba a los que estaban en esta situación excluidos de la comunión, es decir, fuera de la Iglesia.

b) Por el contrario, sobre los divorciados vueltos a casar el Papa expresa: “La Iglesia, instituida para conducir a la salvación a todos los hombres, sobre todo a los bautizados, no puede abandonarlos a sí mismos y procurará infatigablemente poner a su disposición los medios de salvación”.

c) Más adelante el Pontífice afirma: “exhorto vivamente a los pastores y a toda la comunidad de los fieles para que ayuden a los divorciados, procurando con solícita caridad que no se consideren separados de la Iglesia, pudiendo y aún debiendo en cuanto bautizados participar en su vida. Se los exhorte a escuchar la Palabra de Dios, a frecuentar el sacrificio de la misa, a perseverar en la oración, a incrementar las obras de caridad y las iniciativas de la comunidad a favor de la justicia, a educar los hijos en la fe cristiana, a cultivar el espíritu y las obras de penitencia, para implorar de este modo, día a día la gracia de Dios. La Iglesia rece por ellos, los anime, se presente como madre misericordiosa y así los sostenga en la fe y en la esperanza».

d) La misma encíclica aclara: “La Iglesia, no obstante, fundándose en la Sagrada Escritura, reafirma su praxis de no admitir a la comunión eucarística a los divorciados que se casan otra vez. Contradicen objetivamente la unión de amor entre Cristo y la Iglesia, significada y actualizada en la Eucaristía”. O sea que queda clara la posición de la Iglesia de no autorizar a los divorciados y vueltos a casar a recibir la eucaristía.

e) Con referencia a la reconciliación (confesión) que les abriría el camino al sacramento eucarístico, sólo pueden acceder bajo ciertas condiciones extremas.

Resumiendo lo anteriormente expuesto, los divorciados vueltos a casar se encuentran privados de recibir los sacramentos de la reconciliación y de la eucaristía pero “pueden obtener de Dios la gracia de la conversión y de la salvación” .

 

Los divorciados y vueltos a casar, en su gran mayoría, han recorrido un camino complejo y doloroso y suelen tener sentimientos diversos ante la postura de la Iglesia que compromete su relación no sólo con la institución, sino con el mismo Cristo y su fe en Dios. Es por ello que los divorciados vueltos a casar suelen sentir:

a) marginación,

b) falta de caridad y comprensión por parte

   de su Iglesia,

c) sentido de no pertenencia a la misma,

d) exclusión y abandono por parte de Dios,

e) alejamiento de la fe.

 

Una adecuada y amorosa postura de la Iglesia puede ser de enorme importancia para los hijos de estos matrimonios. Al producirse la ruptura del vínculo conyugal, los hijos, además del dolor que ese hecho trae aparejado, suelen ver comprometido el vínculo con el padre, la madre o ambos.

 

Debemos considerar asimismo la actitud de personas de mayor edad que viven esta situación a través de las rupturas de los matrimonios de sus hijos o nietos. Ellos mismos deben hacer un gran esfuerzo para “adaptarse” a la nueva situación que modifica toda la estructura familiar.

 

Para facilitar este proceso resulta primordial no complicar aún más la situación, de por sí compleja, difícil y dolorosa y por ello se reflexionará sobre qué actitudes deberían evitarse y cuáles promoverse por parte de todos y cada uno de los involucrados en esta situación.

 

Qué no debemos hacer

 

1) Juzgar “los acontecimientos” que llevaron al divorcio y a la nueva unión desde una perspectiva externa, que como tal carece de un sinnúmero de datos y detalles que sólo es propia de la intimidad de cada uno de los involucrados. Ni siquiera en el contexto de la familia (hijos, padres, hermanos, etc. ) puede afirmarse que se conocen todos los pormenores que llevaron a la ruptura de un matrimonio. En este sentido no resulta favorecedor el concepto de “víctima inocente” presente en algunos documentos eclesiales, en la medida que implica absolutizar ciertos comportamientos, y esto no es propio del ser humano.

 

2) Tomar partido por uno de los cónyuges, desde una perspectiva similar a la enunciada anteriormente, dado que directa o indirectamente presupone un juzgamiento.

 

3) Considerar que cuando aparece el sentimiento de marginación sólo es fruto de la imaginación o del “sentimiento de culpa” de los involucrados. Son muchas las personas bien intencionadas que queriendo “defender” la actitud de la Iglesia afirman que los divorciados vueltos a casar se “automarginan”, cuando son abundantes los ejemplos en que se produce la segregación.

 

4) Considerar que el proceso que lleva al divorcio es sinónimo de vida light, falta de oración, de perseverancia, de constancia, etc.

 

5) Creer que si un matrimonio recibe con el corazón abierto en su hogar a los divorciados vueltos a casar sus hijos podrían “contagiarse de este mal ejemplo”. Por el contrario, esta situación puede convertirse en una oportunidad de enseñanza sobre lo que la caridad cristiana significa y el dolor que origina toda ruptura matrimonial.

 

Sugerencias para la acción pastoral

 

1) Por parte de la comunidad:

a) Interiorizarse sobre la doctrina actual de la Iglesia católica.

b) Recibir con amor cristiano a los que se encuentren en esta situación sin juzgamientos apriorísticos muchas veces fruto del nerviosismo, la angustia o el miedo producidos por esta situación en toda la comunidad.

c) Ser conscientes de que la gran mayoría de los que se encuentran en esta situación atravesaron un proceso de mucho dolor y en general prolongado en que no pudieron o no supieron conservar el vínculo a pesar de haberlo intentado.

d) Abrir el corazón a los hermanos en esta situación, lo que implica adoptar una actitud profundamente cristiana. Los que así procedan deben ser conscientes de que esta actitud de amor no implica abdicar o claudicar con respecto a los ideales y posturas que se tengan con respecto a la indisolubilidad del matrimonio.

