Revista Criterio
Iglesia
Nº 2350 » Julio 2009

¿Cómo murió San Pablo?

por Álvarez Valdés, Ariel · 35 Comentarios 

Los estudiosos del Nuevo Testamento y de la Iglesia primitiva se preguntan: ¿Pablo fue juzgado por el emperador Nerón o no? ¿De qué lo acusaron? ¿Fue condenado a muerte o liberado? ¿Cómo lo mataron?

san-pablo1Cuenta el libro de Los Hechos de los Apóstoles que, al final de su vida, San Pablo fue denunciado por los judíos y apresado en Jerusalén por revoltoso y agitador social (Hch 21,27-40). Estuvo dos años preso en Palestina, y luego fue trasladado a Roma para ser juzgado por el emperador. Pero al llegar a la capital del Imperio, el libro de Los Hechos termina de golpe y deja a los lectores sin saber qué pasó con Pablo.

La alusión más antigua que existe al martirio de Pablo es la de la carta de Clemente de Roma, del año 95, es decir, treinta años después de aquellos sucesos. En ella dice: “Por la envidia y la rivalidad, Pablo mostró el galardón de la paciencia. Después de haber enseñado a todo el mundo la justicia, de haber llegado hasta los límites de occidente y de haber dado testimonio ante los príncipes, salió de este mundo y marchó al lugar santo, dejándonos el más grande ejemplo de paciencia”.

Aquí, si bien se afirma que Pablo fue condenado a muerte, no se dice dónde, cuándo ni cómo lo mataron.

Hacia el año 170 un obispo de Corinto, llamado Dionisio, aporta el segundo testimonio: “(Pedro y Pablo) después de enseñar en Italia, sufrieron juntos el martirio”. Tampoco da detalles sobre la muerte de Pablo. Sólo dice que murió junto con Pedro.

En el año 180 encontramos, por primera vez, la información que luego se convertirá en la tradición oficial de su muerte. Figura en un libro apócrifo, llamado Los Hechos de Pablo, y dice que a éste lo mató el emperador Nerón, en Roma, cortándole la cabeza.

A partir de aquí, la noticia será repetida casi sin variantes por los escritores posteriores: Tertuliano, el presbítero Gayo de Roma, Orígenes, Porfirio, Eusebio de Cesarea, San Jerónimo.

 

El condenado inocente

 

Pero ¿realmente a Pablo lo mató el emperador Nerón debido a las denuncias presentadas contra él por los judíos de Jerusalén?

Según el libro de Los Hechos, cuando el apóstol estaba preso en Palestina, antes de ser trasladado a Roma, nadie lo creía realmente culpable. Ni el Sanedrín (Hch 23,9), ni el procurador romano Félix (Hch 24,22-23), ni su sucesor Porcio Festo (Hch 25,25), ni sus oficiales (Hch 26,31), ni el rey Agripa (Hch 26,32). Ninguna de las autoridades tomó en serio la acusación elevada contra él por los judíos de agitador social y enemigo del emperador (Hch 28,18). Por lo tanto, todo hace pensar que no pudo haber prosperado ningún juicio contra él en Roma. Pero sí parece cierto que murió en Roma, como Lucas lo da a entender varias veces en su libro (Hch 20,25.29.38; 21,10-13).

Ahora bien, si Pablo murió en Roma, pero la acusación de los judíos de Jerusalén no debió de haber prosperado, ¿por qué lo mataron?

Una nueva hipótesis se va abriendo paso entre los investigadores del cristianismo primitivo, y poco a poco va siendo aceptada por numerosos estudiosos. Según ésta, Pablo habría muerto debido a las denuncias de los mismos cristianos de Roma. Es decir, éstos no lo mataron directamente, pero lo denunciaron al emperador, como una forma de deshacerse de él. ¿Por qué? Por las rivalidades internas que había entre los diversos grupos de la ciudad.

