Revista Criterio
Iglesia
Nº 2355 » Diciembre 2009

Navidad

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navidad-especheMientras se encontraban en Belén, le llegó el tiempo de ser madre; y María dio a luz a su Hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el albergue.

En esa región acampaban unos pastores, que vigilaban por turno sus rebaños durante la noche. De pronto, se les apareció el Ángel del Señor y la gloria del Señor los envolvió con su luz. navidad-espeche1Ellos sintieron un gran temor, pero el Ángel les dijo: “No teman, porque les traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo: Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor. Y esto les servirá de señal: encontrarán a un niño recién nacido envuelto en pañales y acostado en un pesebre”. Y junto con el Ángel, apareció de pronto una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo: “¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra, paz a los hombres amados por él!”

Evangelio según Lucas 2, 6-14

 

La estrella que habían visto en Oriente los precedía, hasta que se detuvo en el lugar donde estaba el niño. Cuando vieron la estrella se llenaron de alegría y, al entrar en la casa, encontraron al niño con María, su madre, y postrándose le rindieron homenaje. Luego, abriendo sus cofres le ofrecieron dones: oro, incienso y mirra.

Evangelio según Mateo 2, 9-11

Comentarios

3 comentarios to “Navidad”
  1. Abelardo Sewell Tyndell dice:

    SE FIEL…

    “…Se fiel hasta la muerte y yo te daré la corona de la vida”. Apoc. 2:10

    Es una divisa que ilumina
    el perenne transitar del tiempo;
    enturbiada a veces por la espera, el llanto…,
    los nubarrones que se amontonan
    como una mentira en el horizonte.

    Vislumbrada desde la cima
    del anhelo humano cual náufrago
    en la turbulencia de los mares;
    y aferrada a un tronco viejo
    a la deriva entre las olas
    resurge el mandato sin par: “Se fiel”.

    Cuando las amistades se quiebren,
    en “ocasiones importantes”,
    se transforman en máscaras;
    y tus cimientos parecieran vacilar,
    cuando a solas te acechen las dudas,
    y en tu pesadilla se rajan las columnas,
    cuando vuelven hacia ti las culpas,
    los remordimientos como una ironía
    vengadora; hasta la muerte se fiel.

    En situaciones de dolor y enfermedad
    Si llegase a golpear el infortunio;
    y el vivir se manchara de angustia,
    aún cuando la paciencia hormiguea
    con pasos inseguros, inconstantes
    y ruidosos… se fiel.

    Pero cuando florece tu jardín,
    y agreste la enredadera se desata;
    se expande inoportuno como el viento
    socavando los muros del patio.
    Cuando atiborrada están las despensas,
    la mesa del comedor adornada
    de frutas, nueces, risas, flores…

    Hazte un alto en aquel rincón azul marino,
    allí donde intimas con Dios tus ruegos,
    contemple el embeleso, en alabanza,
    cómo se desparrama ferozmente
    sobre la vasija oriental; y te saluda!.

    Cuando el sol inunda la sala,
    pintando de claroscuro crepuscular
    las recámaras, los pasillos… y
    de las paredes cuelgan nostalgias;
    afloran los recuerdos en pensamientos
    que riñen con el silencio…,
    cuando todo va bien… sé fiel…

    Madre eres tierra; produces, suples…,
    eres agua fluyes, intuyes, disciernes;
    fuego eres por tu sabia terquedad,
    eres aire te multiplicas sirviendo, amando…,
    y eres el vacío, toda tu fortaleza viene de Dios.
    Sé fiel hasta la muerte…

    —————–000000————–
    Nota: Este poema fue escrito en ocasión de la conmemoración del Día de la Madre, 8 de Dic. en Panamá. Por: Abelardo Sewell Tyndell

  2. Abelardo Sewell Tyndell dice:

    Solo por tí

    “Están vendiendo el país”
    Yadixa

    Mi coche de amarillo pintaré
    alivio para esas piernas tuyas
    en zancadas e impávidas
    desde el más violento silencio.
    Royendo jornada tras jornada
    en la tienda del extranjero
    donde pregonas, objetos, baratijas…
    Veo las multitudes sin rostro
    desbocándose tras bazofias importadas,
    atropellándose hacia relucientes abismos,
    multitudes flotando sordas, ciegas
    que no piensan que ya no se piensa.
    Trasiegan monedas, cupones, infantes…
    olorosos a estómagos hambrientos.
    Suman muertes, números, obreros
    en la agenda del extranjero.
    Vendieron el país; este mismo país.
    Tarde nos percatamos, muy tarde ya.
    Las promesas; ¡aaay las promesas!
    cayeron en sombras dejando la receta
    de la “mano dura” entre orgías
    de sangre, amenazas y miedo.
    Es apenas el exordio de la ofensa colectiva;
    para que prevalezca la ley del más fuerte.
    Te miro y me miro en este espejo;
    no encuentro solución en tus pupilas.
    Pintaré, entonces, mi coche de amarillo
    y rodaré hasta el límite del amanecer,
    para luego caer exhausto en tus brazos
    que todavía son tuyos y son míos.
    Enjambres de híbridos succionan el país,
    el néctar de los sueños,
    el rocío de los amaneceres.
    Por eso; he de pintar mi coche de amarillo,
    que se asemeje al sol que nutre
    el valle de esperanzas…
    ¡Solo por ti!

    ————————————-ooooooooo—————————————-
    Nota: Este poema está dedicado a mi amiga Yadixa y a todas las personas que, como ella, sufren por la venta de la gran Patria Latinoamericana.

  3. Abelardo Sewell Tyndell dice:

    Elegía a Javier Justiniani In Memoriam

    “Cazadnos las zorras, las zorras pequeñas, que echan a perder las viñas;
    Porque nuestras viñas están en cierne”. Del Cantar de los cantares 2:15

    Inagotable es esta tierra que te recibe;
    todos estos corazones humedecidos
    de gratitud, lágrimas, esperanzas…
    Viviste siempre como las impetuosas lluvias
    de cara al tiempo de frente con la verdad.
    Tu voz era el eco que cabalga el viento
    en el clamor incesantemente de:
    ¡justicia!, ¡justicia! ¡justicia!…

    ¿Por qué en ti esa adhesión de causa;
    ese desasosiego por los menesterosos,
    por los despreciados de esta sociedad?
    ¿Por qué nunca emprendiste la ruta del oro,
    de la vanidad como tus adversarios políticos?
    Fuiste siempre más grande que ellos,
    siempre más noble, siempre.

    ¿Es acaso una advertencia tu tragedia?
    Que pregonen, pues, todas las madres,
    mujeres, varones del patio, juventudes…
    “Cacen a los zorros, a esos zorros sutiles,
    cobardes, mentirosos y soberbios…
    Que vestidos de integridad traicionan,
    invaden aposentos, liquidan la paz,
    roban, asesinan al amor…”

    Lo sembrado por ti hermano ya florece,
    la alborada en el horizonte se yergue,
    algunas mentes cobran consciencia,
    los zorros viejos se ofuscan y tiemblan.
    Tus cenizas bajo el sol refulgen cual polen
    y van cubriendo una a una los viñedos
    que crecen en cada corazón anhelante.

    Esta infamia, este odio esgrimido contra ti,
    contra nosotros todos les será devuelto
    regresará contra ellos como un bumerán
    vengativo, violento y brutal,
    “Cacen a los zorros, a esos zorros sutiles,
    cobardes, mentirosos y soberbios…
    Que vestidos de integridad traicionan,
    invaden aposentos, liquidan la paz,
    roban, asesinan al amor…”
    Porque los huertos, nuestros huertos florecen.

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