 

2) Por parte de los sacerdotes:

a) Recibir con caridad y amor a los divorciados vueltos a casar y, si por desconocimiento doctrinal reclaman la absolución, explicar con amor el motivo del impedimento buscando nuevos espacios de diálogo y de dirección espiritual, imprescindible para hacerles entender y gustar el amor que Cristo nos tiene especialmente en los momentos de dolor y sufrimiento.

b) En las homilías reiterar la posición de la Iglesia sobre la no discriminación de los divorciados vueltos a casar. Esta postura no tiene porqué comprometer la posición sobre la importancia del vínculo matrimonial y del matrimonio como sacramento.

c) Introducir en la oración de los fieles, peticiones especiales por los divorciados vueltos a casar, especialmente en ciertas fiestas como las de la Sagrada Familia, cuando se leen los evangelios referidos al divorcio, etc.

 

3) Por parte de la jerarquía:

a) En las cartas pastorales resulta imprescindible esclarecer sobre la opinión de la Iglesia poniendo especial énfasis en lo establecido anteriormente, pues hay muchos detalles que suelen ser ignorados por una gran mayoría de fieles.

b) Es necesaria una especial firmeza por parte de los obispos en todos aquellos casos en los que la discriminación o la segregación se produce, en la medida que tales actitudes son contrarias al amor que Cristo nos pide. El querer ignorar u omitir estas situaciones los convertiría en cómplices de la segregación.

c) La relación interpersonal y pública que los obispos y sacerdotes adopten con respecto a estos fieles puede ser de gran trascendencia, en la medida que muchas veces los signos pueden ser más demostrativos que los enunciados o las palabras.

Tanto la comunidad, como los sacerdotes y la jerarquía pueden convertirse en factores de apoyo importantísimo para los que también sufren esta situación y de los que ya hablamos: hijos y padres de separados. La actitud de hacerles saber que por sobre todo Cristo está presente en el dolor humano y su presencia es contenedora y amorosa más que juzgadora y condenatoria, puede convertirse en importante ayuda para paliar el dolor y mejorar los vínculos que estén comprometidos por la situación.

Estas reflexiones serían totalmente insuficientes si no se establecen las condiciones que los divorciados vueltos a casar deben cumplir para recibir adecuadamente la acción pastoral y sentir en lo más hondo el amor de Cristo.

 

4) Por parte de los divorciados vueltos a casar:

a) Es a los propios interesados a los que mayor responsabilidad cabe para adecuar este proceso a su vida religiosa en la fe. Esta adecuación no es un hecho aislado, sino que implica todo un proceso particular y propio de cada uno. Seguramente este proceso irá generando en cada uno de los protagonistas sentimientos de tristeza, fracaso, depresión, enojo, ira, negación, evasión y podríamos agregar un listado mucho mayor hasta poder llegar a la aceptación y resolución del conflicto. Cuando surge la posibilidad de una nueva unión, la tensión entre el amor y el compromiso sacramental previamente contraído entran en tensión.

b) En este proceso resulta imprescindible un importante y constante trabajo interior. Cada quien sabrá si podrá hacerlo solo o requerirá de ayuda. Si no avanzáramos en la superación de los sentimientos enunciados anteriormente, resultará complejo y difícil llegar a la meta deseada (aunque para Dios nada es imposible). Este trabajo interior no podrá limitarse a la esfera de lo psicológico, sin por ello prescindir de esos aspectos. Al tratarse de una búsqueda espiritual, el cristiano debe acudir y pedir la ayuda de Dios, que puede parecer distante pero como nunca se encuentra presente.

c) La resolución de los innumerables conflictos que de esta situación se derivan deben ser encarados con una visión cristiana. Es este el espacio necesario para que actúe el Espíritu Santo a través de sus dones (sabiduría, entendimiento, fortaleza, consejo, ciencia, piedad y temor de Dios). También aquí la imagen del buen pastor puede ser de importancia relevante, en la medida que predomina la actitud amorosa sobre cualquier otra consideración.

d) La decisión del divorcio y de un nuevo vínculo debe ser asumida en todo momento como extraordinaria y trascendente, para lo cual también se requiere de acciones acordes con esta situación. Aunque en principio pueda parecer un contrasentido, debe existir también una forma “cristiana” de separarse, divorciarse y volverse a casar.

e) En todo el proceso no deben obviarse esfuerzos para evitar innecesarias heridas y dolores que se sumarían a los que por este hecho resultan inevitables. Cuanto menos lastimado salga cada uno de los principales actores, más rápido podrá darse el proceso de reparación y cicatrización de las heridas sufridas, lo que es particularmente importante en aquellos casos donde existen hijos de la primera unión.