 

Las exigencias de Moisés

 

En efecto, Pablo pertenecía a una línea, dentro del cristianismo primitivo, enfrentada con las otras corrientes de pensamiento. El tema giraba en torno a la cuestión de qué debía hacer el cristianismo con las leyes judías. Algunos dirigentes opinaban que había que continuar cumpliéndolas. Pero otros (entre los que se encontraba Pablo) pensaban que la Ley de Moisés ya no era importante para la vida cristiana, y que la circuncisión no tenía ningún sentido.

Esta diversidad de opiniones produjo un fuerte choque en el interior de la joven Iglesia. Pronto se formaron dos grupos: los que pensaban que los cristianos debían seguir cumpliendo la Ley judía (llamados por eso “judeo-cristianos”), y los que pensaban que la ley judía ya no tenía que seguir vigente para el cristianismo (llamados “pagano-cristianos”).

Pablo pertenecía a este segundo grupo. Y a causa de ello sufrió muchos ataques, persecuciones y denuncias de parte de los judeo-cristianos. Él mismo lo cuenta en sus cartas. Por ejemplo, al escribir a los fieles de Corinto cuenta que sufrió “la amenaza de los falsos hermanos” (1 Cor 11,26). En otra carta, los identifica con los que querían imponer la circuncisión (Gal 2,4).

En Roma, esta división estaba mucho más marcada. Lo sabemos gracias a la carta que él escribió a esta ciudad unos años antes de su llegada. En ella, Pablo menciona la existencia de dos grupos contrapuestos. Uno, al que él llama los débiles, formado por los judeo-cristianos; y otro, al que denomina los fuertes, integrado por pagano-cristianos.

La división era tal que los grupos se criticaban y despreciaban mutuamente. Había una guerra abierta y declarada entre ambos. Por eso Pablo, en su carta, intentó mediar y poner un poco de paz entre ellos diciendo: “El que come de todo, no critique al que no come ciertas cosas; y el que no come ciertas cosas, que no desprecie al que come de todo, pues Dios lo acepta también a él” (Rm 14,3).

 

La llegada del propagador

 

Pero Pablo ya había tomado partido de manera clara por uno de los dos bandos: “Yo sé bien, y estoy convencido, de que no hay nada impuro; pero si alguno piensa que una cosa es impura, será impura para él” (Rm 14,14). O sea que pertenecía al grupo de los fuertes, de los que no consideraban necesario cumplir las leyes judías: “Nosotros los fuertes debemos sobrellevar las flaquezas de los débiles, y no buscar nuestro propio agrado” (Rm 15,1).

Podemos imaginar lo que habrá significado la llegada de Pablo a Roma, en medio de semejante polvorín, y con la situación conflictiva que reinaba entre las comunidades. Pablo mismo sabía que muchos en la ciudad lo rechazaban y criticaban (Rm 3,7-8). Y aunque él con su carta había tratado de mediar y acercar las partes, también era cierto que sus convicciones sobre el tema de la ley judía eran muy firmes y no estaba dispuesto a ceder.

Por lo tanto, su arribo a la ciudad, aunque fuera como prisionero, debió de haber causado alarma entre los otros sectores cristianos.

 

Culpables del incendio

 

Cuando llegó a Roma, Pablo no debió de haber sido condenado a muerte por el tribunal del emperador, porque el delito del que se le acusaba no era sancionado con la pena capital. De modo que fue liberado, y pudo permanecer misionando durante un tiempo en la ciudad.

Pero entonces apareció en el escenario una circunstancia imprevista: la persecución de Nerón. En julio del año 64 estalló un incendio de vastas proporciones al oeste de la ciudad, que pronto se extendió a otros sectores. De los catorce barrios de Roma, tres fueron totalmente destruidos, siete gravemente dañados y sólo cuatro quedaron intactos. Pronto corrió el rumor de que había sido el propio Nerón quien había ordenado el incendio. Pero éste culpó a los cristianos, y desató así una gran persecución contra ellos.

Según el historiador romano Tácito en sus Anales del Imperio Romano, cuando Nerón ordenó la persecución en Roma capturó a algunos cristianos; pero éstos afirmaron no ser ellos los responsables del incendio, e informaron que habían sido los otros. Es decir, delataron a sus propios hermanos en la fe.