El no generar innecesarias heridas puede implicar actitudes tales como: renunciar a derechos que uno considere que le pudieran corresponder, dejando de lado provechos económicos aunque pudiesen ser legalmente lícitos. En todo momento los hijos deben ocupar un lugar destacado en las decisiones que se tomen. Esta actitud, más allá del beneficio capaz de generar per se debería ser ofrecida por el creyente a Dios y el Señor que todo lo ve, todo lo sabe y todo lo conoce lo aceptará de buen grado.

f) Una actitud realista permitirá a todo el que se encuentre en esta situación no pretender que todos puedan acompañarlo o aprobar sus decisiones. Las decisiones si bien son personales repercuten en la comunidad, que seguramente no conoce (ni tiene porqué) aspectos de la intimidad de la pareja que llevaron a esta determinación.

g) Así como es aconsejable que las personas que atraviesan por esta difícil situación no se aíslen y queden solos, deben cuidar muy especialmente evitar en todo momento pasar los límites de la intimidad o hacer públicos una serie de detalles que de esa manera se convertirían en impúdicos. Esta actitud debe mantenerse aún a costa de ser injustamente tratado por los demás. Es ante el altar del Señor donde esta ofrenda debe ser presentada y él, que escudriña el fondo de nuestros corazones lo comprenderá. Esta actitud permite al cristiano aceptar desde el corazón los gestos de intolerancia y juzgamiento ya sea que provengan de parientes, amigos, conocidos o sacerdotes. En momentos difíciles la oración de santa Teresa “sólo Dios basta” puede significar una importante ayuda.

h) De acuerdo con la doctrina de la Iglesia queda plenamente abierta la posibilidad de la comunión espiritual. Aquí también corresponde hablar de un proceso y no de un acto aislado y puntual. Para el católico acostumbrado a la comunión frecuente, no recibir el cuerpo de Cristo será uno de los aspectos más dolorosos que deberá atravesar. Este dolor puede ser de tal magnitud que la primera opción que surja sea la de abstenerse de participar en la misa. Sin embargo, si los pasos de su proceso espiritual fueron bien elaborados, también podrá asumir este nuevo desafío. El dolor puede permitir que el hombre de fe se encuentre con el Señor en una privacidad muy particular que le permita sentir la presencia divina en una forma especial. Poder aceptar desde el corazón la comunión espiritual es una gracia que debe ser pedida. El cristiano que desee unirse a Cristo y se vea impedido de hacerlo por la comunión sacramental, suele valorarla como nunca antes lo había hecho. Va surgiendo así el profundo deseo de unión a Cristo, que debe aprovechar como un bien y como gracia, evitando considerarlo una frustración.

i) Un sinnúmero de recursos quedan aún a disposición. Como lo que se busca es el encuentro con Cristo, siempre se requiere de un diálogo. Diálogo significa oración. Cuando muchos fueron los “cambios” resultará lógico que el diálogo también cambie. No está de más recordar que no puede existir diálogo si no está presente la posibilidad de escucha, elemento fundamental en la vida de oración. Por ello retiros y ejercicios espirituales, en búsqueda de la presencia de Dios en el silencio, son altamente recomendables.

Una práctica destacada podría ser encarar la oración de las Horas. Es una oración de la Iglesia que se puede realizar en privado. En un principio estaba destinada a los religiosos, pero por recomendación del papa Paulo VI ahora se encuentra abierta a todos los fieles. Además del valor que tiene como oración en sí misma, al compartirse en la Iglesia, es capaz de dar un sentido de pertenencia que pudo haber sido afectado.

 

Conclusión

 

Como seres humanos, tenemos metas, proyectos e ideales. Como cristianos, el ideal de nuestra vida debe ser la unión con Cristo y una unión en plenitud. Esta unión puede implicar una serie de saltos hasta llegar a él. Dios no desea el sufrimiento. Él vino para darnos vida y para que la tengamos en abundancia. Juan Pablo II en su carta apostólica sobre el sufrimiento humano nos dice: “El sufrimiento parece pertenecer a la trascendencia del hombre; es uno de esos puntos en los que el hombre está en cierto sentido “destinado” a superarse a sí mismo, y de manera misteriosa es llamado a hacerlo”. El Reino ya está entre nosotros, y es amor. Cada persona debe buscar en lo más profundo de su ser y ante la presencia de Dios cómo dar respuesta a este amor en cada una de la etapas de su vida terrenal. Obtenida la respuesta, debe asumir su compromiso y responsabilidad.

Comentarios

28 comentarios to “Divorciados vueltos a casar”
  1. Que se publique y ¡que la inocencia me valga! por adelantado.
    Apenas otro texto del doctor Gustavo Girard: “Mientras que uno de los más grandes cambios del siglo XX estuvo dado por el cambio del rol de la mujer, el varón, por el contrario, no acompañó con un cambio similar esta modificación de género. Esta nueva situación lo tiene perdido y sin rumbo y es esta inseguridad la que lo arrastra a querer perpetuar roles tradicionales, estereotipados y perimidos. No obstante, las nuevas generaciones de adolescentes y jóvenes no tienen miedo o vergüenza a expresar su afectividad y sensibilidad. El hecho de que los adolescentes varones se saluden con un beso, por ejemplo, no es poca cosa. Pero aquellos que se bloquean en el reconocimiento o en la expresión de su afectividad se refugian en un machismo que cada día resulta más sórdido y chabacano y que, en última instancia, implica un temor a lo femenino.” Pàgina12, Viernes, 29 de mayo de 2009.
    Etc. Etc.
    Un profesional de la medicina especializado en adolescencia y también- para ser breve- en la cultura de género y la construcción de la sexualidad. El texto sobre divorciados vueltos a casar, me sigue pareciendo bueno por sus referencias , pero ahora me permito aconsejar hacer una lectura más crítica que mi primera.
    ¡FELIZ NAVIDAD!

  2. Luis Eransus dice:

    Me parece oportuno este artículo en esta prestigiosa revista. Una primera observación es el tamaño de la sugerencias pastorales. Los pastores y la jerarquía pequeñas y para los divorciados vueltos a casar la lista es más bien larga y si son creyentes eso ya lo han pensado o sufrido, por lo tanto no les toca a ellos buscar espacios, cuando la comunidad no te los brinda, si eres creyente, te automarginarás, porque conoces la postura eclesial, habrá sacerdotes que porque te conocen no te nieguen los sacramentos, pero no es eso la solución… sé que nuestra condición humana no es ni será perfecta (por lo tanto la posibilidad de fracasar es posible y cualquier voto hecho a Dios es limitado) y que nadie ni nada me podrá separar del amor de Dios, pero participar de la santa misa es muy duro. Durante años he enseñado que Dios no hace acepción de personas y no puedo imaginar a Jesús partiendo el pan y vino, su Cuerpo y su Sangre entre sus seguidores (discípulos) y haciéndome pasar de largo sin dejarme comer ni beber sentado a su mesa… Desde ya, gracias por no esquivar el tema… Luis PAZ Y BIEN

  3. SOY MAMA DE UNA HIJA SOLTERA QUE SE VA A CASAR CON UN MUCHACHO DIVORCIADO, SE QUE MI HIJA DEBE CONTAR CONMIGO PARA TODO LO BUENO Y LO MALO, PERO UN DIA ESCUCHE A UN SACERDOTE QUE DECIA QUE NOSOTROS LOS PADRES CATOLICOS DEBEMOS RECIBIR A LA PAREJA CASADA PERO NO DEBEMOS PARTICIPAR NI EN SU BODA NI EN EL FESTEJO. A MI ESO ME PAREcE QUE ES LO CORRECTO , PERO QUE OPINAN USTEDES…?

  4. Graciela dice:

    Estimada Soledad Nunez Saenz: La verdad me parece inconcebible que, como madre, pienses que está correcto no participar ni de la boda ni de la fiesta de casamiento de tu hija, porque un sacerdote te dijo que eso es lo que se debe hacer en este caso. Me parece que ni ese sacerdote ni vos han comprendido todavía cuál es la profundidad del corazón de Cristo. ¿Por qué no celebrar con tu hija un acontecimiento tan importante en su vida? ¿Por qué amargar su casamiento con esa actitud tuya tan reñida con el amor? ¿No es mejor dejarle el juicio a Dios sobre cada conciencia? Pensalo. Sé feliz y dejá que los demás lo sean.

  5. Silvia dice:

    Para Soledad Nuñez Saenz:
    Leí tu comentario, soy también mamá y te comprendo. Yo opino que es errado lo que dice el sacerdote, con todo respeto. Si bien la situación no es de tu agrado y no es lo que como mamás deseamos, es tu hija y tenés que acompañarla y estar junto a ella. Luego podrás con tus consejos, testimonios ayudarlos, a ambos, a tomar un camino cristiano. Hay en muchas parroquias la llamada Pastoral de parejas vueltas a casar, que les abre un espacio muy importante a todos aquellos que a pesar de su situacion “irregular” quieren hacer un camino cristiano como familias.
    Insisto: acompañala, sin dejar de mostrale tu afecto de madre pero también tu consejo cristiano.
    Que Dios te bendiga. Silvia

  6. Raul Antonio Camino dice:

    Creo que debería mencionarse la posibilidad de la disolución del sacramento matrimonial que la IGLESIA ha facilitado a través de los distintos arzobispados designados, vaya el caso, para los fieles de la cap fed y pcia de bs as, la sede ubicada al lado de la catedral por la calle Rivadavia. En muchos casos provocaría la posibilidad de poder volver a recibir los sacramentos de la Reconcicliación y el de la EUCARISTIA, entrando nuevamente en plenitud a la participación de la vida de la IGLESIA.

  7. Con todo respeto hacia todas las personas que leen esta página, yó soy divorciada y vuelta a casar. En estos últimos años junto con mi esposo siempre andamos en la búsqueda de crecer espiritualmente, tomamos cursos del P. Ignacio Larrañaga, somos miembros activos de nuestra comunidad parroquial, cuando hay retiros espirituales, pláticas que nos hacen crecer en fe, etc. siempre que podemos asistimos, estamos en Renovación del Espíritu Santo, tratamos siempre de estar cerca de Dios, misa diaria, etc. No me siento marginada, me duele en el alma no poder recibir a mi SEÑOR, A LA META DE TODA MI VIDA, A MI LUZ, AL EJE DE MI UNIVERSO, AL AMOR DE MIS AMORES, Y SOLO EL SABE LO QUE YO SIENTO EN CADA EUCARISTIA DONDE YO NO LO RECIBO SACRAMENTALMENTE, PERO ESO SI : LO RECIBO CON MAS AMOR, CON MAS DEVOCION, CON MAS VENERACION, ADORACION Y RESPETO QUE CUALQUIERA QUE SE ACERCA A EL, PORQUE ESTE TIEMPO QUE SOLO EL SABE PORQUE LO ESTOY PASANDO ASI, PERO GRACIAS A ESTO HE DESCUBIERTO, LO QUE MUCHOS QUE COMULGAN TODAVIA NO SABEN LO QUE RECIBEN, EN ESE INSTANTE AL RECIBIRLO ES COMO SI RECIBIERAN NO SE, ALGO, HABLAN, RIEN, ETC. NO SE DAN CUENTA LA GRACIA QUE ACABAN DE RECIBIR, NO SE TOMAN EL TIEMPO DE LA GENUFLEXION QUE SE DEBE EN ESE INSTANTE,EL SILENCIO QUE SE MERECE ESE PEDACITO DE TIEMPO DE RECIBIR EL C U E R P O DE MI S E Ñ O R, OJALA QUE LOS QUE LLEGUEN A LEER ESTO LO MEDITEN, Y VEAN EL PRIVILEGIO, EL MAYOS PRIVILEGIO DEL UNIVERSO ENTERO DE RECIBIR EL CUERPO Y LA SANGRE DE J E S U S!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