Por su parte el escritor romano Plinio el Joven, en una carta enviada al emperador Trajano, cuenta que durante la persecución los mismos cristianos se delataban unos a otros. También el Evangelio de Mateo da a entender que, durante el conflicto con los romanos, los cristianos se traicionaban mutuamente y se denunciaban a las autoridades (Mt 24,10).

 

Una muerte como todas

 

No resulta descabellado pensar que, durante la persecución ordenada por Nerón, el apóstol Pablo fuera denunciado por los cristianos del otro bando, y que terminara muriendo junto con la multitud de creyentes martirizados por el emperador.

Si esto es así, la muerte de Pablo no fue el acontecimiento heroico y solemne que todos imaginamos. No fue la ejecución de un ciudadano romano que tuvo el privilegio de ser decapitado con la espada, ni su cabeza dio tres botes generando manantiales de agua. Esas leyendas piadosas, muy valiosas por su mensaje religioso, no deben confundirse con la realidad histórica, que debió de ser mucho más cruel y dura.

Pablo habría muerto junto a todos aquellos cristianos anónimos que cayeron en las redadas de Nerón. Pero no con la muerte majestuosa y especial de alguien importante ejecutado de manera privilegiada. Su muerte habría quedado sepultada en medio de esas terribles e ignotas muertes descritas por Tácito en las páginas de sus Anales.

 

Hipótesis con ventaja

 

La hipótesis de que Pablo murió en Roma como resultado de las luchas internas de la comunidad cristiana (es decir, de una manera poco edificante) es, quizás, la que mejor explica los diversos elementos que nos han llegado de la tradición. Así:

a) el silencio de Los Hechos sobre la muerte del apóstol. Lucas debió de haber sabido qué sucedió con Pablo. Y si silenció su muerte, fue quizás porque no se trató de un hecho ejemplar sino un acontecimiento poco edificante para las comunidades cristianas;

2) el silencio de Los Hechos sobre la comunidad cristiana de Roma. Cuando Pablo llega prisionero a la capital del Imperio, Lucas nunca menciona su encuentro con los cristianos locales. Quizás porque sabía que las relaciones de Pablo con ellos no habían sido buenas;

3) la carta de Clemente de Roma. El testimonio más antiguo sobre la muerte de Pablo dice que ésta fue “debido a la envidia y las rivalidades”. La expresión, sin duda, alude a las controversias y divisiones que había en el seno de la Iglesia, no a la denuncia civil y política que habían presentado contra él los judíos de Jerusalén;

4) los testimonios de Tácito y Plinio el Joven. Ambos coinciden en que, durante la persecución decretada por Nerón, los mismos cristianos se denunciaban y entregaban a las autoridades;

5) las amargas quejas de Pablo sobre las divisiones que destrozaban la comunidad de Roma. Los cristianos de la ciudad, sin duda, no estaban todos a favor de él;

6) la ausencia de una tradición sobre su martirio individual hasta casi un siglo y medio después de su muerte. Y la primera vez que aparece es en un libro apócrifo (Los Hechos de Pablo), cuyo autor, un presbítero de Asia Menor, confesó poco después haberlo inventado;

7) el hecho de que, hasta el siglo III, la Iglesia de Roma no mencione nunca que Pablo estuvo en la capital del Imperio.

Al parecer, Pablo no murió como consecuencia de las denuncias de los judíos de Jerusalén, ni decapitado como ciudadano romano, sino por la envidia de los cristianos de Roma, durante la persecución del emperador Nerón. Las rivalidades y celos internos de una comunidad terminaron costando la vida del más grande apóstol de los gentiles.

Comentarios

35 comentarios to “¿Cómo murió San Pablo?”
  1. Esteban dice:

    Como siempre, este Biblista tiene la gran virtud de explicitarnos los grandes enigmas que, al leer los Evangelios, se nos plantean.
    Felicito a la Revista Criterio por seleccionarlo y muy particularmente por esta publicación. Ojalá sigan publicando otros más.