  8. LIBIER dice:

    Yo soy divorciada tuve que tomar esta decisión ya que mi hija y yo fuimos golpeadas por mi esposo, que era bipolar. Yo estoy constantemente comulgando y es un gozo, estar con Jesús. El ha entrado a mí vida completamente, pero también siento la necesidad de tener un compañero que quiera a mi hija y tener más hijos, pero aunque hay mucha gente a mi alrededor tal vez esto no sea posible, porque aunque mi caso esta en el tribunal eclesiástico, no puedo tomar ninguna decisión hasta que mi caso sea realmente nulificado, y la verdad prefiro estar llena de Dios aunque mi naturaleza me dice otra cosa tengo que esperar –qué difícil es– y confiar en Jesus.

  9. LIBIER dice:

    Me comentan que esto durará 4 - 6 años, la verdad qué bueno sería que agilizaran este trámite para que la gente pueda tomar desiciones a tiempo.

  10. Tiberio dice:

    La ley judía tiene una figura que se llama “guet”, que permite romper el pacto matrimonial como si nada. Del mismo modo, un rey inglés libertino fundó su propia iglesia para poder divorciarse de su esposa con quien se había casado frente a Dios.
    La última vez que me fije, los católicos no éramos ni judíos ni protestantes, por lo que el divorcio no era una opción para nosotros. Pero se ve que ahora lo empiezan a considerar -ahora no, más bien desde la convocatoria de cierto concilio trágico-; llegará un día en que estemos frente a rabinos o párrocos episcopales creyendo que estamos en misa, y ni nos demos cuenta.
    Porque siempre es más fácil adaptar a Dios al hombre, que adaptar al hombre a Dios.

  11. Ronny López dice:

    HERMANOS, JESÚS ES EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA. Para entender esto de Los divorciados vueltos a casar, lean Mateo 19. La Iglesia es tildada de conservadora y retrazada. y esto es falso, puesto que la Iglesia sólo guarda celosamente el mensaje salvador de Cristo. No olvidemos que Cristo es el mismo, ayer, hoy y siempre. Y la Iglesia quiere ser con Cristo siempre la misma. Su misión es llevar este mundo a Dios y no de traer el mundo a la Iglesiaj, porque si la sal pierde su sabor, no sirve de nada, más que para que la pisen.

    Parezco conservador, verdad, pero si no conservamos el mensaje de Cristo dejado a la Iglesia, no seríamos LOS SIERVOS FIELES DE LA PARÁBOLA.
    ————–ADELANTE HERMANOS, GOCÉMONOS DE ESTAR EN ESTA SANTA IGLESIA CATÓLICA…..
    Valencia, Venezuela.

  12. Danil dice:

    Soy divorciada y NO me siento rechazada por DIOS…todo lo contrario estoy fortalecida en el señor…después de tanto intentar mantener mi matrimonio.. sucedió un acontecimiento que le dije a mi Señor no puedo más, si estoy errando perdóname pero sé que no me diste la vida para sufrirla. Después de eso viví mucho tiempo en el dolor sanador.. un día que oraba y lloraba … le pedía fortaleza al señor…me paso algo tan grandioso… se vino a mi una pregunta…por que te duele, a caso lo amas?… después de reflexionar cual era mi dolor …Señor es mi soledad que me esta ahogando, son sus abrazos que estoy necesitando…paso algo que no podre olvidar en lo que me resta de vida… sentí que mi cuerpo se dormitaba, una luz y una corriente de aire rosaba mi cara y de repente estando sentada en la cama sentí un peso en mi cuerpo como si alguien me abrazara… entendí que lo tenia a el mi SEÑOR ….desde entonces mi AMOR y FÉ por DIOS ha ido en creciente Y sé que su AMOR por mi no ha disminuido por el solo hecho de haberme equivocado …. Yo le pregunto a todos los creyentes … QUE DICE DIOS DE LA FE? Si tienes fe como una semilla de mostaza ……SI TENGO FE EN DIOS COMO VOY A CREER QUE VIVIRÉ ETERNAMENTE EN PECADO POR HABERME DIVORSIADO….Dios es AMOR .. y le pido cada día que me proteja y me enseñe el camino… y ningún segundo me he sentido abandonada por el…. TE AMO SEÑOR….

  13. Isabel dice:

    Con todo respeto (como menciona Georgina) para las personas divorciadas vueltas a casar, creo que a todos los católicos se nos olvida lo que Ronny enfatiza.
    También soy divorciada, sufrí maltrato psicológico y emocional , también mi matrimonio es anulable …….y sin embargo ¡creo en la palabra de Jesucristo!!.
    Desde los 17 años soy carismática, también sigo las enseñanzas del Padre Larrañaga, he sido servidora activa en diversas parroquias y diversos grupos desde entonces, por lo tanto…..

    ! No entiendo como inisistimos en querer adaptar la Biblia a nuestras necesidades personales! La vida del “mundo” nos presiona para querer hacer lo que los hermanos protestantes y las diversas sectas proponen: hacer nuestra propia intepretación hermenéutica el Evangelio.
    ¡¡POR DIOS!!! Soy una mujer atractiva, he tenido pretendientes y como mujer por supuesto siento la necesidad de convivir en pareja. Pero si me digo fiel a las enseñanzas de Jesucristo, ¿cómo puedo anteponer mi voluntad a la de Dios?.¿Cómo puedo atreverme a sugerir que a lo mejor Cristo no quiso decir lo que dijo cuando se refirió a la separación de los cónyuges?……..
    me convertiría en una vulgar infiel ante él.
    Que Dios los bendiga.