  2. Montserrat Perez dice:

    Me alegra muchísimo que esta Revista nos permita seguir recibiendo sus grandes aportes y conocimientos, para quienes nos interesan los temas bíblicos, recibir de él su mirada de acuerdo a los tiempos y su reflexión analítica y certera. Me honro de haber participado en las charlas que ha dado acá en Chile y encontrarlo en estas páginas me llena de alegría porque podemos seguir contando con sus sabios artículos.

  3. Francisco dice:

    Felicito a la revista Criterio la publicación de este artículo que ayuda a reinterpretar, para los tiempos que corren, sobre las reales causas que llevaron a la muerte al apóstol Pablo. Quizás más historicamente, sin descuidar el mensaje evangélico.
    Ahora que el Papa Benedicto XVI ha dicho en la Basílica de San Pablo que realmente allí esta su cuerpo y el lugar donde fue martirizado, es bueno que la arqueología explicite sobre las razones del mismo. Pero ella debe ser cotejada con lo que se sabe por otras fuentes. Y considero que en esa línea se sitúa este trabajo de Ariel Alvarez Valdés, de cuya lectura y de sus conclusiones nos ayuda a precisar mejor el tema.

  4. Magdalena Tammaro dice:

    Excelente artículo de este brillante biblista, que es un lujo para la Argentina.
    Felicito a la revista Criterio por esta publicación ya que son esta clase de reflexiones las que nos ayudan a madurar en nuestra fe cristiana. Aprehender la Biblia es una gran deuda que todos tenemos.

  5. Lucía Videla Álvarez dice:

    Felicito a la revista Criterio por la publicación de este excelente artículo de uno de los Biblista argentinos que más trascendencia tiene a nivel mundial. Sus artículos, si bien en muchos puede provocar cierto escozor, no dejan de ser una extraordinaira herramienta de reflexión para adecuar las Sagardas Escrituras, la Biblia, a nuestra realidad.
    Si bien he leido este artículo ya en otras publicaciones de Internet más completo, es una alegría que se lo publique en esta prestigiosa revista, ya que este tipo de estudios bíblicos hacen dar cuenta y ayudan a a muchos cristianos a darse ceunta de la actualidad que este sagrado Libro tiene para todos nosotros.

  6. Gabriel De Freytes dice:

    Un muy buen artículo que plantea, a partir de la hipotesis de la muerte de Pablo, cómo se encuentra nuestra realidad eclesial actual, dónde pareciera ser que no se admite las voces disonantes. Permitir el enriquecimiento de nuestra fromación a partir del debate abierto y profundo que significa leer y escuchar a quienes plantean otras opciones. Y no callarlos

  7. Graciela Moranchel dice:

    Agradezco particularmente a la Revista Criterio que publique los valiosos artículos del padre y teólogo Ariel Álvarez Valdez, que tanto nos ayudan a “pensar” nuestra fe y nuestra Iglesia mediante un discurso y unos cuestionamientos tan actuales. Agradezco al Director de la Revista Criterio el posibilitar a los lectores el acceso a estos pensadores tan ricos, más allá de las limitaciones que lamentablemente la Iglesia jerárquica sigue imponiendo a sus teólogos más valiosos. Muchas gracias Profesor José María Poirier por saber interpretar las necesidades intelectuales y eclesiales del Pueblo de Dios, y por su permanente apertura, disposición al diálogo interdisciplinar y a la comunión.

  8. Marcos Molina dice:

    Es impresionante darte cuenta de estas cosas, despues que has devorado el libro de los hechos, y la vida de Pablo, como seguidor de Jesus y sus luchas contra los que no creian en la resureccion de Jesus.. Hermano, mis felicitaciones para quien haya realizado el Estudio, es una edificacion extraordinaria.

  9. Esteban dice:

    buena explicación, pero qué hay de aquella versión que dice que Pablo fue crucificado de cabeza por que no quizo parecerse a Jesús en su muerte porque hubiera sido un insulto al Señor.