  14. CRISTIANA dice:

    Es por este tipo de situaciones que la Iglesia Católica está como está y ha hecho lo que ha hecho… de cuando aquí los Sacerdotes y Pontifices y Jerarquías vienen a decir lo que hay que hacer o no hay que hacer, confundiendo a todos a su alrededor, cuando la PALABRA DE DIOS ESCRITA EN LAS SAGRADAS ESCRITURAS “LA BIBLIA” es la que dicta nuestras normas de vida.
    Esto de la Iglesia católica de estar dando opiniones y sugerencias y llevando a la gente a hacer lo que ellos piensas y quieren, es exactamente esto: opiniones y sugerencias de hombres que están hablando de un tema que no conocen… nunca se han casado, no tienen hijos, ni hogares, y siempre explican lo que ellos quieren hacer sin mencionar la Palabra de Dios…. porque se atribuyen el poder de aceptar o rechazar personas bajo la ley de Dios… ellos no son Dios, ni Cristo…
    Por qué no comenzamos por ver qué dice Dios en las Sagradas Escrituras al respecto y luego miramos las opiniones y sugerencias de la Iglesia católica, a ver si entendemos de dónde viene tanta confusión… que por siglos ha estado dañando y tergiversando lo que Jesucristo nuestro Salvador estableció para nosotros…

  15. Gustavo St dice:

    No me gusta esto de la” postura oficial de la Iglesia”, pareciera una doble vida, postura oficial, postura extraoficial, lo que existe es el Magisterio de la Iglesia.
    Con respecto al tema habrà que distinguir entre una persona separada que permanece asì por alguna situaciòn y los separados que hubieran formado una nueva pareja.
    Los requisitos para recibir la Santa Comuniòn es estar en gracia de Dios. Y el sacramento del Matrimonio es de uno con una, y hasta que la muerte los separe. (Otro tema es el de los casos en que podrìa existir una nulidad)Esto forma parte de la esencia del Matrimonio. Y asì de sencilla es la cosa. Esto no implica que los personas separadas que conviven con otra no puedan por ejemplo participar de la Santa Misa o queden esceptuados de proveer a sus hijos de educaciòn cristiana, o que no puedan luchar en su vida interior y hacer oraciòn. Con el tiempo( tal vez ante la muerte por ejemplo de uno de los esposos del Matrimonio pimitivo) al no existir mas impedimentos podrìan contraer un nuevo Matrimonio. Pero mientras tanto no quiere decir que las parejas no casadas, deban vivir en forma pagana o que no puedan tener una vida de piedad. Seguramente que el Señor premiarà ese esfuerzo, fruto tambièn de la libertad humana
    Creo que lo mas adecuado en cuanto a como comportarse el resto de la familia ante estas cuestiones, es consultar a un sacerdote que tenga las cosas claras y que pueda dar el consejo oportuno para ese caso, no se puede hablar de generalidades en temas tan delicados.

  16. Maria del Carmen dice:

    Hola a toda la comunidad católica que opina aquí. Les cuento que no sé cómo llegó este artículo a mi computadora, el hecho es que me agradó mucho y quisiera contestar a la señora Cristina para decirle que estudié atentamente las encíclicas y las opiniones de la Iglesia católica, y que jamas dicen lo que tenemos o debemos hacer.. El que dice lo que tenemos que hacer es Dios y ellos son los trasmisores de ese mandato Divino, que muchos medios mal intencionados tragiversan para confundir a la gente…El mandato del Señor es que se case un hombre con una mujer hasta que la muerte los separe. Si ese matrimonio por alguna razón no funcionó, los que seguimos verdaderamenta a Cristo debemos permanecer en ese estado, sin volver a formar otra pareja… Entonces sí estaremos como Él manda… Podremos comulgar, y estar siempre con Jesús. No olvide, señora Cristina, sin ofender a nadie y le pido mil disculpas, si llego a ofenderla, que los curas aparte de ser curas son hombres y como tal, alguna vez pueden equivocarse, nosotros en ese caso debemos consultar a otros…Quedé viuda a los 35 años, mi primer hijo de 10, tres niñas de 8 6 y 3 y un niño de 5 días, mi esposo murió de un infarto, cosa inesperada para mí, imagínenese, se me derrumbó el mundo !!! Fueron múltiples los comedidos para ayudarme a criar a los niños… Mantuve mi postura y hoy ya puedo decir gracias Señor, todos casados, una religiosa y 8 hermosos nietos… Activa de la Legión de Maria en mi Parroquia y pastora de Almas… Cuidemos el Alma, por favor ! Es lo único que importa, lo demás es temporal, no nos apeguemos a las cosa del mundo , esperemos lo mejor, el Cielo !!! Por favor, no piensen que me puse de ejemplo, es sólo un testimonio de vida, que puede servir y es de total coincidencia mi pensamiento con el del sr. Gustavo… GRACIAS POR LEER ESTE MSJ. Los saludo en Cristo y su Divinisima Madre…

  17. René De La Paz dice:

    Excelente tema y excelentes comentarios. Es muy agradable leer tan sinceros y bienintencionados comentarios. Me daluz para mi participación con mi parroquia.