  10. jmgufrancap dice:

    Esta misma hipótesis tuve la ocasión de narrar en una clase como alumno. Toda la clase me ridiculizó por ignorante al no creer que a Pablo lo decapitaron…

  11. Ladislao dice:

    Es lamentable que presenten semejante superchería antibíblica como real, que además contradice explícitamente lo que dice la Biblia y la Tradición.
    Estas “hipótesis” que se proponen por sobre la Tradición de la Iglesia, no son más que aquellas condenadas por la Encíclica Pascendi. ¿Alguien la ha leído? Seguramente que no, porque si la leyeran no sostendrían semejantes herejías y desviaciones doctrinales.
    ¿Cuál es la base para sostener que San Pablo fue muerto por una horda de piqueteros? Lo único que falta es que digan que estuvo presente D’Elia liderando al grupo de Nerón.
    ¿Un enfrentamiento “a muerte” entre “dos bandos” de la Iglesia? ¿En qué parrafito del Nuevo Testamento se señala a San Pablo como “pagano cristiano”?
    ¡Por Favor! Basta de inventar supercherías y de presentarlas como “científicas”!!!
    Y lamento mucho que la revista Criterio muestre su FALTA DE CRITERIO.
    Algo lamentable.
    Les pido que busquen los testimonios de los Padres de la Iglesia, la carta de Dionisio a Timoteo, que averigüen los testimonios de la época y digan en base a eso qué sucedió.
    Nada de lo que afirman en este invento modernista es cierto. Nada. Incluso deforman los Hechos de los Apóstoles para hacer decir al texto lo que no dice.
    Tal cual la condena de la Pascendi…

  12. Magdalena Tammaro dice:

    lamento que Ladislao manifieste comentario tan infantil, sin apertura de mente, propio de los fundamentalistas que han llevado a la iglesia al estado en que se encuentra: vacías de contenidos e inmersa en la soledad de falta de fieles.
    hasta cuándo se va a seguir con estas fantasías que nada bien hacen, porque qué mejor que se puedan entender, conociendo bien cada párrafo del Evangelio, en qué consite nuestra fe.
    De seguro que este tal LAdislao es uno de los tantos que se empeñan en mantener la fe católica en ese remanso de ignorancia, seguida por fieles que no se atreven a pensar.
    felciito a la revista Criterio precisametne por atreverse a presentar ” neuivpos criterios” en la interpertación de la Palabra de Dios.Sólo con un cambio de mentalidad se puede esperar una renovación de la espiritualidad que tanto necesita hoy nuestra humanidad

  13. Raul Guillermo dice:

    Yo no creo lo que escribió. Todos los escritos que salieron de la iglesia idolátrica se empecinan en levantar a los hombres, no importa si ya fueron muertos, pero no hay registros de aquella época, sólo la memoria puede divagar en ese entorno, no fastidiar a las personas con falsas expectativas. Ya estamos cansados de las fábulas de las viejas. El que quiere creer, que crea. Saludos.

  14. Creo que la muerte de San Pablo no fue como todas así como lo dice. La muerte de él no fue común xq lo mataron a sangre fría o sea q su muerte fue muy cruel para un hombre. Se dice que él era denunciado por los judíos de Jerusalén xq era un agitador social.
    Su muerte es peor xq le cortaron la cabeza, eso no es una muerte como todos.
    Gracias.

  15. karina guzman Antepara dice:

    La verdad que la muerte del apóstol Pablo es un enigma, pero yo me inmagino que ha de haber sido tan cruel porque lo odiaban tanto judíos como romanos.
    Pero lo importante es que nos dejó una gran enseñanza en nuestros corazón y fue el gran maestro de todos los gentiles.

  16. Adaías dice:

    Interesante artículo, estaba investigando acerca de la muerte de Pablo, y encontré tantas leyendas que sólo con leer un párrafo, sonaban a fantasía de algún historiador cristiano.
    Este artículo realmente es bueno, y tienen mucha lógica y mucho sentido las bases sobre la que sustentan la teoría, gracias por ilustrarme, saludos.

  17. Elido parra dice:

    Hablar de traición y denuncia de los demás cristianos a Pablo es no conocer el CRISTIANISMO PRIMITIVO. La revista Cero, los evangelios gnosticos de Najamandy, el evangelio de Judas, los manuscriptos de cun ran, y otros documentos antiguos muestran que el cristianismo primitivo, era el cristianismo gnóstico…
    Para los gnósticos de los tres primeros siglos, PABLO era considerado como un gran maestro, amado, protegido, y benerado por sus contemporáneos, seguidores. Después de JESUS EL CRISTO, ningún otro personaje, poseyó tanto poder como el apóstol PABLO.
    Muestra de esto es la forma autoritaria en que enviaba sus cartas a las distintas iglesias, corrigiendo, ordenando, y reformando. Ordenando los detalles que debían ser tomados en cuenta para ordenar obispos y sacerdotes, regañando a los hermanos por su poca capacidad de vivir la doctrina, etc. REVERENDO ELIDO PARRA S/G

  18. MIMI GARCIA VERGARA dice:

    Lamento leer todos los comentarios publicados en esta página, no nos debemos preocupar de cómo murió Pablo sino del ejemplo que tenemos que seguir de este personaje. Dios está esperando que haya hombres como este, que se pongan a la brecha y hagan su voluntad. A todos los comentaristas les digo: basta de ser inmaduros infatiles, busquen a Dios, creanle con todo su corazón y apártense del mal y sólo así el Señor se acercará a ustedes y será su Dios y Padre.
    QUE DIOS LOS BENDIGA!

  19. ALFONSO dice:

    Lo más importante y lo que debería ser el centro de nuestras vidas es que Cristo murió por nosotros y nos dejó un legado tremendo: id y predicad el evangelio a toda criatura. Pablo cumplió este mandamiento y ganó su carrera, ese fue su gran triunfo y debería ser el nuestro.

  20. Al igual que los últimos comentarios, creo que este artículo sobre la muerte de San Pablo es una hipótesis, la hipótesis más plausible de todas, pero una hipótesis. Lo increíble es que la reflexión tras el artículo plantea que deberíamos unirnos todos lo que compartimos la misma fe en lugar de acusarnos mutuamente. Si crees en el Cristo de la Biblia, que resucitó y es capaz de salvarte por gracia, entonces eres mi hermano, y no importa si eres judío o gentil, si eres católico o protestante, tenemos el privilegio y el deber de llevar el evangelio hasta lo último de la tierra.

  21. EDINSON GONZALES dice:

    YO ME LEÍ TODA LA BIBLIA EN EL AÑO 1997 TARDE 2 AÑOS Y MEDIO PARA TERMINARLO PORQUE LO LEIA CUIDADOSAMENTE CON CALMA Y LO VOLVÍA A REPASAR … DE TODOS LOS LIBROS EL MAS PRECIOSO PARA MI FUE DE PABLO …VAYA QUE ME HIZO LLORAR ..QUE TAL VARON QUE VALENTIA … CUANTOS VIAJES .. CUANDO DISCUTIO CON PEDRO PORQUE ERA HIPOCRITA HABLABA UNA COSA AL PUEBLO PROHIBIENDOLE PERO EL LO HACIA Y PABLO SABÍA QUE EL COMIA CON LOS GENTILES..VAY QUE LE GRITO DELANTE DE TODOS… GALATAS 2:11 -21..A VECES ESO NOS PASA ..!!!

  22. OSCAR ALFA. dice:

    EN REALIDAD HAY MUCHOS MISTERIOS EN LA PALABRA DE DIOS, YO ME PREGUNTO EN APOCALIPCIS 4—4. QUIENES SON ESTOS 24 ANCIANOS, GENESIS 6—6 EN COMPARACION CON NUMEROS 23—19… PERO DE PABLO CREO QUE FUE ARREBATADO, PUES NOS DICE EN LA BIBLIA LUEGO NOSOTROS LOS QUE HAYAMOS QUEDADO SEREMOS ARREBATADOS JUNTAMENTE CON EL. 1a TESALONISENSES 4—17…–BUENO ES UN PENSAMIENTO Y NO SE SIENTA COMO DOCTRINA PERO ME MUEVE A ESCUDRIÑAR UN POCO MAS. RESIBAN BENDICIONES DE LO ALTO Y ADELANTE PORQUE ESA ES LA ORDEN AMEN Y AMEN. HECHOS 20—25—-Y 28.-.-.-30–31..–

  23. antonio dice:

    HERMOSO TEMA PARA INVESTIGAR… MAS NO OPINEMOS CON AGRAVIOS, HERMANOS.