    Feliz Navidad 2010

    atte

    Rene De La Paz
    México

  18. Gilberto Costa Rica Dice: dice:

    Tolerancia y no juzgamiento. Creo que este debe ser nuestra actitud.
    Soy católico y me ha costado mucho la situación de los divorciados y vueltos a casar puesto que provengo de un matrimonio separado.
    Ha sido difícil puesto que al compartir con divorciados o separados vueltos a casar, siento que estoy apoyando principios que no comparto, contrarios a la indisolubilidad del matrimonio y el adulterio.
    Con este artículo y otros he llegado a comprender el proceso de dolor por el cual pasan muchos hermanos con el divorcio y para los cuales debemos ser comprensivos y tener amor a pesar de, tal como Jesús nos amó a pesar de nuestra condición.
    Creo que debemos instruirnos más en este tema y practicar mucha caridad y oración con nuestros hermanos divorciados y vueltos a casar, para vernos como verdaderos hermanos, hijos de Dios que erramos, y antes de juzgar, compartir todo lo que podemos compartir a fin de que la salvación llegue a todos nosotros como Dios padre quiere.
    Para Dios nada hay imposible, y EL tiene la mejor respuesta para nuestra vida. En el fondo EL nos conoce, nos ama y ante EL debemos presentar nuestra realidad junto con los dones a Dios en el altar durante la Eucaristía, ya que sólo él conoce las razones que llevaron a declinar nuestro primer matrimonio.
    No debemos alejarnos, es lo más dificil de practicar, pues lo más fácil sería no asistir a la Iglesia. Si nos sentimos rechazados es una excelente oportunidad para mostrar nuestro amor, de manera silenciosa, mostrando nuestro amor a pesar de (de ser rechazados cuetionados o condenados).
    Debemos aceptarnos unos a otros con nuestras dificultades y virtudes tal como Dios quiere que hagamos.
    En cuanto a la no participación de la comunion sacramental, es una determinación de la Iglesia que debemos respetar, y buscar más ayuda para entender mejor esta posición y participar de todas las riquezas que disponemos como bien lo menciona Georgina Tapia Ortiz, a la vez de la participación en la comunión espiritual como se apunta en muchos escritos.
    Un Saludo fraternal a todos. Gilberto.

  19. Verdad y Misericordia dice:

    Todos somos hijos de Dios y entendemos que la base fundamental de toda sociedad es la familia, es por eso se ha creado un movimiento en Argentina y un ministerio en Miami, con posibilidades de llegar a todos los hogares con esta situación a través de un encuentro para Divorciados Vueltos a Casar. ver http://www.VerdadyMisericordia.org

  20. Cristiana dice:

    Tengo una duda y no sé si alguien me podrá ayudar: Hace como un año entró a nuestro grupo de Iglesia (Pastoral Familiar) una pareja en situación irregular, se le recibió para acompañamiento pero a como iba pasando el tiempo exigieron se les tomara más en cuenta para dar charlas (que no fueran sacramentales) en Catequesis para Matrimonio y Retiros Conyugales, yo expresé que a mi no me parecía, que ellos podrían trabajar en otras áreas de los encuentros ya que todos las labores tienen la misma importancia y que no era conveniente dar charlas porque se puede prestar para confusión decir una cosa y vivir otra, pero ellos insistieron y el sacerdote les dio la aprobación, ¿Qué piensan¿ ¿Es correcto que una pareja en situación irregular dé charlas en prematrimoniales y retiros para parejas consagradas, llamase temas tales como, paternidad responsable o familia política o sexualidad? Ellos dicen que eso no tiene nada que ver con sacramentos, por lo tanto, pueden pararse frente a novios que se van a casar a dar esos temas, alguien que me aconsege, gracias.

  21. Graciela Moranchel dice:

    Estimada Cristiana:

    Con respecto a tu duda sobre si una pareja en situación “irregular” (¿sería: “no casados por Iglesia”…?), puede dar charlas prematrimoniales y retiros a parejas “consagradas”, entiendo que sí, máxime si el sacerdote responsable le ha dado autorización.

    La experiencia de la vida que estas personas pueden tener, los dolores, fracasos, situaciones límite que estos hermanos nuestros han podido acumular a lo largo de su vida de parejas anteriores, la fortaleza para superar todas estos sufrimientos, y el ánimo de querer volver a empezar, apostando nuevamente al amor y a la vida de familia por sobre todas las cosas, me parecen cualidades muy valiosas que hacen que esta pareja, que vos llamás “irregular”, sean los más aptos para aconsejar a quienes van a casarse o a parejas “consagradas”, pero que a lo mejor, atraviesan severas crisis familiares. ¿Por qué pensás que una pareja “irregular” (¡qué feo suena esto, por Dios!) no puede ayudar a otros desde su experiencia?

    Me parece que siempre lo mejor es no juzgar la situación de nuestros hermanos, y confiar en el buen trabajo que desinteresadamente están haciendo en su Comunidad.

    Un saludo cordial,
    Graciela Moranchel
    Profesora y Licenciada en Teología

  22. Jonay dice:

    En el antiguo testamento aparecen cantidad de hombres santos que tuvieron más de una mujer (Abraham, Isaac, Jacob, etc.) y que vivieron una vida ejemplar. No debemos tomar lo que dijo Jesús de manera descontextualizada, hay que analizar lo que dijo Jesús en ese momento y por qué lo dijo. Me parece que la Iglesia se ha enfocado mucho en esas palabra del Senor y no en el contexto histórico. En definitiva la Iglesia debe ser más abierta y analizar la situación de las personas vueltas a casar o casadas solo por el civil cada una por separado. Yo les aseguro que muchas de estas personas “irregulares” viven más la fe en Cristo que muchos otros.

  23. MARI dice:

    NUESTRO DIOS, ES UN DIOS DE AMOR. SI DIOS PUSO EN MI CAMINO A UN MARAVILLOSO ESPOSO, LUEGO DE HABERME DIVORCIADO, HA SIDO UNA BENDICION DE EL. LA BIBLIA LA HAN INTERPRETADO DE MUCHAS MANERAS. YO TENGO A DIOS EN MI CORAZON, TODOS LOS DIAS POR UNA U OTRA RAZON COMETEMOS PECADO Y NOS CONFESAMOS LOS DOMINGOS. Y BIEN DICEN EN LA EUCARISTIA :ESTE ES EL CORDERO DE DIOS EL QUE QUITA LOS PECADOS DEL MUNDO”, DIOS ME ESTA PERDONANDO DESDE ESE MISMO MOMENTO, ASI QUE YO SOY DIVORCIADA, VUELTA A CASAR Y ESTOY COMULGANDO. Y HE VISTO UN CAMBIO EN MI VIDA, ESTOY MAS FELIZ CON MI ESPOSO DESDE QUE VISITAMOS LA IGLESIA CATOLICA Y SOMOS FELICES Y BENDECIDOS, ASI QUE NO CREO QUE NUESTRO DIOS, MARAVILLOSO, ME CASTIGUE POR ESO….EL ES UN DIOS DE COMPASION, DE AMOR .

  24. elvira muñoz dice:

    Gracias por ayudar a personas que nos encontramos en esta situación. Ojalá que nos den mas orientación

  25. perla zajonc dice:

    SOY DIVORCIADA,ACTUALMENTE VIVO EN PAREJA CON UN HOMBRE….EN EL TIEMPO DE MI DIVORCIO Y ALGUNOS AÑOS DESPUES TUVE QUE VIVIR CON MI DOLOR, FRUSTRACION Y MI SOLEDAD, SIN CONTAR QUE TENIA QUE SONREIR Y HACER VER A MI HIJO DE 3 AÑOS QUE TODO ESTABA BIEN….SOLO LA PERSONA QUE SUFRIO EL GRAN DOLOR DE TENER QUE ACABAR CON UN MATRIMONIO QUE PARA NOSOTROS ERA: “PARA TODA LA VIDA” SABE POR LO QUE SE PASA Y LA FORTALEZA Y FE QUE TENEMOS QUE ADQUIRIR PARA SALIR DE TODA ESA TORMENTA SIN RENCORES Y AUN CREYENDO EN LA MISERICORDIA DE NUESTRO CREADOR…..
    ACTUALMENTE SOY FELIZ, TENGO MUCHAS BENDICIONES: MI HIJO, EL RESTO DE MI FAMILIA, MI TRABAJO, NI BUENA SALUD, DOS MASCOTAS Y UN COMPAÑERO QUE ME HACE SONREIR TODOS LOS DIAS…….
    ES INJUSTO QUE NO NOS PERMITAN COMULGAR!…..A LA QUE ABORTO Y SE ARREPINTIO: PUEDE COMULGAR………AL QUE OFENDIO A SU PADRE O MADRE SE ARREPINTIO Y: PUEDE COMULGAR……..AL QUE ROBO, AL QUE MINTIO, AL QUE ESTUBO EN LA BRUJERIA Y ASI UN SIN FIN DE ACTIVIDADES O ACTITUDES QUE VAN EN CONTRA DE LAS ENSEÑANZAS DE JESUS; ENTONCES NOSOTROS LOS DIVORCIADOS QUE ESTAMOS EN UNION LEGAL O NO CON OTRAS PERSONAS? PASAMOS POR EL GRAN DOLOR DEL FIN DE UN AMOR, NOS LEVANTAMOS Y SEGUIMOS ADELANTE CON LA FE POR DELANTE, CONFIANDO EN NUESTRO JESUS EN NUESTRO DIOS.

    ES INJUSTO QUE LA IGLESIA NO PERMITA QUE COMULGUEMOS!…..DIOS SABIA HASTA CUANDO IBA A DURAR NUESTRO MATRIMONIO, POR LO QUE IBAMOS A PASAR Y A QUIENES IBAMOS A CONSEGUIR EN NUESTRO CAMINO PARA REORGANIZAR NUESTRO HOGAR Y NUESTRAS VIDAS

  26. Luis Manuel dice:

    Yo soy divorciado y vuelto a casar y ni modo, si no puedo comulgar pues ya. Hay un Dios de misericordia que corregirá las deficiencias de la iglesia así que adelante y no nos hagamos de malas por reglas que son de concilios, jerarquías y autoridades inspiradas por Dios en lo general, tal vez o quien sabe. La vida es para adelante. Dios sabe porqué suceden las cosas.

  27. emilio najera dice:

    Hola buen dia hermanos, en monterrey nuevo leon mexico, estoy en un grupo de divorciados vueltos a casar, ya tenemos 11 años que se formo, hay tantas cosas maravillosas que podemos hacer dentro de la Iglesia, nos encerramos en una opcion y no vemos toda la misericordia que el Señor nos da, aqui aprendi como hacer una comunion espiritual, como trabajar dentro de la Iglesia en el servicio y la caridad, nosotros solamente por ser bautizados estamos dentro de la Igelsia, y podemos llegar a la Santidad, Nuestro guia espiritual es Padre Alfonso Miranda el escribio el libro Proyecto de Vida si lo pueden conseguir sera de mucha ayuda, asi hermanos veamos todas las cosas buenas que podemos hacer dentro de la Iglesia
    Dios los Bendiga,

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