    APRECIAMOS EL ENORME ESFUERZO DE QUIENES SE OCUPAN DE ESTAS COSAS CRISTIANAS QUE NOS AYUDAN A FORTALECER LA FE, Y PORQUE AL PARECER NADIE SE FUERZA A DEFENDER SUS OPINIONES..
    BENDICIONES PARA TODOS.

  24. julia dice:

    Estos temas son de gran ayuda y nos hace mas conocedores de la palabra de nuestro señor Jesucriso, bendiciones a todos y fortalescan mas su fe

  25. alexandra trujillo dice:

    Hola, todo lo que diga La Biblia es bendito, gracias a Jesús estos temas a pesar de la muerte de nuestro Señor nos ayuda a curarnos de todos los males. Apreciamos todo lo que dice la Sagrada Biblia con tanta fe y demasiado esfuerzo, gracias por darnos esta vida divina y sagrada, mil veces gracias te admiro Señor mío.

  26. yasmely dice:

    Era necesario de que nuestro hermano padeciera eso por causa de nuestro señor Jesucristo, nosotros debemos seguir trabajando, Dios lo bendiga, amén.

  27. miguel coronado muñoz dice:

    Que el Dios de Israel lo llene de bendición y bendiga su ministerio. Mi comentario es para decirle que siga dejándose usar de Dios con revelaciones pare sacar de la tiniebla ala luz que la Iglesia católica ha querido ocultar desde el principio de Dios. Amén

  28. Marino G. Gallegos dice:

    Felicito a la Revista por el contenido tan interesante de sus artículos, de mi parte seguré consultando, ya que ha llenado mis espectativas de información, me agrada la presentación del contenido pues aporta tanto conocimientos históricos, como bíblicos.

    FELICIDADES y Gracias.

  29. douglas dice:

    amigo tienen que leer lo que Dios dice en su Palabra, si no hay nada escrito alli es por que Dios no quizo que se supiera

  30. douglas dice:

    Así que no le den interpretación privada a la Palabra de Dios , lo único que Dios quiere es que le amemos a El , lo único es que Dios necesita gente que entienda su Palabra y la vivan; el apóstol Pablo siguió lo que Dios quería en su Palabra….

  31. ever dice:

    gracias por la información, bendiciones.

  32. lenin dice:

    Gracias doy a Dios por la oportunidad que tengo de expresar mis palabras por este medio. Pienso que es muy bueno el trabajo que se está haciendo y los felicito por todos sus esfuerzos que Dios los bendiga y que sigan ayudándonos.

  33. sergio vidal dice:

    Mil gracias por esta bella información, el apóstol Pablo, el apóstol de los apóstoles, dejó un gran mensaje para todos y eso es lo mejor que hay hoy en día, claro está que todo fue por revelación del mismo Cristo Resucitado.

  34. pepita dice:

    A Pablo le pasó lo mismo que a Jesús, por predicar las buenas nuevas, él mismo lo dijo en Mateo 16:24, y las rivalidades de los hermanos lo pudieron llevar a la muerte, pero lo importante es no caer en lo mismo, si no me gusta esta forma de evangelizar, q si esto o aquello, acuérdense de los tiempos postreros en q los mismos hermanos en fe nos delataran por hablar en nombre de Cristo, no dejemos q el enemigo se salga con la suya, destruyendo nuestra Fe, lo importante no es la forma si no el contenido…y ese contenido es Jesucristo!

  35. maría dice:

    Gracias a Criterio por el artículo y a todos los que dejan sus comentarios por lo que enriquecen. Lo importante es que nos sintamos unidos por el amor a Cristo, aunque, discrepemos en distintas cuestiones. Pablo argumentaba a favor de lo que él creía, así que, humildemente y conscientes de nuestras evidentes limitaciones que, argumentemos y busquemos la luz siempre, y sin criticar a quienes opinan distinto, más aún, amemos intensamente a quienes chocan con nosotros. Cree y deja creer. Salud y paz a todos.

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